miércoles, 31 de diciembre de 2008

2008 y comienzo de 2009


Los años no son de usar y tirar, son de usar. Es imposible tirar tantas cosas a la basura, han pasado a formar parte de lo que uno es y han dejado huella, han ayudado a crecer, a ser lo que uno es. Miro hacia dentro, hacia atrás, a mi vida, a lo que me ha rodeado este año he descubierto, entre otras cosas, todas estas:

… Un cambio inesperado de actitud en una amiga · Ser acompañado · Consejero de Pastoral Juvenil Vocacional · CSVI · Rueda de molino · ¿Dónde te vimos, Señor? · Un charla una noche en Zaragoza con una amiga inolvidable desde entonces · Tres años y al colegio, ha empezado una historia · Nació Pablo · Un arroz, una exposición, un partido… una amistad · Un paseo por Valencia después de comer en la calle ¡¡maravilloso!! · Una desfilada · Tales y una convivencia · Misa del Gallo 2008 con muchas familias, una gran comunidad · El Poset nevado en julio · Cuerpooo · Una tiritona de frío · Sin encuentros no es lo mismo · Cuatro amigos y un puente · Un Equipo de Pastoral ilusionado · Lutgarda y otra transeúnte de hace muchos años · Ciudadanía, si · El primer claustro de profesores · Lucia, unos bailes y unas copas · Un blog compartido · Ser un pesadilla · Unos días de descanso mal entendidos · Ultimo viaje a El Caribe (de momento) · Puente del uno de mayo · Una enfermedad respiratoria que produce dolor de cabeza · La alegría de vivir · Encuentros · Una despedida · El Caliche · Una obra , una reforma, una barbaridad · Comer como en familia · La cuota · Doce kilómetros y quince rotondas · Monitores JuCar en Alicante · Prior de la comunidad · Capítulo Provincial · Padrenuestro de la alegría · Una confesión · Monasterio de La Vega y miles de sonrisas · Muchos SMS · La dieta y quien la guía · Varios SMS que he guardo, inolvidables · Una cena en Calahorra, unos amigos, familia · Ciudadanía, no · Un pequeño regalo: una pulsera para siempre · Un nuevo despacho · Se acordaron de mi los ex en el Mayor · JUNTOS · Hermanos que están junto a Dios · Una camiseta con un corazón rojo · Un círculo de autoestima · Una nueva comunidad · Diario de un carmelita · Una Eucaristía con la puerta abierta · Equipo de Titularidad · ‘Esta es la historia de un cochinillo…’ · Cacharros · Esperar una llamada que no ha llegado todavía, ¿llegará? · Una tarde por El Caliche · Una frase y un anillo · Rezar juntos a muchos kilómetros de distancia · La visita de amigos en fiestas · Una fiesta final de trimestre · La primera reunión JuCar en septiembre · Una charla en Orihuela de madrugada · La espera de ‘los calichanos’· Paseos a la Ermita haciendo amistad · La primera tarjeta de Navidad · Un desorden imposible de soportar · Una visita rápida por el Maestrazgo con Corti y su madre · La alegría compartida de una oposición terminada con éxito · PJVProv · Un proyecto de Karit que nunca más se va a repetir, extraordinario · Una muerte sin haberle conocido, mucho sufrimiento · Comer con unos amigos después de mucho tiempo · ¡Un Loco, por favor, un Loco! · 25 años de amor de unos amigos, de una familia · Abraham y una promesa · Unas lágrimas compartidas · Sorolla en compañía · Estambul, Estambul, Estambul · Giorgio y su coleta · El tapiz · Limpieza de un cubo de basura · Convivencia en una Granja · San Lorenzo es mi patrón, una tarde de vista en Huesca · Jornadas Nacionales de Pastoral Juvenil Vocacional · ¡¡Que maravilla de coordinadora!! · Quedar para rezar · Echar de menos a un amigo, sentirle lejos · Las ocho menos cuarto de la mañana · Hablar con una amiga después de diez años y sentirle cerca todavía · Jucarmadrid.org · Subir al Sur · Reuniones comunitarias · El ‘amigo invisible’ en familia · Una infusión en el puerto, llovía · La leucemia de un amigo · El Carmen · …
Deseo que el 2009 lo comencéis muy bien. Me ha pasado una amiga este video y me ha parecido una maravillosa propuesta para comenzar el nuevo año. El texto que lo acompañaba lo dice todo. Ahí va:
"¿Qué hacen estas personas? Bailar. Muchas personas en el mundo exhiben periodos de felicidad, y una forma de mostrar felicidad es bailando. La felicidad y el baile trascienden las fronteras políticas y ocurre en prácticamente todas las sociedades humanas. Encima, Matt Harding viajó alrededor de muchos países en el mundo, empezaba a bailar, y grababa el resultado. El video es a lo mejor un ejemplo dramático de cómo las personas de todas las partes del mundo sienten una obligación común como parte de una única especie. La felicidad a menudo es contagiosa… poca gente es capaz de ver este video sin sonreír... "

