viernes, 26 de abril de 2019

Un abrazo


Un abrazo...
... que nos acerca
... que nos hace sentir
... que nos llena de amor
... que nos hace sonreír
... que nos transforma
... que nos ilumina
... que mueve cada rincón de nuestro ser
... que nos deja esponjosos
... que nos hace nuevos
... que rompe cualquier rigidez
... que deja fuera para siempre la soledad
... que nos da vida
... que nos hace resucitar
... que te haga ser tú
...

Ahí va el mío... 
Feliz Pascua a todos

martes, 19 de marzo de 2019

Papá





Casi tengo la edad que él tenía cuando nos dejó. Han pasado muchos años, casi he pedido la cuenta, ha pasado el tiempo muy rápido, los recuerdos son de ayer, la memoria de hace un rato. El tiempo no ha borrado la presencia, la ausencia nunca ha sido definitiva, la búsqueda es constante en los recovecos de la memoria, del existir.
Hoy mi padre tendría 88 años, sería mayor. He vivido con un compañero de comunidad de esa edad, muchos cuidados, mucha escucha, mucha quietud… pero mucho gozo de compartir, de contar, de compartir mesa y proyecto. Me encantaría contarle en qué estoy metido, mil cosas que a otros no cuento a él sí que lo haría. Sabía escuchar, su silencio en otras cosas y momentos de la vida eran campo abonado para la escucha. Sentado, mirando el cenicero, con el pitillo encendido entre sus dedos, con las gafas entre sucias y amarillentas por el humo del tabaco… y escuchando. Conversaciones de la vida del pueblo, de un futuro que intuía pero que le costaba compartir temeroso de no ser tenido en cuenta ya que siempre era de segundo lugar. Hablaría de política y sindicatos, del pasado en nuestra historia y moderación en la vida, de un libro que leyó y alguno que estaría repasando. Una palabra amable y comprensiva siempre, un silencio comprometido con lo que proponías, una aceptación sin aspavientos de la realidad que le presentabas.
Ahora, en mi pueblo, enseñan su lugar de trabajo, es visitado por miles de personas. Un lugar humilde y frío, de soledad y silencio, escondite quizá muchas veces ante el demonio que le perseguía y que le hacía cambiar de color, de mirada, de gesto… Yo también visita su oficina, no iba de turista, me mandaba mi madre, iba a pasar la mañana o el rato con él, a jugar a ser ‘escribiente’, a ser ‘archivero’… mirada sillones con ruedas, papeles, banderas, urnas, maquinas de escribir, mesas, carpetas… un mundo entonces lejano, pero al que quería por ser  el de mi padre, fue su lugar desde los catorce años. Servía y ayudaba a los demás desde su máquina de escribir, siempre disponible para ‘hacer un papel’ que facilitará las cosas a los otros. Este es mi recuerdo y nadie me lo borrará.
Dos veces estuvo tan cerca que no voy a olvidar nunca. El día que les comuniqué a él y mamá mi deseo de iniciar el postulando, de irme a vivir con una comunidad de religiosos carmelitas. Estaba escuchando en silencio,  sentado en el sillón, mirándome… dijo: ‘Si es tu proyecto te ayudaremos siempre. Si te hace feliz cuenta con nuestra ayuda’ No le gustaba hablar, preguntaba poco, dejaba hacer y vivir. Esta decisión le cambio la vida un poco, creo que se removió su fe por dentro, le volví a ver en misa, a participar más en la iglesia. La segunda vez fue de padre. Eran unas fiestas, fiestas de pueblo intensas, de noches de baile y risas, de amigos y madrugada, de poco hogar y mucha calle… Me paró, se acercó y me dijo: ‘quizá  tengas que elegir entre lo que quieres ser y lo que estás viviendo estos días. Quizá no puedan ser las dos cosas.’ Seguí de fiesta pero no he olvidado nunca esta frase. Mi padre me ayudó a crecer, a cuidar mi vocación, a pulir mi proyecto de vida. Hoy también en esto lo necesito, también busco su palabra de tolerancia, consejo y verdad. A veces en la vida nos convertimos en ‘evangelio’, en ‘palabra de Dios’ sin saberlo, él lo hizo en estas dos ocasiones. Libertad, autenticidad, compañía… tres lecciones para la vida.
‘Nunca más…’ fueron sus palabras al bajar de un autobús que lo traía de nuevo a casa, palabras junto a uno de los abrazos que nunca olvidaré. Comenzaba de nuevo a vivir, quería dejar atrás el tiempo que había derrochado, que se había ‘bebido’ sin saberlo, sin quererlo. Se había desatado de una telaraña que había convertido todo en viejo, en podrido. Comenzaba con fuerza y reconocimiento, con gran humildad. Se apoyó en mi al bajar del autobús, al pisar la tierra y seguir el camino de la vida. No fui consciente de ello aquel día. Era un regalo, otra oportunidad… volvió la sonrisa y la paz, volvieron los domingos de sosiego y paz. Se sacó el carnet de conducir y todos aprendimos la  importancia de la tenacidad, de no abandonar un proyecto, de seguir e insistir. Días de oficina de nuevo, de huerto, de regar, de furgoneta, de domingos en la masía, de baños en el río, de volver a casa cansados y juntos. Yo estaba poco pero fueron inolvidables. Me paro aquí… no sé si fue este el final, no quiero saberlo, me quedo con la recolección del huerto, fruto de su dedicación y entrega.
Aprendí mucho de ti, me cuidaste, me sentía muy querido por ti… dicen que tengo tus entradas en el pelo… me gustaría tener tu fuerza de voluntad para vencer el mal, tu escucha para que el otro diga, se exprese y sea, tu capacidad de emprender una nueva vida sin perder lo más valioso para ti entonces… Gracias por contagiarme el amor a la cultura, al saber, a estudiar, a innovar. Tenías una visión de futuro, intuías las cosas que venían y las querías para ti, para nosotros, para todos.
Hoy serías una persona mayor, digna de ser cuidada y querida… hoy no estás aquí pero si en mi corazón y en mi memoria para siempre.
Gracias papá

