sábado, 31 de diciembre de 2011

Pasó...


… · Nueva Pascua con jóvenes en Madrid · De nuevo Consejero Provincial, por poco · Conocí al P. Antonio · Málaga con Karit de asamblea · El Limonar · Una tarde en la playa para siempre: la luz, sentarse en arena, mirar, apoyarse en un cajón… · Los jueves por la noche · Un coche rojo · Una comida en San Juan · Viver dos dos veces · La furgo sin gasolina y con prisas · Azul, blanco y un abrazo · Una promesa incumplida · Ronda, sus calles, madrugar, mis amigos y una boda · Un tormenta en la noche con la multitud y sin saber que hacer · Los miedos de algo nuevo · Una tarde de parchis  y esperando noticias · Los dibujos de Carmen · ‘Celebra la vida’ · La espera de un niño y cómo le llamaremos · Roser y Carmen · La caja de Pablo · Los Molinos, lugar de encuentro · Un colegio ‘de cine’ · Desfilar en el oeste · Colegio Nuestro Salvador de Perú  · Comer de tapas en Madrid · La hospitalidad de la comunidad de Madrid · Balma · Laura y su papá · Un amigo critico y siempre disponible · Retiro en los Antonianos · Un charla sobre Karit y Colombia · Fin de semana en Munilla · El piso de un amigo para dormir: mi casa · Un proyecto de futuro: Bakanja y Teresita · De nuevo preparamos la Navidad con familias del colegio · Tres reuniones en casa: evaluación encuentros, preparación de encuentro jóvenes carmelitas en la JMJ y voluntariado internacional Karit · Un testimonio de una carmelita de clausura · Profesión de Xavi · Voluntarios para Perú en mi casa, la alegría al celebrar  · Se van a RD y yo me quedo, una pena · Un campamento colonia dirigido por mujeres · La cruz de los jóvenes en el pueblo · Una fraternidad carmelita real pero muy lejos · Algún  ratito en el Albergue: demasiado poco · Grupo de Innovación Educativa: el esfuerzo · Cabalgata de Reyes en trenecito · Una luz la noche de Navidad · Oliday · Celebraciones con niños y profesores en el colegio: no se acaban las ideas · Decidir no ser presidente de nada, tampoco de lo que quiero · Una danza con trescientos carmelitas dirigida por tres payasos · Puerto Badel y un sueño · La disponibilidad para lo que sea de una amiga: religión, biología, aquí a allá, mucho o poco… gracias, amiga · ‘Y tú, ¿Quién dices que soy yo?’ · Un viaje en furgoneta hacia Málaga y volver ·  El rincón de la oración · Una gran trabajadora social · Un paseo por el monte en fiestas: niños, familias… sosiego · Una asamblea con padres para pedirles ayuda y su maravillosa respuesta y compañía · Escuela de verano con y para Carmen · Mi examen de cada mes · Colegio María Eugenia Velandia · El jaleo de los viernes por la tarde en mi despacho · Parte de la comunidad en formación de pastoral con Lydia · Torreblanca · Unos alumnos que terminan, una graduación estupenda, un grupo inolvidable · Indignado, indignados… y al final más de lo mismo · Mujeres al lado y con Jesús · La siesta de algunos días en el sillón · Los viernes de 11 a 13 horas · Unos folios amarillos con una propuesta de formación · Una noche en Cartagena · ‘Restaurante D’els artistas’: maravilloso por ti · Una niña de quince años embarazada y en el colegio · Varios Consejos de Dirección ¿para qué? · Un paseo por Pueblito · El G15: el futuro ·  Pensar Karit · Un arrendamiento · Campo de Trabajo II, un pequeño fracaso · Sentirme Iglesia Universal · Encuentros en el ‘El Racó’ con foto · ‘Estos son los jóvenes de… Cristo’· Bailar en la Calle de Alcala · La boda de Bia y Pedro  · ‘Padrenuestro que estás en la alegría.’· Soledad sonora, una idea estupenda, ¿para qué? · Varias razones/excusas para vernos · Comer con una amiga y sentirme en casa · Convivencia final de curso con los profesores · Pelear con mis tentaciones, cada día · Fotos en el oeste americano · El Reino de Dios para encontrarse · Mi directora, ‘mi jefa’, mi amiga · Preguntín · Los jueves hay un equipo de trabajo… ¡Olé! · Una apuesta por una profesora: acerté · ‘Rueda de molino’ · Andrés en Colombia · El rap de tres jóvenes colombianos · Caminar por la montaña con un amigo, muchos días, menos de los deseados · Julio, ciudadano del mundo, transeúnte, una historia · Nueva comunidad, un reto · Una lejanía, un no saber porqué… pero mi querer no ha cambiado · Lauro · ‘El email de cada día’ · La visita de nuestro obispo al colegio: un descubrimiento · Curso de sexualidad · La paleta ‘milagrosa’· El ‘hotel’ de las fiestas · La feria carmelita · Poster maravilloso para la pastoral del colegio: amb els ulls oberts… · Un colegio con dos centros · La comunión de un amigo · Unos días en la playa maravillosos  ·  Pequeño retiro estratégico · Siro López · Un nuevo intento de coordinación y comunicación… seguimos igual · La casa cerrada, casi no vamos ·   De martes cambiamos a viernes · Madrugar para estar con ellos cada día al comienzo de agosto · Encuentro de exalumnos para compartir viaje · Predicar la novena en Vila-real: mujeres como María en otros lugares del mundo · Araya · Un nuevo coro, un futuro maravilloso · Giraluna en el cole, algo es algo · Nos acercamos a Colombia · Un rato en fiestas y el encuentro con mi tía ·  Tres postulantes africanas en la JMJ, son de la familia · Una visita a Bio-Parc · Una homilía después del Campo de Trabajo y el mismo Evangelio · Mirarse a los ojos y tocarse para rezar · Mil empujones de un amigo para que asuma mi responsabilidad · … (quizá me olvidé de alguna cosa pero no me la tengáis en cuenta, por favor)