video

miércoles, 24 de diciembre de 2008

FELIZ NAVIDAD


No quiero comentar mucho. El dibujo lo dice todo.
Gracias, amiga.

El dibujo está compuesto por varios de Patxi, que publica cada domingo uno en la página de la Diócesis de Málaga. La composición que veis ha sido la felicitación de Navidad para todas las familias y profesores de nuestros Colegios.
Sólo algunos apuntes para ‘leer’ el dibujo.

- La tienda: acampó entre nosotros
- La comunidad (estamos todos: mayores, pobres, jóvenes, niños… frailes) le contempla.
- En una familia nace.
- Una estrella lo alumbra, va por delante
- Un ángel anuncia una propuesta: gloria. Es la iniciativa suya, solo de EL.
- Paz y Pan cambiarán el mundo: son la misma cosa. Justicia y Paz. Es el verdadero regalo que quiere de nosotros. También es el suyo.
- Su tienda es un trozo de cielo en la tierra y para siempre.
- Como un coro estamos dispuestos a entonar una canción: gloria. ¡¡Empecemos a entonar!!
- Rompe el cielo para nacer aquí.
- El techo de su tienda es como el todos los sintecho, de los que no tienen otro techo que las estrellas.
- Rompiendo el cielo para acampar nos pone al descubierto, aparecemos cada hombre y mujer de este mundo.
- Empieza desde abajo, desde el suelo, ‘despojado’ de su rango.
- ….
FELIZ NATIVIDAD
FELIZ DIOS-CON-NOSOTROS PARA SIEMPRE
FELIZ BÚSQUEDA DEL 'CAMPAMENTO'
FELIZ ENCUENTRO CON EL PEQUEÑO
FELIZ CAMINO CON EL ÚLTIMO
FELIZ VIAJE POR 'EL SUR'
FELIZ ESTANCIA EN EL CIELO DE ESTA TIERRA
FELIZ SONRISA DEL SEÑOR