Esperanza





"… para mí, la esperanza es una cosa que tengo cuando me despierto, que pierdo en el desayuno, que recupero cuando recibo el sol en la calle y que, después de caminar un rato, se me vuelve a caer por algún agujero del bolsillo. Y me digo: “¿Dónde quedó la esperanza?”. Y la busco y no la encuentro. Y entonces, aguzando el oído, la escucho ahí, croando como un sapito minúsculo, llamándome desde todos los pastos" (Eduardo Galeano)

martes, 12 de marzo de 2019

Oración

'Orad así: Padre nuestro...' 






Desapareció la lejanía de Dios. 
Dios es cercano, es Padre. 

La oración es un encuentro íntimo, 
una relación personal, 
una escucha activa,
un silencio compartido. 
Vaciarse y 'desnudarse' 
ante alguien que te quiere como eres. 

Pedir poco, escuchar y acoger todo. 
Ponerse en manos de Dios, 
unas manos de Padre 
que propone su voluntad, 
que deja la libertad necesaria 
para que su proyecto sea nuestro deseo. 

La oración es una vuelta a casa,
a la casa de un Padre que perdona deudas, 
que perdona pecados... 
que carga sobre en los hombros al que se había perdido. 
Oración es sentir ese calor y abandonarse, 
dejarse llevar, 
guardar silencio 
y perder los miedos.

Oración es decir poco, 
dirigirse a Dios y llamarle Padre, 
pedirle por los otros, 
y solicitar ayuda para alejar el mal de nuestro corazón. 
Es un encuentro 
intimo y maduro, 
de sosiego y paz. 

Oración es vivir como hijos del mejor Padre posible, 
que espera siempre, 
que acoge siempre, 
que ama siempre. 

(De #BNdiaria, 12 marzo 2019)

sábado, 9 de febrero de 2019

Descansar con Él





«Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco». 

A su lado 
para descansar, 
para contarle, 
para escucharle, 
para compartir un silencio, 
para mirarle a la cara, 
para apoyarnos en Él. 

Junto a Él 
para olvidar los ruidos, 
las prisas, 
los agobios, 
los miedos. 

Estar juntos 
y dejar que sea Él quien nos guíe, 
nos levante, 
nos perdone, 
nos abrace. 

Seguirle al desierto 
para olvidar los pesos, 
las tareas, l
os privilegios, 
para que nada ni nadie nos moleste. 

Caminar con Él 
para dejar atrás las redes 
que nos atan, 
nos engañan, 
nos llenan de apariencias, 
nos hacer creer en falsos amores. 

Descansar para coger fuerzas, 
para volver a la vida, 
para seguir anunciando, 
para gozar y vivir a tope 
lo que somos y hacemos. 

Vivir con Él 
un tiempo de sosiego y paz, 
de calma y espera, 
de ser en la verdad 
que no se puede esconder 
ante aquel que sabe como somos. 

Descansar y seguir amando, 
descansar y estar juntos, 
descansar y saber que nos quiere. 

(De #BNdiaria 9 febrero 2019)

lunes, 31 de diciembre de 2018

La Palabra definitiva




La Palabra estaba junto a Dios, 
la Palabra era Dios... 

La Palabra se hace hombre, 
se convierte en Luz, es la Vida. 
La Palabra no es un libro, 
la Palabra es una vida. 
La Palabra se queda para siempre 
en el corazón del mundo, pone su tienda. 

La Palabra es rechazada pero resiste, 
se convierte en Verdad en la entrega. 
La Palabra nos hace herederos, 
la Palabra que a todos llama hijos de Dios. 
La Palabra es compromiso, nada de indiferencia, 
es presencia en medio del mundo. 
La Palabra es Fidelidad a la historia 
y una historia de Salvación. 

La Palabra cambia el corazón del hombre, 
lo hace nuevo. 
La Palabra nos invita al testimonio, 
a hablar de ella, 
a anunciarla, 
a mostrarla, 
a ofrecerla. 

La Palabra es gracia, 
es don, es gratis, 
es transformación. 
La Palabra es amistad, es cercanía, 
es mirada a los ojos 
de los hombres y mujeres de este mundo 
para decirles 'te quiero'. 

La Palabra es Amor entregado, 
generoso, gratuito, ofrecido. 
La Palabra es Misericordia 
que cambia, que abraza. 

La Palabra es Él, 
el Señor, 
el niño de Belén, 
Enmanuel, 
Dios-con-nosotros para siempre.

sábado, 8 de diciembre de 2018

María


María de la alegría. 
María enamorada de José. 
María de la espera. 
María llena de gracia. 
María del miedo confiado. 
María que se pone en manos de Dios
María inocente y confiada. 
María llena de luz. 
María sonrojada ante una noticia inesperada. 
María de la escucha. 
María desbordada por el futuro anunciado. 
María que espera ser madre. 
María sorprendida por tanta grandeza. 
María ilusionada por la promesa. 
María abierta a la voluntad de Dios. 
María del silencio expectante. 
María con la duda de un complicado futuro. 
María admirada de tanta grandeza. 
María llena de Dios. 
María transformada por la Palabra. 
María de la Paz. 
María con todo por delante. 
María que se da entera. 
María que se siente elegida. 
María llena de la mirada de Dios. 
María del adviento y la esperanza. 
María del nosotros universal. 
María elegida. María inmaculada. 
María del sí.

(De un texto de #BNdiaria)