viernes, 20 de enero de 2017

Abrigarse


No dejes de abrigarte... 
El frío es menos compartido con los que te quieren, entre los abrazos de los viven cerca de ti, en una mesa disfrutada sin prisas... 
No dejes de abrigarte...
Con los que hacen en su vida un sitio para ti, con los que se acercan para escucharte, con los que te miran con cariño al encontrarte...
No dejes de abrigarte...
Junto a los que quieren caminar un 'ratito' de la vida contigo, con los que sin pedirlo se acercan a ayudarte, con los que te aprecian tanto que no pueden vivir sin un poco de lo que tu les regalas... 
No dejes de abrigarte... que hace frío fuera, mucho frío. 

domingo, 1 de enero de 2017

Rompamos este menú

Nada de dejar que se escapen la expectativas, las ilusiones, los proyectos, los encuentros, los momentos inolvidables, la alegría de la vida, las posibilidades compartidas, los cambios profundos, los saltos a los sueños...
Nada de un menú como el del dibujo... ¡¡Cambiemos el postre!!
Os propongo otro postre: la dulzura de un beso, la ternura de una caricia, la bondad de un darse gratuito, el proyecto compartido, la luz de unos ojos, la amistad de una confidencia... 

Feliz año 2017 

martes, 27 de diciembre de 2016

Decisiones

Subir, decidir aunque cueste

Cada vez que llega un Capítulo Provincial estamos en un momento crucial. Es un momento especial de discernimiento, de pararse un momento y mirar a tu alrededor. Esta próxima primavera será uno de esos momentos. Es nuestra vida la que está en juego, es 'encender las brasas' que todavía están calientes y que salga fuego, que caliente, que queme, que dé calor a los fríos que arrastramos de esta vida religiosa, de esta vida carmelita, que vive de muchos recuerdos, de mucha memoria... y carga con la helada piedra de las noches frías de las estructuras, de 'lo de siempre'. Es crucial, es importante, dotar de contenido el 'hacía dónde', 'el cómo' y 'quienes'... No se puede esperar más, hay que decidir. Ha sido siempre así pero más ahora. 
La palabra clave es decidir. Es el ejercicio comunitario de la toma de decisiones, del discernimiento. Hay que hacerlo y con valentía. Decidir es vivir. Alguien me dijo una vez que la clave es el pájaro en mano, y no el ciento volando. El que tiene el pájaro en la mano tiene algo, el que ve a los 'cientos volando' no tiene nada. Tenemos que decidir, escoger, agarrar con fuerza, elegir formas de vida que sean de hoy, estructuras que sean de ahora, lugares que nos permitan vivir lo que somos, trabajos que podamos desarrollar muy bien con nuestra edad, responsabilidades que podamos asumir con nuestras fuerzas. 
Se me ocurren, casi sin pensar varias cosas sobre las que decidir, algunas ya las he anunciado en otros comentarios, las repito para que no se olviden y por algún matiz nuevo. Voy enumerarlas y hacer preguntas y alguna afirmación sobre ellas. Creo que son temas que no pueden dejarse al tiempo, son de nuestra voluntad, de nuestra libertad, de nuestra reflexión y de nuestra decisión.
  1. Unidad de las provincias. ¿Para qué y por qué estar divididos? ¿Para qué tantas estructuras de gobierno? ¿Por qué no juntarnos con el hermano y planificar esos proyectos novedosos y posibles? Es clave esta cuestión. No hay marcha atrás, es juntarnos o morir. Es la única posibilidad de hacer algún proyecto nuevo, diferente, de presencia distinta. Voy a poner un ejemplo. Una comunidad de formación abierta, donde los jóvenes en proceso vivan su compromiso, ya sean profesos o postulantes. Una comunidad de mucha vida, de trabajo y estudio, donde los profesos solemnes tengan un trabajo compatible con su responsabilidad (dar unas clases, asumir la presencia pastoral en los colegios, coadjutores de una parroquia...) Las provincias han hecho, están haciendo un gran esfuerzo en la formación de religiosos para esta tarea de acompañamiento, de 'estar con...' Creo que este ejemplo es clarificador de los beneficios de la unión. Creo también que al mismo tiempo o si es posible previamente se deben cerrar unas cuantas comunidades de las provincias... Lo desarrollo en otro punto. 
  2. Cerrar presencias y comunidades. ¿Qué miedo tenemos? ¿No estamos haciéndolo a paso lento manteniéndolas abiertas con lo justo, sin creatividad, sin innovación, sin atención mínima, con celebraciones que rozan el ridículo...? ¿No es mejor tener menos presencias y atenderlas mejor, con verdaderos proyectos de pastoral propia nuestra? ¿Para que tantas parroquias que necesitan tanta energía que no tenemos? Creo que se debería buscar la manera de dejar aquellas comunidades, bajo mi punto de vista algunas parroquias, donde solo hacemos tarea puramente diocesana, sin ninguna referencia a nuestra espiritualidad y si se hace muy poca, de manera obligada y ligada a una persona que tiene o mucha convocatoria y mucha 'aurea' de perfección... 
  3.  Misión compartida con los laicos. La palabra importante es 'con'. Esta dimensión debe ser crucial en el futuro de la presencia carmelita en nuestro país. Es aquí donde nos jugamos la continuidad de las presencias y de las actividades. Por ello debe realizarse un plan de selección de las personas que asuman las responsabilidades, de acompañamiento de las mismas, de compartir generando equipos para la toma de decisiones, de seguimiento de las actividades, de formación de las personas que asumen dichas responsabilidades. Una planificación exhaustiva de los tiempos, las tareas, las actividades. Que no dependa esto de la figura del nuevo provincial o del siguiente. Ya en algunos lugares lo están haciendo sin el seguimiento y la compañía necesaria. En otras actividades de importancia económica, de personal contratado, de relevancia en la sociedad civil... debería ir pensándose en hacerlo. Hay cinco o seis lugares en la Pronvincia donde laicos podrían asumir la responsabilidad que se está convirtiendo en excesiva para nosotros.  No quiero citarlos pero todo el mundo lo conoce. 



