sábado, 27 de diciembre de 2014

Novedad



Buena Noticia


Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para presentarlo al Señor, [de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor: "Todo primogénito varón será consagrado al Señor", y para entregar la oblación, como dice la ley del Señor: "un par de tórtolas o dos pichones."
Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue al templo. Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cumplir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en brazos y bendijo a Dios diciendo: "Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz. Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel." Su padre y su madre estaban admirados por lo que se decía del niño. Simeón los bendijo, diciendo a María, su madre: "Mira, éste está puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasará el alma."
Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Jerusalén.]
Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios lo acompañaba.


Cada vez que nace un niño
sigo confiando en vosotros,
porque entregaros un hijo
es delegar mucho de mí en vosotros:
es haceros continuadores de mi obra,
portadores de mi Espíritu,
padres y madres de mi evangelio vivo
y cuna del mundo al que tanto quiero.

Todo niño viene a través vuestro,
y toda buena noticia se encarna en vuestro seno.
Pero la fuente de la vida,
que encontró cauce en vosotros,
tiene su origen en mis entrañas
y en el amor desbordado que a veces os alcanza.

Acostumbraos, pues, a verme en ellos;
en su frágil transparencia
son mi presencia que os ilusiona,
mi navidad más humana,
mi palabra encarnada,
verdaderos sacramentos en la historia.
En ellos abrazáis mi ternura hecha carne vuestra;
en ellos os solidarizáis con mi debilidad e impotencia,
y también con mis sueños y esperanzas más íntimas.

Deteneos de vez en cuando ante ellos,
contempladlos despacio:
estáis ante el misterio de la vida,
ante el milagro del amor,
ante la mejor buena noticia, gratuita.
Olvidaos de precios, compras y rescates;
las dos tórtolas o los dos pichones
son para reclamar vuestra atención y presencia.

Permanezco junto a vosotros, día y noche,
empeñado en cuidarlos, y cuidaros, con mimo
para que crezcan y continúen mi obra,
-la vuestra, la nuestra, entendámonos-.

Contad siempre conmigo.
Yo me alegro de poder contar con vosotros.

F. Ulibarri



El encuentro es conmovedor. Simeón reconoce en el niño, que trae consigo aquella pareja pobre de judíos piadosos, al Salvador que lleva tantos años esperando. El hombre se siente feliz. En un gesto atrevido y maternal, «toma al niño en sus brazos» con amor y cariño grande. Bendice a Dios y bendice a los padres. Sin duda, el evangelista lo presenta como modelo. Así hemos de acoger al Salvador.

Pero, de pronto, se dirige a María y su rostro cambia. Sus palabras no presagian nada tranquilizador: «Una espada te traspasará el alma». Este niño que tiene en sus brazos será una «bandera discutida»: fuente de conflictos y enfrentamientos. Jesús hará que «unos caigan y otros se levanten». Unos lo acogerán y su vida adquirirá una dignidad nueva: su existencia se llenará de luz y de esperanza. Otros lo rechazarán y su vida se echará a perder: el rechazo a Jesús será su ruina.

Al tomar postura ante Jesús, «quedará clara la actitud de muchos corazones». Él pondrá al descubierto lo que hay en lo más profundo de las personas. La acogida de este niño pide un cambio profundo. Jesús no viene a traer tranquilidad, sino a generar un proceso doloroso y conflictivo de conversión radical.

Siempre es así. También hoy. Una Iglesia que tome en serio su conversión a Jesucristo, no será nunca un espacio de tranquilidad sino de conflicto. No es posible una relación más vital con Jesús sin dar pasos hacia mayores niveles de verdad. Y esto es siempre doloroso para todos.

(Extracto de Pagola) 

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Editorial Verbo Divino. EDV

‘Luz que alumbrará a las naciones’ Una gran luz y definitiva. Simeón señala donde mirar, por quien dejarse guiar, a quien seguir. En presencia de su familia, unos ojos que saben mirar lo señalan como luz de todas las naciones de la tierra, de todos los hombres… ¿Dónde estamos mirando nosotros? Las luces que ciegan, no son Él. Las que deslumbran, no son Él. Las que se apagan después del anuncio, no son Él. Él es la luz verdadera que guía a todos los pueblos. La Salvación del mundo comienza en ese pequeño e insignificante niño, en brazos de un anciano, mostrado ante los hombres para que los corazones de los hombres y mujeres latan con fuerza y dejemos atrás lo viejo para ser hombres nuevos, miembros de la gran Familia de los hijos de Dios. Una luz que no se apaga, la del amor de Dios a los hombres. Feliz Navidad. 

martes, 23 de diciembre de 2014

Guerrillero





“Al acecho del Reino diferente,
voy amando las cosas y la gente,
ciudadano de todo y extranjero...
Y me llama Tu paz como un abismo
mientras cruzo las sombras, guerrillero
del Mundo, de la Iglesia y de mí mismo."