domingo, 21 de diciembre de 2008

Vida religiosa y Navidad


Me cuesta un poco escribir sobre la vida religiosa, es decir, sobre mi condición de fraile. La vida religiosa creo que se caracteriza, podréis pensar que si no lo sé yo quien lo va a saber, por la manera singular de expresar el seguimiento de Jesucristo (vocación). Esta especial manera se resume en los votos: pobreza, obediencia y castidad. Yo los resumo con una palabra: desprendimiento. Romper cualquier atadura que pueda reducir en algo la respuesta a llamada de Dios. Renuncia explicita al dio-dinero que lleva al acumular, al tener. Nada de apego en ese sentido. Nada. Renuncia a la propia voluntad, a mis planes, a mis proyectos, a mis deseos de conseguir. Solo la voluntad de Dios debe guiar mi vida. Nada de exclusividades en la afectividad, disponibles en el amor a todos y todas, un amor generoso, entregado, sin límites, sin tiempos, sin cerrar puertas. Esta realidad tiene una expresión: la vida de comunidad, la fraternidad. Ni se elige a quien amar, ni se busca el tener y se atiende a las necesidades del hermano como guía de la las decisiones, como expresión de la voluntad de Dios. Quiero pedir disculpas por esta pobre definición de vida religiosa. Es la mía. Sé que falta lo fundamental: todo esto no es por mi, porque soy capaz de hacerlo o porque quiero un camino heroico… todo esto es por Cristo, el que me llama, al que sigo. Solo por Él es posible, sólo en El es realidad, sólo con El se persevera.
Una expresión de nuestra vocación es la Comunidad, la vida fraterna, esta debe hacerse muy presente durante estos días de Navidad. No es fácil, el trabajo en la parroquias lo complica todo un poco, esto también. Buscaré tener tiempo para ver y compartir con mis hermanos, los de mi familia. Comeré con ellos, quizá viaje unos días para poder encontrarme con ellos. Está bien, lo veo necesario y ellos necesitan de nuestra presencia, quizá (solo quizá) nosotros necesitamos de ellos. Pero, ¿pasaré momentos especiales con mi comunidad? ¿Hacemos algo especial en nuestra vida de comunidad para que se note que hay Navidad entre nosotros? Esta parte me preocupa. Creatividad de propuestas para la Navidad en grupos, en la familia, en los amigos… pero me falta creatividad para vivir la Navidad en la comunidad. No variamos el horario, no modificamos los símbolos de la capilla, no aumentamos el tiempo para estar juntos, no consideramos oportuno abrazarnos un poco más. Me siento responsable de ello en mi comunidad. ¿Tengo que insistir más? ¿Debo hacerlo?
La Navidad creo que debe ser un tiempo de mucha vida comunitaria, de mucha más fraternidad. Decoremos nuestros conventos, cantemos villancicos en nuestras capillas, aumentemos el tiempo de estar juntos, apaguemos el televisor, celebremos el nacimiento de un niño que ha cambiado nuestra vida para siempre. Estamos aquí, somos frailes por ello. No hay otra razón. Tenemos que mostrar al mundo, con nuestra vida fraterna que este es el proyecto de Dios para la humanidad. No un proyecto triste, sino alegre. No un proyecto escondido y con miedo, sino sin temor de dar testimonio de lo más grande: Dios solidario con el hombre y la mujer de este mundo al nacer y ser como uno de tantos.
Mi propuesta es estar, pasar tiempo con… Mi propuestas es mostrar, abrir la puerta para que vean, sientan y vivan… Mi propuesta es proponer, decir y hacer aquello que se esta perdiendo en nuestro mundo de la verdadera Navidad…. Mi propuesta es alegrarse, disponer los espacios para que la alegría rebose por cualquier rincón… ¡¡Pasen, siéntense, vean, disfruten, rían…. ES NAVIDAD!!

viernes, 19 de diciembre de 2008

Trimestre


Escribir un libro es poco. No tengo el tiempo suficiente para hacerlo. Recoger de alguna manera todo lo que he sentido, vivido, visto, oído, entendido, tocado, sufrido, disfrutado, planificado, decidido, llorado, reído, explicado, corregido, callado, dicho, escrito, tachado, borrado, cambiado, aceptado… no tiene sitio en este apunte. Sentimientos encontrados, personas maravillosas, desencantos inesperados, soledades que dejan cicatriz, sonrisas que iluminan, equipos de encuentro, equipos de trabajo, lemas que aglutinan, familias que no lo son, padres que sienten y te hacen sentir, hermanos que abrazan, compañeros que huyen, trabajadores que cobran, asalariados que se dan sin medida, educadores que caminan, profesores que no ensucian su bata, lágrimas cansadas que no se pueden detener y que riegan de humanidad la vida, amigos que siempre están, silenciosos que susurran fidelidad a raudales,…
Muchos minutos, muchos papeles, muchos consejos, muchas miradas cómplices, muchos saludos, muchas tareas, mucho por hacer, mucho por vivir… Pocos silencios, pocos sosiegos, pocas propuestas, pocos proyectos, pocos momentos de verdadero encuentro…
¡¡Qué difícil es explicar todo lo que se siente!!
Pasó una trimestre. Terminó el festival, se fueron los compañeros, las señoras de la limpieza siguen su tarea. Me voy a casa. Apagaré la luz, escribiré a los Reyes Magos enseguida… llegará el día 7, volveremos de nuevo… más sentimientos, más tarea… te seguiré buscando.

