lunes, 30 de noviembre de 2015

Miedo


Bajo la etiqueta de Historias que continúan voy a publicar unas pequeña historias que he escrito para una tutoría de Pastoral en el cole. Son ocho pequeñas historias inventadas sobre sentimientos, emociones... Se trata de continuarlas, de darles continuidad, de imaginar como sigue, de partir de la emoción o el sentimiento y darle vida, historia, realidad, posibilidades... ¿Te atreves? 



Fueron muchos años de esconder la verdad. Él era un buen estudiante, siempre había sido un gran estudiante. Todo cambio cuando empezó a perder el tiempo entre mil juegos de la red. Conoció amigos que también eran auténticos expertos en ellos. José Luis era un chico muy callado, no tenía don de gentes, pocas palabras, no le ayudaba mucho su afición a los juegos. Pasaba el tiempo, y cada vez era más el tiempo que dedicaba a los juegos y menos al estudio. Estaba en la Universidad, había llegado donde todos querían, a estudiar magisterio, como su padre, como su abuelo. Empezaron a ir mal las notas, aprendió a esconderlas a sus padres. Era más fácil que en el bachillerato. Seguía con los amigos, las largas reuniones de fin de semana jugando… Un día le llamó el su padre para que le enviase una certificado de notas que necesitaba para la solicitud de una beca, era muy importante para su familia que se la dieran…. ¿Qué hacer? Sintió un miedo horrible, un miedo que lo paralizó….



 ‘La verdad os hará libres’ (Juan 8, 32) ‘No tengas miedo’ (Hechos 18,9)

domingo, 29 de noviembre de 2015

Tristeza


Bajo la etiqueta de Historias que continúan voy a publicar unas pequeña historias que he escrito para una tutoría de Pastoral en el cole. Son ocho pequeñas historias inventadas sobre sentimientos, emociones... Se trata de continuarlas, de darles continuidad, de imaginar como sigue, de partir de la emoción o el sentimiento y darle vida, historia, realidad, posibilidades... ¿Te atreves? 




Se conocían desde niños. Nada los separó durante su juventud. Juegos, deporte, excursiones, fiestas… Grandes amigos que compartían todo, que tenían una gran confianza y había confidencias entre ellos, casi casi sabían todo el uno del otro. La vida los separó un poco por cuestiones de trabajo, de relaciones… Luis se fue a vivir lejos y Carlos se quedó en el pequeño pueblo que cada vez estaba más lejos para Luis. Un día se entero de la enfermedad de Carlos, hacía mucho tiempo que no le llamaba, que no sabía de él. La agenda llena, excusas de falta de tiempo, otros intereses... hacían que no se acercará a visitarle, a pasar un fin de semana con él. Sabía por amigos comunes que estaba peor, que aquella enfermedad lo estaba matando… Cada vez que pensaba en ello se ponía muy triste, su corazón se llenaba de tristeza… a las excusas, a la agenda, al trabajo ahora se unía la vergüenza, seguía sin ir y la tristeza se apoderaba de todo lo que hacía y sentía… 

Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó’ (Lucas 15, 20) 

sábado, 28 de noviembre de 2015

Levántate


Algodones (c) Vicent Tena
Puesta de sol. ¿Se abre el cielo?

Lucas 21, 25-28. 34-36
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y el oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros se tambalearán. Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación. Tened cuidado: no se os embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra. Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para escapar de todo lo que está por venir y manteneros en pie ante el Hijo del hombre."


Los discursos apocalípticos recogidos en los evangelios reflejan los miedos y la incertidumbre de aquellas primeras comunidades cristianas, frágiles y vulnerables, que vivían en medio del vasto Imperio romano, entre conflictos y persecuciones, con un futuro incierto, sin saber cuándo llegaría Jesús, su amado Señor.

También las exhortaciones de esos discursos representan, en buena parte, las exhortaciones que se hacían unos a otros, aquellos cristianos, recordando el mensaje de Jesús. Esa llamada a vivir despiertos cuidando la oración y la confianza es un rasgo original y característico de su Evangelio y de su oración.

Por eso, las palabras que escuchamos hoy, después de muchos siglos, no están dirigidas a otros destinatarios. Son llamadas que hemos de escuchar los que vivimos ahora en la Iglesia de Jesús, en medio de las dificultades e incertidumbres de estos tiempos.