(P. Casalàliga, encontrado en @Casaldaliga1)

Una pelea constante.
Una búsqueda permanente.
Una justicia deseada.
Armado con la Palabra.
Protegido por tu fidelidad.
Parte de un ejercito amante.
Nunca satisfecho.
Siempre en trincheras y periferias.
A las afueras de los cómodos salones.
Peleando, hoy también... cada día, siempre. 
Guerrillero, un poco cobarde, pero guerrillero. 

viernes, 19 de diciembre de 2014

Sorprendidos


María recibe una noticia increíble: va a ser madre. La sorpresa de la voluntad de Dios nos deja fuera de juego. No hay momentos preparados, es Él quien convierte nuestro tiempo en un momento inolvidable cuando de repente nos llama por nuestro nombre. Su presencia, y la propuesta que conlleva, es una sorpresa. Puede ser aquí y ahora, pero siempre es fecunda. La iniciativa siempre es suya. ¿Y nosotros? ¿No contamos? Claro que contamos, somos artífices de su voluntad, actores de su promesa, constructores de su Reino, profetas y testigos de su Buena Noticia, engendradores de su presencia. Ante la sorpresa del encuentro y la propuesta de fecundidad que Él te hace, no te asustes, no te escondas, no te excuses… di que si, ofrécete, acéptale como ella, María, la joven que se dejo sorprender y se lleno de alegría siendo puerta del mundo a Dios. Espérale con anhelo de verdadero encuentro.

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Video Editorial Vergo Divino-EDV


miércoles, 17 de diciembre de 2014

Oremos






Oremos con el Salmo Responsorial (Salmo 71) de la liturgia de hoy día 17 de diciembre.
Oremos por todos los niños de la matanza de Pakistán.
Oremos por todas las familias que la violencia de este mundo rompe.
Oremos por los gobernantes que no saben de justicia.
Oremos por los humildes que no son defendidos, por los pobres que no son socorridos
Oremos por la paz, para que florezca la justicia
Oremos para que tu nombre, Señor, sea eterno, presente, real... en todos los pueblos de la tierra.
Oremos para que seamos constructores de paz y justicia en nuestro entorno.
Oremos...



Que en sus días florezca la justicia, 
y la paz abunde eternamente

Dios mío, confía tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes,
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud.

Que los montes traigan paz,
 y los collados justicia;
que él defienda a los humildes del pueblo,
socorra a los hijos del pobre.

Que en sus días florezca la justicia
y la paz hasta que falte la luna;
que domine de mar a mar,
del Gran Río al confín de la tierra.

Que su nombre sea eterno,
y su fama dure como el sol;
que él sea la bendición de todos los pueblos,
y lo proclamen dichoso todas las razas de la tierra. 



sábado, 13 de diciembre de 2014

Nacimiento


Comparto esta poesía tomoda del blog de Periodista Digital sobre Casaldàliga

 

Navidad / 2014 – Año Nuevo / 2015


Sube a nacer conmigo,
dice el poeta Neruda.
Baja a nacer conmigo,
dice el Dios de Jesús.
Hay que nacer de nuevo,
hermanos Nicodemos
y hay que nacer subiendo desde abajo.

De esperanza en esperanza,
de pesebre en pesebre,
todavía hay Navidad.
Desconcertados por el viento del desierto
que no sabemos de donde viene
ni adonde va.
Encharcados en sangre y en codicia,
prohibidos de vivir
con dignidad,
sólo este Niño puede salvarnos.

De esperanza en esperanza,
de pesebre en pesebre,
de Navidad en Navidad.
Siempre de noche
naciendo de nuevo,
Nicodemos.

“Desde las periferias existenciales;”
con la fe de Maria
y los silencios de José
y todo el Misterio del Niño,
hay Navidad.

Con los pobres de la tierra,
confesamos
que Él nos ha amado hasta el extremo
de entregarnos su propio Hijo,
hecho Dios venido a menos,
en una Kenosis total.
Y es Navidad.
Y es Tiempo Nuevo.

Y la consigna es
que todo es Gracia,
todo es Pascua,
todo es Reino.