domingo, 14 de diciembre de 2008

Llamados


Esta semana he estado trabajando un poco, mejor dicho reunido, sobre pastoral vocacional. Ha sido un encuentro interesante. Todos nos hemos planteado esta situación como fundamental en la dinámica de nuestras Congregaciones y Provincias. ¿Qué esta pasando con este tema? No lo sé, no hay camino de salida, por lo menos yo no lo veo a corto plazo. Varias cosas para aclarar mi pensamiento.
1. Vocación y 'vocaciones' siguen habiendo, y muchas. Conozco a un buen grupo de jóvenes que quieren hacer de su vida una respuesta a Jesucristo. El llama y ellos intentan responder, necesitan se acompañados. ¿Les ayudamos a conseguirlo? Eso son vocaciones, buenas vocaciones. Alguno añadiría, ¿pero no son frailes? La respuesta es muy fácil, ¿pasa algo por no serlo si siguen a Jesucristo? Vocaciones hay, personas con sentido vocacional en su vida hay… La primera opción es que tenemos que acompañarlos los que sabemos de que va eso de responder. ¿Lo sabemos?
2. En el mundo de hoy, la sociedad en que vivimos, no conocen nuestra identidad. No saben, muchos de los jóvenes de nuestro mundo, qué somos. No tienen ni idea de lo que es la vida religiosa, lo que supone vivir en comunidad, hacer una opción de vida concreta en una dimensión carismática.... Quizá serían capaces de describir la vocación sacerdotal, pero la vida religiosa masculina muy poco. La femenina algo más. Complicado que surjan vocaciones si no conocen nuestra vida. Este segundo punto de reflexión todavía se complica más si lo que conocen la desfigura un poco: solo conocen nuestra dimensión sacerdotal o nuestra parte del trabajo (profesores, trabajadores sociales, gestores…). Tenemos dos identidades a mostrar: la de seguidores de Jesucristo y la carmelita. No debe haber la una sin la otra. No podemos cargar las tintas en la carmelita vaciándola del ‘vivir en obsequio de Jesucristo’ de nuestra Regla. Pero nosotros debemos proponer la primera con el matiz del carisma (don de Dios) que mueve nuestra vida.
3. La distancia que existe entre la ‘iglesiaoficial’ y la ‘iglesiareal’ cada vez es mayor en formas, lenguajes, propuestas... Tengo que aclarar que la primera también es real, yo siento que es parte de la Iglesia, es más, una parte muy importante. En la segunda es dónde se está haciendo permanentemente la pregunta y la respuesta, el planteamiento vocacional de la vida. La primera ha dado la respuesta y parece que sólo puede ser de esa manera como se debe dar. Creo que no es así. Dar la respuesta, seguir a Jesucristo, hacer de la vida un proyecto de respuesta no tiene porque ser como la que dan los hermanos de la ‘iglesiaoficial’. Se pude dar, y se da en muchas ocasiones, respuesta a Jesucristo sin incienso, si mitra, sin ‘ritualismo’, sin espiritualismos, sin estar ‘fuera’ de la sociedad… La ‘iglesiareal’ de la que hablo, mucho más numerosa y desconocida, tiene un poco de miedo a ser identificada con la otra, o de no estar en el camino correcto al estar lejos de la respuesta de la ‘oficial’. El seguir a Jesucristo es un proyecto personal, de respuesta personal y de opción de vida concreto, donde El que siempre es fiel al contrato va marcando las pautas, nunca otros.
4. La llamada se escucha en el interior, en la vida de cada uno pero la pregunta se transmiten a través de nosotros. La pregunta que siempre nos hemos hecho y que no conseguimos hacer de ella el centro de nuestra revisión de vida es sobre la manera en qué estamos viviendo nuestra vocación. La autenticidad de vida, la referencia a la Palabra en la toma de decisiones, la disponibilidad de medios que tenemos como propuesta de desprendimiento y pobreza, la entrega total de nuestra vida en Cristo, la apertura de la comunidad como imagen de la acogida a los que ‘están cansados y agobiados’... tienen que ser signos claros y evidentes de un proyecto de vida distinto. Dos señales claras, propuestas por Cristo a todos los que quieren seguirle, deben ‘colorear’ lo que somos y hacemos: ‘no tengáis miedo’ y ‘estad alegres’. Nuestras comunidades y nuestro proyecto de vida personal (¿Debe existir y hemos optado por la disolución del mismo en el comunitario?) deben estar dispuestas a lanzarse al vacío en proyectos de riesgo, de frontera con los más necesitados, de apertura aunque parezca que se ‘pierde’ la seguridad y el calor de la mesa camilla. El segundo de los signos es la alegría que da haber descubierto al que llena la vida de una manera definitiva y total. Alegres y sin miedo. Abandonados en sus manos y sin mirar atrás. Despojo e intemperie. La seguridad la da El, el éxito lo da El.

