sábado, 30 de agosto de 2014

Maestro


Mi amigo Nacho Celaya ha escrito un comentario en Facebook que me ha emocionado. No sabía si copiarlo todo o sólo una parte. Voy a compartir una parte después de un comentario personal.  

Ser maestro significa para mi convertirme en compañero de viaje, guía sin estorbar, sin gritar, sin cerrar posibilidades sino abriendo caminos, mostrando señales, descubriendo juntos maneras de interpretar y discernir encrucijadas… llenando juntos mochilas (de ellos y la mía) para travesías maravillosas o caminos tortuosos… Todo ello como respuesta a una llamada clara a darse, a vivir con intensidad el ser para el otro, el servir y no servirse… Detrás de la reflexión de Nacho uno descubre que debe centrar bien la mirilla (donde mirar para acertar en la tarea) de nuestro hacer de cada día… mirar menos mi horario, mi tiempo, mi asignatura, mi currículo, mi mi… , incluso diría la ley, y ver delante de nosotros al alumno, a su familia, al adolescente que busca entender, comprenderse, que se enfrenta a todo y a todos para encontrarse, al niño que se deja hacer y por lo tanto tenemos que acariciar y proponer para convertirlo en protagonista de su vida, de su aprendizaje, de su ser…
Destacaría una palabra para esta tarea, vocación, profesión, misión que es educar, es la pasión. Hacer las cosas con pasión supone entrega, respetar al otro que conmigo vive lo que me apasiona, desgaste, miradas de complicidad, detalles, generosidad, aprovechamiento de tiempos, espacios y momentos, caricias y no rupturas o desencuentros, deseos de profundidad, verdad y coherencia, proyecto y procesos diversos, dejar nimiedades, ver más allá de lo superficial, perdida de miedos… Vivir de esta manera la tarea educativa la convierte en encuentro apasionado entre el que busca y el que se da, el que está perdido y el que guía, el que es único e irrepetible y el que se lo hace descubrir… Vivir apasionadamente se transmite por el brillo de los ojos, las palabras cargadas de profundidad, los gestos de amabilidad, la tensión suficiente para no perder detalle de lo que se va a vivir, el latir más rápido de un corazón que siente de otra manera, los detalles cargados del amor inconfesable o la autoridad bien explicada y respetada.
Vamos a comenzar un nuevo curso y no puede faltarnos la pasión… Deseo una buena dosis de ella para todos los compañeros de vocación…

Vivir… y vivir en plenitud en esa edad adolescente… y ser feliz y planificar un futuro digno, es una tarea enormemente compleja…
Por eso… lo importante de la educación reglada, de nuestra tarea… tiene mucho mas que ver con lo que nos entregamos, con el testimonio, con la pasión, con “el cómo” enseñamos… que con “el qué” podemos enseñar en clase a nuestros alumnos/as…
Porque lo esencial de la educación no es trasmitir conocimientos… Lo que necesitan los chavales es que les ayudemos a construir su identidad, a encontrarse, a entenderse, a quererse, a crecer… ayudarles a resolver problemas, a pensar, a superar las derrotas, a crecer como ciudadanos… todo, desde el curriculum y las horas de las asignaturas que seamos expertos…
Es cierto que un buen profesor de física o de latín, te enseña a amar la asignatura… Pero el chaval que es bueno, lo será contigo o contra ti… Vivimos unos tiempos donde el conocimiento está al alcance de casi todos/as y sin duda lo adquirirán cuando lo necesiten…
… La inserción en los barrios o pueblos, el que sepan que nos importan, que les queremos… Si, todo eso debería estar recogido en el curriculum oculto, más allá de las oposiciones de un buen maestro/a…
… Ojalá que nunca pierdas las ganas de empezar con pasión un nuevo curso, ojalá aprendas a pedir más perdón y menos permiso, ojalá empeñes tu tiempo en la escuela a la creatividad, a la locura, a la pasión y al esfuerzo, al descubrir la vida y sus retos…
Ojalá siga apasionándote cada persona, cada chaval, cada sueño… ojalá seas capaz de tomar conciencia de lo difícil que es vivir… Ojalá puedas seguir queriendo a los alumnos/as…
Ojalá nunca dejes de ser MAESTRO
Ojalá…del árabe لو شاء الله , law sha'a Allah; «si Dios quisiera»


  

martes, 19 de agosto de 2014

Estar con el otro


Hay quien está contigo incluso cuando no está. Y hay quien, estando, no está. Extraño juego de relaciones humanas...