Continuará...

domingo, 25 de diciembre de 2016

Ha venido...


Belén (c) Ruth Fau

Ha venido y no podemos dejar que se escape. Hay que salir en su busca. Nada de quedarse quietos, nada de estar parados. ¿Qué sabemos de su venida? Unas pequeñas pistas. 
Es un niño, es alguien pequeño, con frío, con necesidad de ser cuidado, de ser atendido.. .quiere que alguien lo arrope, que lo cubra de besos, de calor, de compañía. Estará envuelto en pañales. Hombres y mujeres indefensos, necesitados de otros que los cuiden, acompañen, vistan, den de comer... En aquellos pequeños, sencillos, necesitados, perseguidos, desalojados, echados... de nuestro mundo, aquellos que no se pueden defender por sí mismos... es allí donde podemos encontrarle, buscar una señal, acogerle y acompañarle. 
Hay una propuesta de ir a Belén pero creo que hay muchas 'belenes' en el mundo... pequeñas ciudades de la periferia, donde nadie se instala, escondidas, donde no hay nada importante. Periferias donde los hombres y mujeres de este mundo sufren el frío de la noche, de la indiferencia, de la violencia, de la guerra. Quizá hoy tengan otros nombres, Siria, Congo, fabela, suburbio, barrio marginal, patera, Mediterráneo, frontera, piso de abajo de mi casa donde se han quedado sin trabajo... No sé, quizá esos fríos existenciales de muchos hermanos nuestros lo hagan presente, lo anuncien. 
Una pequeña pista es buscarle en un pesebre, allí donde nadie lo buscaría... un sitio no hecho para el hombre, como Alepo destruido por las bombas o una frontera llena de pinchos y barreras, o un campamento lleno de tiendas y personas sin tierra, sin casi esperanza, un mar lleno de muertos... lugares  inhumanos creados por la mano del hombre y que privan de la dignidad de sus congéneres. 