Creo que continuará.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Mostrar

Muchas veces pienso que Dios, lo religioso, la fe, lo trascendente, lo ‘totalmente Otro’… sale poco en la prensa. Se habla muy poco de esa realidad, si realidad, que afecta a la interioridad de todo ser humano. ¿Qué la quieres esconder o negar? Allá tú. Hasta esa libertad nos ha dado. Uno de los lugares donde aparece algo de esa realidad en la prensa es en las aportaciones de los dibujantes. Algunas de ellas son auténticas editoriales.



Me ha encantado este dibujo de El Roto de ayer (11 de diciembre de 2008) del diario El País. (Vale, lo sé, no debería leer estas cosas, colaborar con mi dinero a mantener esa tribuna anti….). Uno no es perfecto y lee cosas que sin estar prohibidas parece que van a sentar mal.

Tengo que decir que estoy totalmente de acuerdo con el dibujo. Nada de ‘portavocías’, nada de representantes, nada de ‘semidioses’, nada de monopolios interpretativos de la palabra del Otro, nada de exclusividades sobre la primacía o ser ‘pata negra’ de nuestra creencia. El Evangelio no habla de portavoces, creo yo. Pide ser testigos. El testigo es alguien que muestra (vida) su experiencia y comparte aquello que ha podido contemplar. El testigo presenta unos hechos, unas vivencias, unas experiencias, unas opiniones, unas realidades. No representa a nada ni nadie, se representa a sí mismo. No habla en nombre de nadie, quiere mostrarse para que el otro se pregunte. El Señor no nombra portavoces de su mensaje, nombra testigos, apóstoles, discípulos… todos estos no son portavoces de nada, son mostradores de su vida transformada por alguien que la cambiado para siempre. Mi pensamiento lo que expresa muy bien el dibujo: cuidado con el que dice hablar en su nombre. Yo no me atrevo a hacerlo. Cuenta la leyenda que hay sacerdotes, o los ha habido, que cuando terminan la homilía añaden palabra de Dios. ¡¡Cuidado!! Interpretadores han sido los que han dado en la historia (nuestra fe también) paso con sus palabras a guerras tremendas, a enfrentamientos entre los pueblos. Portavoces de la Iglesia si, de lo que pide la Iglesia también… pero hablar en nombre de Dios, no. Interpretaciones de su palabra han llevado a la historia de la humanidad a grandísimas catástrofes. Yo quiero presentar a Dios, mostrarle cada día, anunciar su mensaje cada día… pero El no necesita representantes, interpretadores de su ‘pensamiento’ (el amor). El necesita 'vividores' del mismo. Además, si hay alguien que puede representarlo son los últimos (pobres, los que lloran, los límpios de corazón, los que trabajan por la justicia...), los que dan todo lo que tienen, los humildes que entienden más y mejor su palabra…

sábado, 6 de diciembre de 2008

Descentrarse


Lo he escuchado hoy en un retiro. No puedo quitármelo de la cabeza. Necesito compartirlo. En otro blog que yo conocía había una sección que era 'para pensar'. Me gustaba. Ahí va.