jueves, 14 de agosto de 2014

Manos y corazones

Mesa compartida

Han sido unos días intensos. Unos días de encuentro, de amistad y de vida. El Campo de Trabajo JuCar siempre es una posibilidad de buscar a Dios con las herramientas que el carisma carmelita nos ofrece: fraternidad, oración y servicio. Nos convoca el servicio y nosotros le ponemos mucho de oración, de fraternidad y de voluntad de pasar unos días inolvidables en lo afectivo, en la experiencia y en la fe.
Este año un versículo de Deuteronomio nos convocaba: ‘no endurecerás tu corazón ni cerrarás tu mano la hermano pobre’. Manos y corazones abiertos para atender, acoger y acompañar a los otros, los que viven a mi lado, los que vienen a buscar un plato de comida, los que viven acogidos en una casa que no es suya, los que quieren romper las cadenas que les atan y no les dejan ser lo que son.

Corazones que se encuentran

Pero el gran lugar de experiencia de este año ha sido la comunidad, la vida en la casa, la vida juntos… Manos a la hora para fregar, para consolar, para recoger, para preparar la mesa más maravillosa y acogedora el día de la barbacoa, manos para limpiar baños, manos para abrazar, para rezar, para…. Manos para el otro, para caminar junto a los otros, para que no se sientan solos. Manos para pintar, para poner la mesa, para quitarla, para hacer una cena o preparar un desayuno, para cargar cajas de fruta que habrá que tirar porque está pasada o podrida, manos que cortan pan, manos que saludan, manos que ofrecen lo que tienen en la Eucaristía, manos que saludan al marchar, manos que se tapan las lágrimas, manos que acarician al compañero por la mañana, manos para jugar a las cartas y hacer una escenografía al cantar las cuarenta, manos que pintan máscaras, manos que en un trozo de madera dibujan el escudo de la Orden, manos abiertas a regalos inesperados… Manos abiertas para el otro, con los dedos abiertos para entrelazarlas bien y cantar un padrenuestro que hace retumbar los muros del comedor social, saltar lágrimas, poner los pelos como escarpias… Manos que construyen fraternidad, manos que nunca se le niegan al hermano, ni al pobre, ni al rico, ni al de lejos ni al cercano, manos fraternas y abiertas al que viene borracho o sereno, que acogen al que huele mal, al que no se ha duchado, al que pasaba por la puerta y baja a tomar un café y charlar un poco… Manos que dejan de ser tuyas para que sea el otro quien las llene, disfrute y acaricie.
Miradas, palabras, escucha... manos que hablan
¿Qué es primero la mano o el corazón? Todo junto. No hay mano tendida, mano amiga, mano abierta sin corazón agradecido, esponjoso, sensible, de carne, acogedor y dador de cobijo, cariño o compañía… El corazón se fue emblandeciendo conforme me facilitaban la vida en la casa con un detalle, una sonrisa, una escucha activa, una opinión razonada, un compartir sentido, una risa, un baile improvisado en las calles de la ciudad con la música de un artista callejero… Un corazón que latía con fuerza al levantarse, al preparar con esmero y cuidado el desayuno esperado, que generosamente rompía cualquier resorte que ataba a la silla cuando faltaba algo en la mesa, corazón que se rompía ante un testimonio rasgador en Miralbueno o en la comunidad al final del día. Enternecía el corazón la sinceridad de un acompañamiento o la profundidad de un compartir a la luz de la luna llena más maravillosa de la historia de los Campos de Trabajo o se estremecía con un escalofrío del cierzo refrescante de agosto. Un corazón que bombeaba rápido al acostarse con el deseo de hacer disfrutar a los niños la mañana siguiente en la piscina. Corazones siempre medio llenos de sentimientos y pensamientos que hacían ver a los demás el mundo, la realidad y la vida medio llena o rebosante de posibilidades de felicidad. Un corazón arrepentido y sentido que abraza después de una pequeña discrepancia, de un olvido, de una palabra mal dicha, de una broma sobrepasada… Un corazón tierno para el otro que no llega, que no puede, que no ha comprendido… Corazones que se dejan moldear por la Palabra de Dios cada mañana, bendecidos, con miradas nuevas, amorosamente tratados por el Señor, con pensamientos nuevos, con herencias compartidas… Corazones con ojos que sonríen y labios que miran y tratan con cariño a todo aquel que vive conmigo, que llega a mi casa, que encuentro en la calle…
Comienza el día... preparados para escucharte, Señor
Manos y corazones, corazones y manos… abiertos, acogedores, tiernos, que acarician, que guardan nombres y señales para siempre de Buena Noticia y de Evangelio para repartir y dar en cada uno de los rincones de nuestro ‘parque cotidiano de la vida de cada día’ donde los otros, los cercanos y lejanos, los amigos y desconocidos, la familia y los vecinos se encuentran con nosotros.