Te doy gracias, Señor, por estos recuerdos.
Por las personas que hay detrás de cada uno de ellos.
Por el tiempo que me has regalado para poder vivirlos, me han ayudado a ser quien soy.
Porque estás Tú detrás y muchas veces te he sentido cerca en esta historia que ha pasado. Son tus huellas las que he buscado.
Gracias por todo lo que me has regalado, soy un privilegiado al ser mirado por tu amor a través de estas personas que me quieren y con las que comparto mi vida.
Gracias, Señor.
Una pequeña petición: no te alejes de mi, muéstrate a través de los que están cerca y llénalos de bendiciones, también el año que comenzamos.
Que se haga tu voluntad y no la mía.





viernes, 30 de diciembre de 2011

El villancico


Asistí contento al concierto de Alborada en el Albergue de transeúntes de Castellón. Me encuentro como en casa. Había amigos, estaban los de casa. Un ambiente extraordinario. Un concierto sencillo, como el lugar y los asistentes. El comedor del Albergue se transforma en lugar de cultura (expresión propia de los hombres y de la condición humana, también de los que no tienen hogar, de los que no tienen techo). Es una idea maravillosa de Julián, el director.                                      
Me quede con una estrofa de uno de los villancicos, toda la noche dándole vueltas:

Pide pan y no le dan
Es tan pobre, no tiene hogar.
Vive solo sin nadie más,
sin hogar.

Del villancico no me acuerdo, sólo recuerdo estos cuatro versos, que nombran a los que viven en la calle, de los que no tienen lo necesario para vivir dignamente, los que no tienen un hogar. El hogar es la referencia de pobreza extrema según esos versos. Es lo último que se pierde cuando se ha perdido todo. Sin hogar no hay nada. Debe ser lo primero en recuperar para salir de la pobreza. Es a partir del hogar desde dónde se puede reconstruir la situación de dignidad.
Me contaba una amiga una conversación con su hija después de haber visto, en una gran ciudad española, dormir a varios hombres en un portal: ¿no tienen familia? ¿no tienen padres y por eso tienen que dormir aquí? La niña tiene cinco años y ya ha descubierto la importancia del hogar, de la acogida por los seres queridos, del ‘fuego’ que hace reunirse a los que se aman, a los que amas, a los que te aman.
Hogar es vivir con alguien y calentarse, es sentirse querido y arropado, abrigado como dicen otros, por lo menos la posibilidad de hacerlo realidad de vez en cuando. El halda de una madre cuando eres niño, la mirada de una compañera o compañero cuando eres mayor, el gesto de cariño de un hijo adulto que te visita.
Un hogar necesita un techo, necesita un sitio, tu sitio, mi sitio… En una época de crisis como la que nos encontramos el sitio, el techo, el lugar de vida que haga posible el hogar debe ser lo más cuidado, lo último en ser recortado, arrebatado o quitado aunque en este gesto se aplique la palabra ‘justicia’ (claramente la de este mundo y no la de Dios). En el hogar uno se guarece de la lluvia, de la oscuridad de la noche, de la violencia y dureza de la calle pero también de la soledad que carcome el alma, del frío de la indiferencia y el sin amor, del rechazo o exclusión por la diferencia…
Que no recorten los hogares… que no haya nadie sin un hogar, sin la posibilidad de hacerlo realidad, de gozarlo. 