La Iglesia actual marcha a veces como una anciana «encorvada» por el peso de los siglos, las luchas y trabajos del pasado. «Con la cabeza baja», consciente de sus errores y pecados, sin poder mostrar con orgullo la gloria y el poder de otros tiempos.

Es el momento de escuchar la llamada que Jesús nos hace a todos.

«Levantaos», animaos unos a otros. «Alzad la cabeza» con confianza. No miréis al futuro solo desde vuestros cálculos y previsiones. «Se acerca vuestra liberación». Un día ya no viviréis encorvados, oprimidos ni tentados por el desaliento. Jesucristo es vuestro Liberador.

Pero hay maneras de vivir que impiden a muchos caminar con la cabeza levantada confiando en esa liberación definitiva. Por eso, «tened cuidado de que no se os embote la mente». No os acostumbréis a vivir con un corazón insensible y endurecido, buscando llenar vuestra vida de bienestar y placer, de espaldas al Padre del Cielo y a sus hijos que sufren en la tierra. Ese estilo de vida os hará cada vez menos humanos.

«Estad siempre despiertos». Despertad la fe en vuestras comunidades. Estad más atentos a mi Evangelio. Cuidad mejor mi presencia en medio de vosotros. No seáis comunidades dormidas. Vivid «pidiendo fuerza». ¿Cómo seguiremos los pasos de Jesús si el Padre no nos sostiene? ¿Cómo podremos «mantenernos en pie ante el Hijo del Hombre»?

José Antonio Pagola


Mil señales afloran cada día
para quien es vigía de la vida.

El susurro de la brisa,
el murmullo de arroyo;
el batir de las olas en la orilla,
el olor de la tierra arada,
el perfume de las plantas,
las hojas que caen maduras,
el rugido del mar bravío,
el viento huracanado,
el fuego que crepita
y todos los ruidos de la naturaleza...
son señales de un Adviento
que se anuncia y llega.

La luz de la mañana que despierta,
el sol que se levanta,
el agua fresca y cantarina,
los campos que germinan calladamente,
el atardecer que todo lo recoge,
las estrellas que parpadean,
las nubes que van y vienen,
la luna con sus guiños y fases,
los caminos que no desparecen
y el rocío que viste valles y montes...
son señales de un Adviento
que se anuncia y llega.

Niños que gimen y lloran,
padres que vigilan y se levantan,
ancianos que sueñan y sueñan,
jóvenes que viven y cantan,
personas que acarician y aman,
campesinos que esperan tras la jornada,
trabajadores que cuidan y transforman,
emigrantes en busca de la vida,
solidarios llenos de ternura y vista,
profetas de una humanidad nueva...
son señales de un Adviento
que se anuncia y llega.

Gracias, Señor,
y que las señales sigan y sigan.

F. Ulibarri


Lévantate
Editorial Verbo Divino

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MI COMENTARIO

‘Levantaos y alzad la cabeza, porque muy pronto seréis liberados’ El mundo se tambalea, da la sensación que no vamos a poder superar tanta violencia, tanto odio… Nuestra propuesta es de esperanza, nada de agacharse, nada de miedos, nada de esconderse. ¡¡Ponte de píe!! Necesitamos un ‘ejercito’ que desfile por este mundo empuñando el arma de la esperanza construida con la paz de cada día, disparando miradas y sonrisas de compromiso con el otro, con el hermano, anunciando la liberación desde un proyecto de vida en generosidad y entrega. La cabeza alta, la valentía y la verdad harán de nuestra lucha una propuesta que será compartida por los otros. La promesa no es baladí: la liberación. Él nos guía, a Él esperamos, a Él seguimos… es fiel y cumple sus promesas. Feliz Adviento. Buen domingo.

ORACIÓN EQUIPO PASTORAL
Equipo de Patoral
Colegio Carmelitas Onda · Vila-real

jueves, 26 de noviembre de 2015

Ira


Bajo la etiqueta de Historias que continúan voy a publicar unas pequeña historias que he escrito para una tutoría de Pastoral en el cole. Son ocho pequeñas historias inventadas sobre sentimientos, emociones... Se trata de continuarlas, de darles continuidad, de imaginar como sigue, de partir de la emoción o el sentimiento y darle vida, historia, realidad, posibilidades... ¿Te atreves? 