'La Familia de Nazaret, en el episodio de Belén, crea un espacio místico para que su Hijo, en su venida múltiple (Encarnación, y en la presencia de los huéspedes: Mt 25) nazca, y, para ello, se desplaza, deja sitio, se descentra.'


Claves:

- El sitio que tenían que ocupar para que pudiera parir María es ocupado por otros familiares de José que han venido a censarse.

- Ese sitio se denominaba 'katályma', que se ha traducido del griego por posada y en realidad es sala o estancia.

- La elección del portal, del establo... es de José y María, no de las circunstancias o del 'mal' de la gente.

- La posada no estaba cerrada, estaba ocupada por los últimos, los inmigrantes, a los que había hecho sitio José y María

viernes, 5 de diciembre de 2008

Nos hundimos



Esto de las ruedas de molino consiste en darle vueltas a las mismas hasta que el grano del cereal produce la harina. Voy a dar otra vuelta, y otra, y otra.
¿Qué se puede hacer con los alumnos que creen que todo vale? ¿Es suficiente un suspenso para hacerlos cambiar de actitud? ¿Seguro que es el mejor método? Me estoy dando cuenta que no. Aquí lo importante es salvar las naves, llenarlas de mercancía lo tendrán que hacer otros que las conducen, o deben hacerlo, durante el tramo más importante del trayecto. Los verdaderos timoneles de las mismas son los padres. Yo no quiero esa responsabilidad. No estoy dispuesto a ello, mi tarea va a ser mantener el barco a flote durante unas horas, intentar que sus camerinos y almacenes se vacíen de todo aquello que no es necesario, intentar mostrarles que no todo vale para llenar las bodegas… ¿Acompañar? Pues quizá si, lo de enseñar está muy lejos. ¿Qué pasará con los contenidos? No lo sé, quizá podamos hacer que se los queden aquellos que estén interesados. Sé desde ahora que va a ser un problema lo de las notas, lo solucionaremos a sorteo, o a tómbola, o a ojo, o valorando intereses y cierto esfuerzo personal. ¡¡Yo qué sé!!
Los ‘niños’ (aunque sean mayores en muchas cosas son críos o malcrios) están de vuelta de ir cargados, han decidido no llenar más la mochila. Están dispuestos a llenarla de libros, libretas (¡cuidado! no saben lo que es un cuaderno, no se os ocurra llamar de esa manera a esa cosa rectangular con muelle o anillas en uno de los lados), más cosas no, pesa demasiado. Me refiero a la mochila que no ocupa lugar, que no pesa, que es esponjosa y empapa bien lo que somos. Ellos dicen que les duele la cabeza. ¿Es posible que la cabeza duela de verdad por pensar? ¿Por qué sé que les pesa la cabeza? En clase se la tienen que sostener con una mano, imitando al pensador. ¿Qué llevan dentro? Sueño (¡ojo! no confundir con sueños). Sueño ¿producido por el estudio?. ¡¡Ojalá!! No, por el chat, por la tele, por Física y Química (¡alto! no la asignatura, es una serie de cierto éxito que ponen en horario de estudio o de descanso, para poder aprovechar la Física y Química de verdad, la buena, para descansar)… En clase duermen, se estiran, contestan, hacen preguntas que no vienen al caso, charlan con el de al lado, están mal sentados… Creo que voy a intentar empezar por esto. Hoy en clase he dicho más de 40 veces a distintos alumnos, siéntate bien. Ya me estoy acostumbrando a decirlo en medio de mi discurso. ¿Es esa mi función? Creo que si. Creo que hay que empezar por eso.
Dos cosas más. Lo de los exámenes con libro no ha funcionado ya que he preguntado cosas que no había mandado subrayar. Repito: había preguntado cosas en el examen en el cual deje el libro que no había mandado subrayar. No pasa nada, les dije, estaba en el libro. Su respuesta fue muy sencilla: es injusto. Creo que debería aparecer este ejemplo en los que matizan el concepto de justicia de nuestro tiempo. En segundo lugar una profesora llama a una madre para decirle que su hijo no viene nunca los viernes. La madre dice que lo sabe, que no se preocupe, ella lo entiende ya que para tener una hora de tutoría (la hora más importante de toda la semana, la que más puede ayudar a mantener a flote los barcos) y alguna otra cosa no pasa nada por faltar. ¿Por qué no se puede actuar de alguna manera para que esa madre descubra que hay determinada enseñanza es obligatoria? ¿Podremos utilizar el mismo argumento los profesores cuando descubramos que es una perdida de tiempo dar la clase a su hijo y al resto de alumnos?
Una pequeña vuelta más a este mundo maravilloso que gira alrededor del enseñar, del aprender, del crecer, del saber, del educar.