jueves, 29 de diciembre de 2011

Soledad sonora


Estas dos palabras son un verso del Cántico Espiritual, poesía de San Juan de la Cruz. Tengo que confesaros que me asusta un poco la poesía de este Santo hermano. Esa profundidad en la que te coloca crea un poco de vértigo a los que simplemente nos deslizamos por las olas de la aparente actividad frenética. Pero estas dos palabras me parecen maravillosas. Las he traído aquí porque fueron el anuncio elegido para una actividad que debería terminar hoy en Salamanca.  Un pequeño fracaso ya que no ha podido realizarse por falta de personas a las que les interesase.
Era una propuesta de interioridad, de reflexión, de ejercicio espiritual y de encuentro con uno mismo para poder preparar el fin de año de manera diferente. ¿Era el momento adecuado? Ha sido una pena. ¿No hay receptores de esos anuncios o lo hemos iluminado y presentado mal? No sé, tengo mis dudas. Estoy preocupado. ¿Será que a los jóvenes con los que me relaciono no les interesa el interior? ¿Cómo vamos a poder seguir a Jesucristo sin llegar a esa tierra interior y profunda? No sé como ayudar a llegar a esa tierra sazonada, que todos tenemos, donde la semilla del Evangelio muere para germinar y dar fruto. Quizá tenga que ser yo quien encuentre el camino de la mía para poder convertirme en guía de los que se acercan a mi. Dejar de patinar y resbalar por el día a día para pararme y profundizar. ¿La tarea, el trabajo? ¿Acaso hay mejor tarea que la de acompañar y guiar al que busca? No convocar unos días sino dedicar todos los días a ello con los que me encuentro a mi paso.
Es en la soledad donde puede sonar de verdad la llamada de Dios. Es en la soledad (encuentro con uno mismo) donde la conversación amiga y el encuentro transformador con el Otro puede y debe darse. Sólo ahí sonará y será escuchado el susurro transformador del que espera y sale a nuestro encuentro. Identificamos soledad con silencio y el Santo de Fontiveros la coloca al lado de lo sonoro, de la Palabra, de la propuesta. Es una soledad que se convierte en diálogo por la respuesta al sonido escuchado. Soledad que tras el sonido de los pasos del Amigo hace despertar de las mil monotonías diarias y veladoras, de lo que tú eres en lo más profundo, más adentro y más adelante. Es importante generar esa soledad para que se convierta en sonoro encuentro. Nuestro ejercicio es la soledad, el don de Dios es convertirla en sonora, lugar de encuentro e inicio de respuesta y compromiso. 

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Inocente


‘Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios’
Hombres inocentes que creen en la bondad del hombre y la mujer de este mundo, que no ven más allá de la palabra dada, de la mirada limpia, de la fraternidad creída y aceptada como propuesta de Dios para la humanidad. ¿Precauciones? No tiene sentido, el otro es mi hermano. ¿Inocentes? Claro, incapaces de hacer mal a nadie. Hombres y mujeres de bondad, mártires del pecado de este mundo, del egoísmo trasformado en el peor de los rostros: el abuso, la violencia.
‘Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios’ No se pude ver de otra manera a Dios: con un corazón limpio que ve en el hombre al hermano… imagen y semejanza de Dios. 

martes, 27 de diciembre de 2011

Dulces



¿Os imagináis que fuésemos capaces de transformar los dulces en dulzura?
Si fuese así… que gran resultado para nuestra vida tendría la Navidad.
Besos dulces, palabras amables, abrazos pegajosos, miradas sinceras, caricias de autoestima, detalles de colores…
¡¡Busquemos la fórmula, por favor!! 