No puedo resistir la rabia que llevo dentro de mi. No puedo soportar que sigan metiéndose conmigo en mi clase. Ellos no se dan cuenta pero se pasan un montón conmigo, estoy muy cabreado y lleno de rabia por sus miradas, sus pequeños golpes en la cabeza (collejas) cuando pasan por mi lado. Un día voy a saltar y vamos a tener una gran bronca en clase. No deben tratarme así, lo saben, el profesor se los ha dicho. Ya no sé que hacer para aguantar tanto tormento, me lleno de mal humor, de mucha rabia interior… sé que en el cole no debo hacer nada, para vengarme, para poner las cosas en su sitio… pero si puedo hacerlo fuera, en la calle, donde somos iguales aunque ellos sean más… ¿Qué podría hacer para que cambiaran y no tener que vengarme, para no ser como ellos en estos pensamientos? 


Siempre la última palabra la tiene la Palabra 

Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano’ (Mateo 18, 15

martes, 24 de noviembre de 2015

Calma

Bajo la etiqueta de Historias que continúan voy a publicar unas pequeña historias que he escrito para una tutoría de Pastoral en el cole. Son nueve pequeñas historias inventadas sobre sentimientos, emociones... Se trata de continuarlas, de darles continuidad, de imaginar como sigue, de partir de la emoción o el sentimiento y darle vida, historia, realidad, posibilidades... ¿Te atreves? 



Calma

Le encanta a José ir a visitar a su abuela. Está siempre sentada en la mesa camilla del salón de su vieja casa. Va siempre corriendo, tira la bicicleta al lado de la puerta, sube corriendo las escaleras… saluda a toda prisa, le pide un trozo de aquella torta que hace para sus meriendas, se quiere ir corriendo pero se sienta un momento también en la mesa camilla… Ella, que lo quiere con locura, lo mira, no le dice nada, lo coge de la mano, le pide en el silencio que se coma la torta tranquilo…  Sentado a su lado, se le han pasado las prisas al sentir la caricia de la mano rugosa de su abuela, ha dejado de ser importante para él el tiempo… La abuela empieza a contarle una preciosa historia de su juventud cuando era como él, y ayudaba a sus padres con el pequeño rebaño de los corderos, en el campo aquel donde la montaña comienza a empinarse… Él se llena de tanta paz que le gustaría poder enseñarles a sus amigos la calma que su abuela le trasmite cuando deja de correr y sienta a su lado… 

Siempre la última palabra la tiene la Palabra


Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola’ (Lucas 10, 41-42)

lunes, 23 de noviembre de 2015

Alegría

Bajo la etiqueta de Historias que continúan voy a publicar unas pequeña historias que he escrito para una tutoría de Pastoral en el cole. Son nueve pequeñas historias inventadas sobre sentimientos, emociones... Se trata de continuarlas, de darles continuidad, de imaginar como sigue, de partir de la emoción o el sentimiento y darle vida, historia, realidad, posibilidades... ¿Te atreves? 






Alegría

Una de los momentos más importantes de mi vida es cuando nació mi hermano. No sé la razón pero algo dentro de mi estaba inquieto, había visto algún bebe hermano de mis amigos, también a mi primo Ángel a los pocos días de nacer, pero mi hermano Daniel, sabía que iba a ser diferente. Estaba muy muy contento, no se terminaba nunca la alegría, estábamos toda la familia contentos siempre. El día que lo vi fue maravilloso, era muy pequeño, pero se parecía a mi. Lo podía cuidar, abrazar entre mis brazos sin apretarle pero con fuerza para que no se cayera. Lo podía acariciar y hacerle carantoñas para que riera. Si lloraba me preocupaba… pero al mismo tiempo estaba muy contento, era alguien de mi familia. Recuerdo que en aquellos días pensé… ¿Podrá durar esta alegría siempre? 




‘Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres’ (Filipenses 4, 4)

domingo, 22 de noviembre de 2015

Compasión

Bajo la etiqueta de Historias que continúan voy a publicar unas pequeña historias que he escrito para una tutoría de Pastoral en el cole. Son nueve pequeñas historias inventadas sobre sentimientos, emociones... Se trata de continuarlas, de darles continuidad, de imaginar como sigue, de partir de la emoción o el sentimiento y darle vida, historia, realidad, posibilidades... ¿Te atreves? 


