martes, 6 de febrero de 2018

Hablar en los silencios


¿Qué decir cuando no tienes nada que decir?
¿Por qué callarse cuando quieres decir algo?
¿Qué callar cuando no se debe decir todo?

¿Quién interpreta mis silencios?
¿Es el silencio asentir o no decir nada?
¿Qué es más prudente callar o decir?

¿Qué decir cuando está todo dicho?
¿Para qué decir si... 'sobran las palabras'?
Lo has dicho tú todo... ¿Qué me queda por decir?

'Sé lo que piensas... no hace falta que digas nada'
'Te callas... ya sé lo que piensas'
'Sé lo que ibas a decir... mejor no lo digas'

Hablar en los silencios y hacerse entender.
Quedarse sin decir nada y esperar comprensión.
Cerrar la boca, morderse los labios...
Silencio.

lunes, 29 de enero de 2018

Familia


Era el final de una jornada de familia, a primeros de enero, un sábado de lluvia... Estábamos esperando el autobús para volver a casa... Eran nuestras navidades, unas jornadas de presencias, de encuentros, de mesa, de compartir, de regalos, de risas, de hogar... Una luz de un anuncio, una propuesta 'mírame' y... todo es nuevo, ojos verdes, sonrisa, mirada atenta... la vida. 

Llovía y hacía frío pero teníamos mucho calor compartido, estábamos juntos y no había reloj, daba lo mismo la hora, lo que importaba eramos nosotros que habíamos decidido parar el tiempo para querernos. Era Navidad, el amor se hizo realidad y la casa se convirtió en hogar, la mesa en banquete y el otro en familia. Ellos sin decir nada nos miraban desde el cielo, nos mandaron un regalo a cada uno, era el regalo de levantarse por la mañana y sentarse a compartir el verdadero sueño hecho realidad: quererse.

viernes, 26 de enero de 2018

Pantallas

¡¡Manos arriba!!
¡¡Pantallas al suelo!!

Mirar a lo ojos...
Sentarse a la mesa...
Cogerse de la mano...
Escuchar...
Decir con confianza...
Dejar pasar el tiempo...
Hablar con suavidad...
Ponerse en el lugar de otro... 
Ser esponjoso al acoger... 
Darse un abrazo...
...
Verdadera comunicación y encuentro. 
Él lo sabía, lo hacía con frecuencia... era rabí, Maestro.

martes, 23 de enero de 2018

Una vida por compartir

Pedía 'Una vida' para compartir.... 
y os encontré a vosotros. Gracias. 

Con los que estáis al lado...
Con los que estáis lejos...

Con los que hace mucho que no nos vemos...
Con los que no he visto nunca...
Con los que veo cada día...

Con los que hablamos mucho...
Con los que no hablo nada...

Con los que olvidé...
Con los que no puedo hacerlo...
...

lunes, 22 de enero de 2018

Locura


Nos sorprenden las cosas que hace y dice Jesús. Nos dejan sin palabras. A veces pensamos que son imposibles, incluso que son locuras. Algunos de nosotros le llamamos ‘loco’, incluso lo cantamos. Su familia también lo pensó, ‘vinieron a llevárselo, porque decían que no estaba en sus cabales’. Me pongo en la piel de ellos, intento comprenderlos y descubro alguna que otra razón para hacerlo. No era posible que hubiera cambiado tanto después de tanto tiempo en su casa... Me surgen algunas preguntas sobre su manera de vivir, sobre lo que propone...
¿Es locura amar sin medida? 
¿Es locura curar a los que sufren? 
¿Es locura anunciar una buena noticia a los que nadie quiere? 
¿Es locura en nuestro mundo cuidar a los otros sin preguntar de dónde son?
¿Es locura salvar la vida de los que van a ser apedreados? 
¿Es locura acoger a los niños que están solos, a los que nadie quiere, los que buscan refugio? 
¿Es locura mirar a los ojos y perdonar a los que le critican y persiguen? 
¿Es locura poner de pie a los ninguneados y dejados fuera?... 

Sí, es un poco locura, pero una locura maravillosa… es la locura de sentirse querido por Él y quererle. 


viernes, 19 de enero de 2018

Cuent@ contigo



Desde hace unos años comparto una experiencia con mi amiga Rosana. Es una taller en el Albergue de Cáritas de Castellón relacionado con los sentimientos, con las emociones, con el compartir desde dentro, desde el centro, desde el corazón. Se ha llamado 'sentir' 'Ganas de vivir' 'EscucharTe' y ahora se llama 'Cuent@ contigo' Es muy sencillo, viene quien quiere de los residentes o de los que lo conocen de otras veces, vemos unas fotos, escuchamos una canción, compartimos, leemos un cuento y terminamos haciendo una pequeña actividad para movernos... Quiero dar las gracias a todos los que me han ayudado a crecer esos jueves durante tantos años, quiero compartir que es una gran experiencia para mi vida personal, quiero compartir que sin nombrarlo, sin hablar mucho de Él... siempre me dice algo, siempre está presente, siempre me habla, siempre me cuestiona, siempre me sugiere, siempre me ama... El taller, una vez que termina en albergue, continúa en el viaje de vuelta a casa, en el corazón que me late más rápido, que está más esponjoso, que está más lleno de nombres... Es voluntariado, es gratis, ya que no podría ser de otra manera, no hay dinero en el mundo para pagar tanto 'maestro' maravilloso con los que me he encontrado, no tengo tantos recursos para pagar tanta 'clase magistral' y tanta vida.... Gracias a todos.
Sin saberlo el taller comenzó, hace ya muchos años, con esta frase: para aprender a volar hay que empezar corriendo un riesgo. Hemos volado mucho, hemos sentido mucho, hemos vivido mucho...
Este es el cartel de nuestro último taller, dentro de quince días volveremos.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Cuatro palabras para el Adviento.