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Exámenes con libro



No tengo mucho más que decir, el título lo dice todo. ¡¡Estoy haciendo exámenes con libro y no aprueban!! Os preguntaréis si son muchos, pocos, toda la clase o algunos. Son más de los que podéis imaginar. No saben contestar las preguntas por varios motivos. En primer lugar no han leído la lección con anterioridad. En segundo lugar no saben en que lección hay que buscar las respuestas. En tercer lugar no saben leer bien, lo que dificulta la comprensión de la pregunta. En cuarto lugar les da lo mismo. En quinto lugar desconocen que existen sinónimos. En sexto lugar están cansados. En séptimo lugar lo demasiado sencillo se convierte en difícil. En octavo lugar ‘estudiar no sirve para nada’. En noveno lugar un suspenso más o menos no les inquieta. En décimo lugar, y quizá sea el primero, no escuchan.
Creo que escuchar es la gran dificultad que tienen mis alumnos. No escuchan nada. Hablan en clase, escriben notitas, cuchichean, dibujan cosas extrañas (‘grafiti’) en folios en blanco… Creo que forman parte de una generación que no ha tenido una formación en el saber escuchar. Quizá saben ver (televisión, ordenador, consola…) pero no escuchar. Para escuchar hay que estar en silencio. En la vida de estos jóvenes (o casi) hay demasiados ruidos, demasiados estímulos de medios que están alejados del mundo educativo. Como bien sabéis no se imparten las clases por el móvil, quizá aprendieran algo así. En clase hay que utilizar un libro, como todos sabemos todavía no han inventado el libro con mando para pasar de pantalla como si fuera un video juego. Escuchar sigue siendo, por lo menos para mí, una parte muy importante de la metodología que se debe utilizar en el proceso educativo. Que no escuchan lo tengo demostrado. Voy a poner un ejemplo. Tenía un examen dentro de una semana. Al terminar la lección de la cual iba a plantear un ejercicio de evaluación, repasé el contenido con los alumnos. De los aproximadamente 15 apartados de la lección me fijo en cinco y les pido que lo señalen en el libro, que sepan explicar el contenido de los mismos. De esos cinco pongo las cuatro preguntas a desarrollar del examen. Resultado: un fracaso total. Mi conclusión: nadie me escuchó el día que repasé. Las siguientes conclusiones son los diez puntos de la parte del examen en la que les he dejado el libro.
Tengo alguna pregunta para mi reflexión. ¿Debo cambiar mi metodología a la hora de dar a conocer el contenido de la lección? ¿Qué otro lugar tienen para aprender a escuchar? ¿Qué es antes el huevo o la gallina? ¿Hasta que edad deben comer papilla ‘los niños’? ¿Escandalizarán mis numerosos suspensos? Como en muchos momentos de la vida y en otras tantas circunstancias existe una tentación: bajo el nivel, que saquen el libro, voy a buscar películas, que se lo pasen bien, que guarden por lo menos un buen recuerdo de la religión… ¿Es tentación o realismo? No sé cual será mi opción, de momento nadie está corrigiendo los exámenes por mí. Los intentaré corregir sin libro.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Si