Dos pistas para ese camino, dos pistas que nos dan esperanza, que dan posibilidad y vida. Hay que dejar los miedos en casa. Echar los miedos, desalojar de nuestro corazón las falsas vergüenzas y las indiferencias, salir a la calle con la cabeza alta y comenzar a mirar mucho y profundo a los que viven con nosotros. Sin miedo, sin pausa. La segunda sugerencia es hacerlo con alegría. Aunque no es un camino fácil y sencillo tenemos una promesa de alguien que es siempre fiel, del que siempre está ahí, del que no falla, Dios. Esa promesa hecha anuncio y verdad es: hoy, aquí, ahora y para siempre os ha nacido un Salvador. Nos llena el corazón de una alegría no pasajera, no fugaz, sino permanente. En lo profundo hemos escuchado una palabra que retumba y apaga los ruidos de la otra navidad, esa Palabra hecha vida es 'os quiero y estoy con vosotros'. 
Cojamos el zurrón de nuestra vida, pongamos algún presente, por ejemplo el corazón, y como los pastores salgamos en su busca, a su encuentro... nos espera una sonrisa de niño que iluminará para siempre lo que somos y hacemos. 
Feliz Navidad. 


video

sábado, 24 de diciembre de 2016

Navidad


Dios nace
Dios viene
Dios con nosotros
Dios para siempre
Dios aqui

Dios acampado
Dios Luz y Vida
Dios Amor
Dios que acoge
Dios que mira
Dios que se deja coger

Dios que respira
Dios que ilumina
Dios amigo
Dios cercano
Dios amado

Dios esperado
Dios historia
Dios que llora
Dios que ríe
Dios que siente
Dios que es

Dios nos quiere
....

Feliz Navidad

viernes, 16 de diciembre de 2016

domingo, 11 de diciembre de 2016

Siempre


Muchas veces he explicado que en nuestro tiempo no existe el siempre, que ha desaparecido de nuestras conversaciones, de nuestro existir. Nos hemos acostumbrado a vivir en el cambio, a no echar raíces, a vivir sobre la superficie. Los compromisos se han convertido en algo que puede dejar de cumplirse o cambiar.  Quizá en alguna ocasión lo haya explicado aquí en esta ventana. No existe el siempre de la pareja, del proyecto de vida, del trabajo, de la relación, del lugar de vida... Hace algunos años, pongamos que hace unos ochenta años y anteriormente, casi se sabía donde uno nacía y donde iba a morir, el trabajo era casi casi heredado... Esto ha cambiado... 
En esta situación de repente me encuentro una amiga que quiere hablar del 'siempre'... ¿Es importante para las personas la fidelidad, la perseverancia, la permanencia...? Creo que sí. Es parte de nuestra condición. Tanto cambio, tanto ir y venir, tanto salir, tanto comenzar... no puede ser bueno. La fidelidad, propia del mundo de las relaciones para mantener seguridades y proyectos, ha dejado de ser valor y se ha colocado en la parte de la admiración, por el que la tiene, o especie en extinción, por lo que cuesta encontrarla...
Dios es el siempre fiel, ¿Por qué será? Podría cambiar, hacerse y acomodarse al cambio de las circunstancias de nuestro mundo, de los cambios.... Esto lo hacemos nosotros, muchas veces cargado de un interés poco sano. Si Él cambiará nos volveríamos locos. Él es fiel y acepta nuestros cambios, siempre está ahí, nos da seguridad, le conocemos y no nos sorprende...
Este 'siempre' en proceso de desaparición, mi amiga lo propone en el ámbito de la amistad, de las relaciones personales (no penséis solo en la pareja)... ahí os lo dejo.

La vida nos arrebata las bendiciones que Dios nos regala, 
pero nosotros debemos mantenernos en pie para tenerlos presente SIEMPRE 

Cuando sufres de verdad te das cuenta del valor de la palabra SIEMPRE 
y es entonces cuando debes llenar su significado.

Que ese SIEMPRE no sea de adiós sino de presencia, 
que ese SIEMPRE no sea de dolor sino de gratitud, 
que ese SIEMPRE no sea de olvido sino de recuerdo, 
que ese SIEMPRE no sea de ruptura sino de unión, 
que ese SIEMPRE sea de VIDA agradecida

El SIEMPRE presente
El SIEMPRE contado
El SIEMPRE recordado
El SIEMPRE vivido
El SIEMPRE amado
El SIEMPRE sentido
El SIEMPRE dispuesto
El SIEMPRE guardado
El SIEMPRE esperado 
El SIEMPRE agradecido
El SIEMPRE perdonado

El SIEMPRE DEL ALMA