¡Velad!

Comenzamos el Adviento. Una palabra para hoy dicha con fuerza: ‘¡Velad!’ Estar despierto es una actitud de todo seguidor de Jesús. Nada de dormirse en la comodidad de lo fácil o ni en la seguridad de lo de siempre, ni esconderse detrás del compromiso de otros, ni bajar las manos por el miedo a los poderosos, ni callarse ante la injusticia descubierta… Estar en vela, mantener la vigilia en el día a día porque en cualquier mirada, en cualquier gesto, en cualquier encuentro podemos recibir su llamada, una pregunta, una propuesta… el encuentro es inesperado, se hace el encontradizo, nos espera en aquellos que se acercan a nosotros, es una sorpresa y tenemos que estar atentos y vivirlo con gozo. El Adviento es tiempo para desempolvar esta actitud de inquietud, de atención, de vigilancia que debe formar parte de nuestra amistad con Él. Comenzamos a quitar el polvo que la tiene apagada, olvidada. Buen domingo.

Preparad

Hay algo para hacer, nada de quedarse con los brazos cruzados: preparad. Es la parte previa a algo importante. Nos preparamos para algo que va a cambiar nuestra vida, para algo que nos hará completamente nuevos, diferentes… Después de la preparación viene el encuentro, la fiesta, lo importante. Los acontecimientos importantes de nuestra vida los preparamos con tensión, con revisión de vida, con mirada esperanzada hacia el futuro, con verdaderos deseos que llegue ya el momento. Buscamos algo nuevo, algo por estrenar. Un poco de cambio y otro de búsqueda. Sabemos que después de ellos hay un antes y un después. Queremos que todo sea un éxito, no perder la oportunidad. Estamos acercándonos al gran Misterio de ‘Dios con nosotros’, Palabra definitiva que cambiara nuestra vida, no podemos dejar pasar la oportunidad de vivir este momento de una manera especial. Nos tenemos que mover, que dejar lo que nos pesa y hace que nuestro caminar sea cuesta arriba, cambiar aquello que nos dificulta vivir intensamente y de manera definitiva el encuentro con Él.


Luz

Buscamos una luz que rompa nuestras noches. Una luz que no se apague, que pueda llenar nuestra vida de esperanza, de sosiego, de la calma necesaria para vivir la vida con intensidad. Una luz verdadera. Juan anuncia esa luz, el es ‘testigo de la luz’. En nuestras tormentas y oscuridades, en la falta de fe, en los miedos que nos aprisionan… escuchamos un testimonio: hay alguien entre vosotros que es la luz que rompe todo aquello que os tiene apagados, oscuros, encerrados. Este testimonio anuncia un encuentro que transformará nuestra vida si le dejamos sitio. ¿Cómo buscarle? ¿Cómo hacernos con esa luz? Dejándole sitio en nuestros corazones, rompiendo nuestra indiferencia ante su palabra y los que sufren en nuestro mundo. Hay que estar dispuestos a dejarse ‘deslumbrar’ por Él, hagamos de Él la luz de nuestra vida. Luz que nos calienta, luz que no queremos apartar, luz que nos guía, luz que nos ayuda a ver al hermano para servirle y amarle, luz que abre caminos nuevos de seguimiento… Nos preparamos para algo grande, para ser hijos de luz.

Hágase

El encuentro buscado durante el Adviento lo hace realidad Él, se presenta ante nosotros, transforma para siempre nuestra vida y sólo necesita una respuesta valiente por nuestra parte: ‘hágase’. María vive el encuentro con Dios con sorpresa, con alegría, con tensión, con incertidumbre y confianza, con preguntas. ¿Cómo vives el encuentro con Dios? ¿Exiges o aceptas? ¿Escuchas o sólo hablas? ¿Te atreves o solo pones pegas? Al final, como no puede ser de otra manera, María responde con el sí más grande de la historia. Nuestro sí será más pequeño pero conducirá al mismo resultado. Sí quiero que vengas a mi vida, sí quiero llevarte en el centro de mi corazón, sí quiero ser puerta para ti en medio del mundo, sí quiero llevar a tu palabra donde vaya y esté, sí quiero seguirte cada día de mi vida, sí quiero que seas Señor de lo que hago y soy… Se necesita nuestra respuesta para que nazca en nuestro corazón. No olvidemos la primera palabra de este encuentro: alégrate. Con Él no hay miedos y tristezas, con Él vivimos la verdadera alegría.