(1) Compasión


Cada mañana Isabel salía de casa para ir al instituto. Hacía siempre el mismo camino, toda la avenida hasta el final y luego una pequeña calle a la izquierda para llegar a la casa de María Luisa y con ella juntos al instituto. La verdad es que no se había fijado mucho pero desde hacía unos días siempre miraba en el cajero automático de un banco en el que había personas durmiendo. Desde el día que los vio no podía dejar de mirar cada día. Le parecía que siempre eran los mismos, que alguno era mayor pero otros eran jóvenes. Creía que eran casi siempre tres personas, una de ellas mujer. ¿Serían familia? Se lo comentó a María Luisa y hablaron de ello, creían que podrían conocerlos, que quizá podrían hacer algo por ellos, en el instituto habían tenido unas reuniones de sensibilización de Caritas sobre las personas sin hogar…  Un día solo había una persona, era la mujer, parecía joven, no tanto como ella pero si más joven que los otros que compartían el cajero con ella… Tenía necesidad de acercarse, de pararse y preguntar… 


(¿Quién fue prójimo?) ‘El que practicó la misericordia con él’ (Lucas 10, 37)

jueves, 19 de noviembre de 2015

Cristo Rey

Bajo el arco (c) Vicent Tena


Juan 18, 33b-37
En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: "¿Eres tú el rey de los judíos?" Jesús le contestó: "¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?" Pilato replicó: "¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?" Jesús le contestó:
"Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí." Pilato le dijo: "Conque, ¿tú eres rey?" Jesús le contestó: "Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz."


Ahora que no hay novedad en nuestras vidas
ni en los caminos de la historia,
ni en nuestra memoria personal y colectiva...
es tiempo de reflexionar y ahondar
en todo lo que llevamos a cuestas,
y en las zonas yermas del mundo
y de las entrañas nuestras.

Ahora que tu palabra rompe nuestros planes
y el horizonte se nos nubla y cierra,
y en los caminos se mezclan tantas huellas...
es tiempo de hacer silencio,
de olvidar los tristes sentimientos,
de acoger tu insólita propuesta
y dar testimonio de la verdad.

Llegará un día en que la libertad no sea un sueño,
en que las fronteras desaparezcan
y los seres humanos seamos respetados
y encontremos en el otro a un hermano;
un día en que no haya clasificación de personas
por su color, dinero o raza,
ni por su poder, religión o condición social...

Llegará un nuevo día en que la verdad
resplandezca y alumbre a todas las personas
y no necesite protección ni ser explicada;
un día en que este mundo sea distinto,
se llene de verdades, sueños y proyectos
y se parezca ya al reino definitivo
que estamos llamados a crear juntos.

¡Pronto llegará un nuevo día, tu día, Señor,
pues Tú eres el camino, la verdad y la vida
aunque los nuevos Pilatos sean escépticos!

F. Ulibarri


Dentro del proceso en el que se va a decidir la ejecución de Jesús, el evangelio de Juan ofrece un sorprendente diálogo privado entre Pilato, representante del imperio más poderoso de la Tierra y Jesús, un reo maniatado que se presenta como testigo de la verdad.

Precisamente Pilato quiere, al parecer, saber la verdad que se encierra en aquel extraño personaje que tiene ante su trono: «¿Eres tú el rey de los judíos?». Jesús va a responder exponiendo su verdad en dos afirmaciones fundamentales, muy queridas al evangelista Juan.

«Mi reino no es de este mundo». Jesús no es rey al estilo que Pilato puede imaginar. No pretende ocupar el trono de Israel ni disputar a Tiberio su poder imperial. Jesús no pertenece a ese sistema en el que se mueve el prefecto de Roma, sostenido por la injusticia y la mentira. No se apoya en la fuerza de las armas. Tiene un fundamento completamente diferente. Su realeza proviene del amor de Dios al mundo.

Pero añade a continuación algo muy importante: «Soy rey… y he venido al mundo para ser testigo de la verdad». Es en este mundo donde quiere ejercer su realeza, pero de una forma sorprendente. No viene a gobernar como Tiberio sino a ser «testigo de la verdad» introduciendo el amor y la justicia de Dios en la historia humana.

Esta verdad que Jesús trae consigo no es una doctrina teórica. Es una llamada que puede transformar la vida de las personas. Lo había dicho Jesús: «Si os mantenéis fieles a mi Palabra… conoceréis la verdad y la verdad os hará libres». Ser fieles al Evangelio de Jesús es una experiencia única pues lleva a conocer una verdad liberadora, capaz de hacer nuestra vida más humana.

Jesucristo es la única verdad de la que nos está permitido vivir a los cristianos.