lunes, 26 de diciembre de 2011

Te quiero


Muchas veces nos han dicho estas dos palabras. Pensar en las personas que nos lo han susurrado o dicho nos hace descubrir que son las personas más importantes de nuestra vida. Cada uno les estamos poniendo nombre a esos ojos que subrayan o subrayaron las dos palabras cargándolas de sinceridad, que nos hicieron temblar y que erizaron los cabellos de nuestro cuerpo. Personas cercanas, cargadas de verdad, con las cuales vivimos momentos inolvidables, con los cuales todavía compartimos la vida en totalidad y para siempre, algunas se fueron y dejaron el rumor de intensidad que llevaban pegadas estas dos maravillosas palabras dichas, proclamadas y acompañadas de gestos que transforman lo que uno es cuando las escucha, siente, vive y disfruta.
La Navidad es el ‘te quiero’ de Dios para toda la humanidad y para siempre. Sus ojos mirando a los nuestros, su susurro al lado del oído para hacernos temblar y vibrar con la declaración de amor más maravillosa que nunca hayamos escuchado: te quiero como eres y para que no lo dudes quiero hacerme como tú, me importas tanto que soy como tú, te quiero tanto que renuncio a todo lo que me separa de ti para que me conozcas más y mejor y nunca digas que estoy lejos, que no te entiendo, que no te escucho, que no sufro a tu lado. Pasaré frío, como tú. Estaré sólo, como tú. Tendré una madre que me quiera, como tú. Creceré, como tú. Seré un rebelde, como tú…
Este ‘te quiero’ de Dios es renovado cada Navidad cuando hacemos memorial del portal que le vio nacer, de la ternura de una Madre que lo engendró, de una familia que lo acogió, de los humildes y sencillos que se creyeron la Buena Noticia (‘te quiero’), lo buscaron y lo encontraron. ¿Por qué dudo de tú ‘te quiero’ y busco otros cada día?
Responder a un ‘te quiero’ es el segundo paso de una relación. Un ‘te quiero’ lleva consigo otro ‘te quiero’, y otro, y otro… Un ‘te quiero’ conduce a tiempo compartido, compromiso adquirido con el otro y alegría y goce de los encuentros. Por eso la Navidad no es sólo el día de Navidad. Navidad es vivir el ‘te quiero’ de Dios cada día con el que nos encontramos, con el que vivimos, el que me abraza y el que no, el triste y el alegre, la comunidad y el solo… es respondiendo nuestros ‘te quieros’ fundamentalmente a los últimos como estamos viviendo el ‘te quiero’ de Dios.
Feliz ‘te quiero’.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Estado (2)



NO TE PIDO GRANDEZAS

Señor; no te pido brillo ni triunfo,
ni fama ni gloria ni poder.

Haz que acoja, en lo limitado de cada día,
tu brisa, tu gracia, tu palabra, tu voluntad
como un regalo espléndido para poder vivir.

Abre mis ojos, y hazme sensible a las necesidades
de los hermanos y hermanas que caminan junto a mí
cansados, agotados, tristes, enfermos, rotos.

No me dejes caer en la tentación de quedar bien,
de buscar la eficacia, de justificar mis actitudes,
de acumular méritos engañosos para Ti.

Guía mis pasos por tus sendas, aunque me resista.
Gáname la partida, no hagas caso a mis protestas.
Dame lo que necesito, aunque no te lo pida.

Florentino Ulibarri. Al viento d el Espíritu.verbo divino

jueves, 8 de diciembre de 2011

Grafiti

En ocasiones buscando oasis donde descansar, esconderte o ‘pillar’ un poco de sombra, encuentras muros. Un muro donde escribir el grafiti de tu vida, donde esperas que alguien después pasé y lo pueda borrar  o pintar de blanco para seguir escribiendo o emborronando.
Eso me ha pasado con esta canción, maravillosa. Buscaba esparcimiento, buscaba paz, buscaba ‘pillar’ recuerdos de juventud, distracción y sonido fuerte de guitarra que redujese mis ruidos de la rueda de molino a un simple susurro… y encontré un muro donde pararme y poder repasar mi vida.
Escribí mis llantos, mi dolor, mis sombras de penas y desencuentros. Escribí y escribí, tache y tache… Con la guitarra de Santana y la letra de Feliciano pude hacer una oración: ‘quiero encontrar perdón, ten piedad de mi corazón, y te imploro, oh mi Señor’ Y añadí: perdóname amiga y amigo que sufres mis sombras, mis penas, mis tristezas, mis lamentos, mis pesimismos, el peso de mi cabeza sobre tus hombros cansados y dispuestos…
Gracias, oh mi Señor por estos muros que pones en mi vida, por las personas que ‘pintan’ de blanco y con amor aquello que voy emborronando con mis tinieblas y oscuridades. Puedo seguir escribiendo y buscando tu oasis gracias a tu misericordia y a la comprensión, cariño y ‘empujones’ cotidianos de los que están a mi lado y me quieren. Bendícelos, oh Señor. 