Gracias muchachos… aquí estoy, invertid vuestros días, horas, manos y corazón en una vida que se da para recibir la felicidad del otro, así hará posible la vuestra.
Nuestro parque lleno de color, de manos y corazones agradecidos...
 y en centro TÚ Y ELLA

miércoles, 13 de agosto de 2014

Con ilusión



(Palabras de presentación de la Memoria 2013 de Karit-solidarios por la paz)

El 22 de marzo de 2014 hizo dieciocho años que un grupo de carmelitas[1] firmaban el Acta de constitución de nuestra ONGD. Lo celebramos en nuestra Asamblea Anual que eso mismo día se celebraba en Zaragoza. Somos jóvenes y mayores de edad.
No es fácil lo que hacemos y proponemos en un mundo cambiante, en crisis permanente. Pero como jóvenes que somos tenemos ilusión. Luchamos contra la novedad de menos subvenciones públicas, de menos solidaridad internacional y más local… dificultades que se vencen con aplicación, con esfuerzo, con trabajo, con horas de pensar cómo hacerlo más y mejor. Estás dificultades se vencen cada día con la ilusión que da la sonrisa de un niño en el Colegio Madre Asunción en el Caliche o en un pronoei en Perú, con la bienvenida que dan a los voluntarios internacionales en Timor… Ellos son los que ‘cargan nuestras  pilas’ para que las actividades de aquí tengan esa ilusión que tenemos de ser transformadores de la realidad, realizadores de sueños comprometidos con un mundo más justo, más fraterno.
En mayor o menor medida un joven de hoy tiene un futuro, un horizonte personal y profesional. También nosotros tenemos un horizonte. Es el futuro de la solidaridad hecha propuesta de cambio a través de la educación, de la formación, de la denuncia de este sistema esclavizante de los ‘adictos’ (consumo, tener, indiferencia…) que vivimos aquí y de los que son explotados allí. El futuro pasa por propuestas nuevas donde el hombre y la mujer de este mundo sean reconocidos, valorados, tratados con toda su dignidad. El horizonte es un proyecto de fraternidad, de vida fundamentada en la justicia. Esto no se puede generar sin propuesta de cambio, sin pilares sociales nuevos, sin proyectos de vida diferentes a los que se nos proponen diariamente como ilusionantes y felices y luego solo son cartón piedra de sonrisas vacías.
Los jóvenes disfrutan con otros, solo entienden la vida si es compartida. También nosotros en nuestra mayoría de edad queremos reivindicar ese ‘juntos’, ese ‘con otros’. Juntos todos los que formamos parte de la Familia Carmelita y que en Karit se hacen presentes. Juntos las distintas estructuras que forman parte de la Región Ibérica Carmelita, no tirar cada uno para nuestro lado sino que estamos contentos juntos, compartiendo: dando y recibiendo. Juntos los socios, los voluntarios, los colaboradores, JuCar, la TOC… sea donde sea, dirija quien dirija… Juntos con las contrapartes, con los que están en las periferias de este mundo partiéndose el pecho y dejándose la vida por transformar desde el Evangelio, haciendo que el hombre y la mujer ocupen el primer lugar. Nosotros no queremos ser anónimos ni invisibles, queremos, debemos y tenemos algo que decir en esta tarea de defensa de la dignidad del hombre y su desarrollo.
La Memoria del 2013 que os presentamos es nuestra pequeña palabra de transformación hecha realidad. Quizá parezca poco, somos pequeños, pero sabemos que es mucho en las vidas de todos a los que los proyectos han ayudado a creer, en los corazones de todos los que habéis ayudado en las actividades, en el compromiso de los socios y voluntarios…
Gracias.






[1] P. Manuel Ruano Ramírez, Hna. Nury Margarita Bello Gómez, P. Luis Ranz Ranz, P. Manuel Conde Pérez, P. Jesús Gómez Hernandez, P. José Velasco Arenas, P. Alfonso Grau Grau, Fr. Ismael Checa Arregui, Dña. Esther Martín Lozano, D. José Luis Gutiérrez Berrendero, Hna. Maria Moreno Pérez, Hna. Rosa Mª García Martínez.