¿No necesitamos en la Iglesia de Jesús hacer un examen de conciencia colectivo ante el «Testigo de la Verdad»?
¿Atrevernos a discernir con humildad qué hay de verdad y qué hay de mentira en nuestro seguimiento a Jesús?
¿Dónde hay verdad liberadora y dónde mentira que nos esclaviza?
¿No necesitamos dar pasos hacia mayores niveles de verdad humana y evangélica en nuestras vidas, nuestras comunidades y nuestras instituciones?


José Antonio Pagola



El Reino nace entre espinas no entre laureles

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MI COMENTARIO


‘Testigo de la verdad’ Un rey diferente, que defiende y anuncia la verdad. Un espejo donde mirarnos para ver nuestra verdad, sin tapujos. Jesús de Nazaret es la verdad sobre la que cimentar la vida. Una verdad hecha palabra para consolar, hecha gesto para abrazar y curar, hecha mirada de compasión y de misericordia. Es testigo de la verdad sobre la dignidad del hombre. La verdad de la justicia al servicio del que sufre y no por la ley que esclaviza. Un rey que se baja de su trono para ser verdad en medio del mundo, la verdad de un Dios que ama al hombre hasta el extremo. La verdad que le lleva a dar la vida en gratuidad. Un rey que no es de este mundo pero que está aquí y quiere a los hombres y mujeres con locura. ¿Buscas una verdad? Él es la Verdad. Buen domingo. 

Oración equipos de pastoral
Colegio Virgen del Carmen
Carmelitas Onda · Vila-real

Donde habites


‘Llegó cerca de Jerusalén, al ver la ciudad, lloró por ella…’ 

No dejes que me cierre, 
ni te deje fuera, 
ni cierre mis puertas a ti. 

Quiero abrirme, 
quiero dejarte sitio, 
quiero vivir contigo, 
quiero que habites en mi, 
quiero tu presencia, 
quiero que me transformes… 

Quiero transformar, 
tus lágrimas por mi rechazo,
en alegría de encuentro, 
de caminar juntos, 
de vivir en ti y Tú en mi. 

Caminar contigo, 
dejarte sitio, 
ser de los tuyos… 
verdadera ‘ciudad’ 
donde habites 
y te hagas presente. 

jueves, 12 de noviembre de 2015

Últimos



Hoy he leído en la ventana de Facebook de una amiga un texto que no puedo dejar de compartir con todos aquellos que hacen de los últimos sentido de la vida. No sé si vemos con ellos, si nos preocupamos mucho o poco de ellos, si estamos informados de la situación que viven algunas de las personas que en este mundo no tienen lo necesario para vivir con dignidad... Es un texto para leerlo varias veces, para acercarlo al corazón, para mirarnos nosotros y descubrir qué, cómo, porqué de la realidad de este mundo...

- "Volvía de comprar el pan. En un callejón de al lado del trabajo tres niños de origen magrebí daban unos toques al balón. No sé muy bien de que iba la conversación, sólo sé que el más gordito de los tres le dice al más pequeño: "que sepas que mi padre es más rico que el tuyo". El otro le miro fijamente, y mascullo unas palabras que no logre captar y, le responde el primero, " ya, pero por lo menos en mi casa comemos todos los días".
...Se hace el silencio y sigue el juego...
- La posición que tiene un objeto se mide por su referencia a algo. Se dice que algo está al lado de..., encima de..., debajo de...
- La posición social también tiene referentes, posiciones, en los niveles altos la competencia por ver quién está más arriba es sólo un entretenimiento, una cuestión de orgullo personal. Da igual tener cien millones de euros que doscientos, ya no es asunto de dinero, es cuestión de poder, de ranking de donde te encuentres.
- En los estratos más bajos de la sociedad la lucha por no ser el último es una lucha titánica, a dentelladas. Es el nivel en el que cincuenta euros más o menos al mes significa comer o no comer.
- La carencia de lo esencial lleva al auto-desprecio, a la frustración que sólo encuentra consuelo si sabe que hay alguien por debajo.
- La pobreza es así de cruel. La desigualdad, que es su causa, es implacable. Tener que soportar, aparte del hambre, la humillación de uno que juega en tu misma calle, es muy duro, y más aún si eres un niño-a.
- Ser pobre no ha de ser motivo de vergüenza, sino un reclamo de justicia. La lucha por que no sea así.
- Triste el mundo que encumbra a los ricos y rebaja a los pobres...".

"Los últimos serán los primeros y los primeros serán los últimos".