Soy la sombra de una pena...
soy el eco de un dolor...
triste soledad que me queda hoy
 
El recuerdo de que te amé
y una extraña desolación
Soy la sombra de una pena
soy el eco de un dolor
quiero olvidar...
quiero encontrar perdón…
ten piedad de mi corazón
yo te imploro, oh mi Señor
 
Borraré las tinieblas
y esconderé mi llanto
el recuerdo que sufro
se volverá un canto...
volveré a la vida ...hey..!
volveré a cantar...ya verás
volveré a la vida ...
volveré a cantar...ya verás..

Letra: José Feliciano
Guitarra: Santana y José Feliciano.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Preciosa síntesis



Me da un poco de vergüenza ya que mi intención al abrir esta ventana era publicar mis pensamientos, mis reflexiones. Quería intentar no copiar, ya lo hago en otros momentos (retiros, charlas, clases…) pero hoy no puedo resistirme. Esto que os voy a copiar me da vueltas a la rueda de molino durante toda la semana. Es algo que he pensado mil veces, que ha movido mi vida desde joven, que explico muchas veces con preguntas y nunca con afirmaciones, que creo que es la síntesis de lo que debe ser la vida de un seguidor, de un discípulo, la clave de una vida de vocación y respuesta, es lo que yo llamo el ‘encuentro con Él’. Son unas líneas del comentario de Pagola al evangelio de este domingo que publica eclesalia… y son maravillosas. Ahí van:

Con Jesús «comienza» algo nuevo…Jesús es el comienzo de algo nuevo e inconfundible. … Jesús es una «Buena Noticia». Algo nuevo y bueno… al encontrarse con él (experimentamos) una sensación de liberación, alegría, seguridad y desaparición de miedos. Cuando alguien descubre en Jesús al Dios amigo del ser humano, el Padre de todos los pueblos, el defensor de los últimos, la esperanza de los perdidos, sabe que no encontrará una noticia mejor. Cuando conoce el proyecto de Jesús de trabajar por un mundo más humano, digno y dichoso, sabe que no podrá dedicarse a nada más grande. Esta Buena Noticia es Jesús mismo…

Jesús es la novedad. ¿Por qué nos empeñamos en volver a lo viejo: clericalismo, ‘sacerdotismo’, ‘ritualismos’, normas, cumplimientos, grandezas, oros y puñetas….?
Jesús es la Buena Noticia. ¿Por qué en la sociedad de hoy en día nuestro mensaje suena a rancio? ¿Cómo es posible que el mensaje del encuentro, del amor, del servicio, de la entrega, de la generosidad, del darse… suene a antiguo en nuestra sociedad necesitada de todo esto? No lo entiendo. ¿Serán las formas? ¿Serán los portavoces o voceros del mensaje? Sigo sin entenderlo.
Jesús se encuentra con nosotros. ¿Quiénes somos los mediadores? ¿Cómo vivimos los que le tenemos que presentar para poder ayudar a que otros se encuentren con Él? ¿Dónde se produce ese encuentro? ¿Necesita incienso o es mejor mesa? ¿Quiere comer con nosotros o sentarse en las sedes? ¿Está arriba o sentado en las escaleras de la entrada? Nos tendremos que hacer estas preguntas algún día y ser valientes de responderlas desde el corazón, desde la verdad, desde la raíz y no desde ‘los medios más adecuados para difundir el evangelio a cualequier rincón del mundo con una nueva evangelización’(a mi esto ya me está sonando a excusa) … ¿y nuestro rincón, el de al lado de casa, el del que llama a la puerta pidiendo algo, solicitando abrazo? ¿Ese rincón cuando se evangeliza y cómo?
Si no libera, no da alegría, si no trae esperanza, si no humaniza, si no propone felicidad, si no comparte, si no da…. Nuestro proyecto de seguimiento no es el suyo, no le estamos siguiendo a él, no facilita el encuentro, no es propuesta para otros. La relación con él, la que tenemos que cultivar y proponer, es de ser amigos, confiados, sin miedos, cercanos, cómplices de su novedad, colaboradores de su mandamiento. La libertad debe ocupar un lugar privilegiado en todo esto. El ordeno y mando debe dejar paso al propongo y acompaño desde el respeto y la dignidad del otro, que aunque pecador como yo, también es amado y capacitado para el encuentro con Él.  
Es la mejor noticia y cuando lo conoces se convierte en el proyecto más grande: trabajar por un mundo diferente donde los indignados (privados de su dignidad, de sus derechos y no sólo los que salen a la calle a gritar por ellos para recuperarlos) son escuchados  y llenados de dignidad, donde los últimos recuperaran la dignidad de los primeros, donde la ‘justicia y la paz se besan’, donde la fraternidad se hace vida…
¿Me lo creeré algún día? Llevo mucho tiempo intentándolo.