No os asustéis queridos amigos. No os llenéis de temor. No estoy enfermo ni ha cambiado mi metabolismo de tal manera que me hace ser optimista. Si, esa es la palabra que quiero emplear. Quiero ser optimista por una vez, aunque sólo sea para llevar la contraria al dibujo.
Yo propongo un SI a la Iglesia comunidad, a los que han descubierto a Jesucristo y han decidido cambiar de vida. Descubro cada día muchos de esos ‘SIS’ en mi vida. ¿Muchos? Quizá pocos pero son tan grandes y maravillosos que parecen muchos más que esos ‘NOS’ del dibujo rancios como las sotanas. Jóvenes que deciden desde Jesucristo, que están en el límite de romper con lo más difícil de todo: la rueda de lo llamado correcto, aceptado, pedido…
Creo en la Iglesia del SI a la entrega de tiempo, recursos, medios, espacios, propuestas, novedades, creatividades… La Iglesia de SI a dar la vida, sin ningún pero. Un SI grande al hermano. Cada día me los encuentro: darse sin medida, darse en el anonimato, darse por EL. Hombres y mujeres que tienen tiempo para el otro. Tienen nombres y apellidos, viven a mi lado, trabajan conmigo, ríen conmigo… y su SI es por Cristo. No llevan sotanas, tienen el pelo largo, salen con chicas/os, tienen tiempo para reír, llorar y sufrir… pero siempre pensando y sintiendo con el último. Existen, los conozco, sé como se llaman.
Creo en la Iglesia del SI como el de María: un si imposible, un si todo fe. Los que salen en los medios para hablar de nuestra Iglesia creo que también creen en esos ‘SIS’, pero les sale siempre un NO, y nos identifican con ello. Un SI a la vida, a la entrega, al cambio, al futuro, a no mirar atrás, a no tener miedo, a dejarse llevar por el Espíritu. Un SI de últimos para que sólo sea EL quien nos haga primeros. No pasa nada con ser últimos, con ser echados de los círculos de poder… ¿Qué hacemos todavía ahí? El SI de los que piensan que son primeros hace que la sociedad nos coloque en el NO que nos hace poco fiables, poco atractivos, nada ejemplares. El SI de María es todo, repito, todo humildad. Veo este SI en muchos creyentes humildes que intentan cambiar la vida de los que viven con ellos en su escalera de vecinos, en la tienda donde trabajan, en el grupo de jóvenes con los que salen de fiesta. Personas que comparten su experiencia de fe con los que están a su lado cada día.
Creo en el SI que descubre la mano de Dios en las cosas de los que consideramos distintos, diferentes e incluso contrarios. Un SI que comprende, acompaña, dialoga e intenta amar. Un SI buscador de Dios más allá de los muros que nos creamos pensando que somos los mejores. Hemos dejado de ser los que decimos la última palabra de todo para pasar a ser los que dicen la palabra más sosegada, más comprensiva, más perdonadora, más amable (que viene de amor, y este es el mandamiento nuevo y ¿único?). No salimos ya a las calles para que corten el tráfico a nuestro paso. Nuestro SI es de caminar por las aceras, por las cunetas, por los márgenes de nuestra sociedad. Hay muchos SIS de estos cada día, del que hace de la tolerancia bandera en su vida porque ha entendido la mirada de amor de Jesucristo como algo a imitar, el que no discrimina, el que se apunta a una batalla de cambio de estructuras que parece que va con otros porque siempre ha sido así. Muchos de estos SIS se escriben con pequeñas letras de la vida cotidiana pero forman granos de arena de la montaña de un mundo diferente y posible.
Me gustaría que mí SI fuera fresco como estos, no rancio como los NO del dibujo. Un dibujo injusto por la generalización pero real en algunos casos de nuestros hermanos asentados en la negatividad frente a lo nuevo, lo diferente o lo que no se comprende.