Pedro Casaldàliga


Quizá tenga que plantearme la Navidad como un nacer de nuevo desde Dios… No sólo es Dios que nace en mi sino que debo dejarme hacer y empezar a vivir en Dios… esto tiene un nombre, tiene una historia, tiene un presente: Jesús de Nazaret, Evangelio, Buena Noticia… Reino que se construye, Pascua que se vive… Dejarme moldear por la Gracia. 

viernes, 12 de diciembre de 2014

En medio

‘El que viene detrás de mi…’ Está ya entre nosotros y no le conocemos. ¿Si? ¿De verdad? Claro, lo dice el profeta. Estad alertas, está aquí entre nosotros, se hace presente. Nada de despistarse, viene y se hace el encontradizo. Prepara tu camino, prepara tu casa, que esté abierto tu portal, tu vida. Viene para quedarse contigo, para ser luz, para quitar los miedos. Está ya cerca, viene detrás de Juan que anuncia un nuevo bautismo, un bautismo de fuerza, de amor, de encuentro definitivo, de Espíritu. Transformará tu vida, déjate. Cambiará tu corazón, ábrele. Moverá tus proyectos, déjale. Aprendamos a mirar para que le reconozcamos, está aquí, en medio, no lo tapemos, no lo desfiguremos y perdamos entre tantas cosas… ¿Preparas de verdad este encuentro? No te despistes, ‘viene… y está’. 


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jueves, 11 de diciembre de 2014

Libertad robada

El País. 11 diciembre 2014

Hace días que quería escribir sobre mi libertad. Creo que la he perdido, me la han robado, si robado y con ella se ha ido la esencia de mi proyecto de vida. Vivo sin ella. El ladrón se la llevo consigo… y cuando quiero volver a intentar vivirla con madurez y sosiego se encarga de recordarme que sigue aquí sin estar, que se siente victima de mi libertad, de mi manera de vivir. No puede ser, sigo sin ella aunque ya no esté el ladrón. Alguien que pasó por mi vida me la ha quitado, tengo que recuperarla, es imprescindible para seguir viviendo, un hombre sin libertad es un árbol seco, sin sentido, sin frutos, sin hojas, sin capacidad de dar sombra, de dar algo. Es muy sencillo perderla cuando dejas que el ladrón se apoderé de ella, la quiera controlar, quiera que su ojo sea el que marque los tiempos, los momentos, los procesos de vivirla. Es un ladrón perverso, aun sin estar ejerce una presión tremenda, de una u otra manera sigue aquí. Ha dejado sus semillas, las ha colado en la tierra de mi corazón sin darme cuenta y están echando raíces en la tierra de la conciencia. Pierdes la capacidad de decidir, no puedes hacerlo sin que las ramificaciones de esa siembra aprieten sin miramiento, te ahoguen, te dejen sin aliento y terminas viviendo para evitar la presión de la semilla del ladrón, del que me ha robado la libertad. Mi proyecto de vida sin libertad deja de tener sentido, deja de tener la profundidad y la verdad que lo fundamenta. Este ladrón es un moralista que el mismo se ha otorgado la santidad creyendo e intentando hacerte creer que sólo él ha recibido. Es un ladrón disfrazado con la falsa humildad del ropaje desaliñado de cada día y pregonando austeridad y cumplimiento exagerado o el martirio sin derramar una gota de sangre…  pero que esconde un ‘yoyismo’ vociferado y cuestionador de lo que todos los que le rodean hacen, proponen o viven… Es un ladrón de libertad que sólo quiere hacer daño, no utiliza la libertad para ser él más libre sino para que tú dejes de serlo. Cuesta mucho recuperar la libertad de hacer, de decir, de proponer, de vivir, de sentir, de compartir… aunque se haya ido. Su semilla te sigue diciendo que no puedes, que estás cometiendo el mayor de los pecados o la falta grave que hace que esto no funcione…  El hace que la soledad o el malestar que se ha generado por la pelea constante, la mentira creída de tanto repetirla, la falsedad compartida sin reparos no sean responsabilidad suya sino de tu decisión, de tu manera de vivir, de tu libertad vivida con generosidad y verdad…

Quiero recuperarla y desde hoy me lo propongo con un poco de ayuda y reflexión.

Una pista para empezar es un párrafo de Espíritualidad Ignaciana en Facebook:

Quizás, desde un olfato ignaciano, podremos reconocer libertad cuando somos conscientes y cambiamos de lo que antes sucedía "automáticamente" en nosotros. Cuando en lugar de reaccionar con lo de siempre, soy capaz de responder al mismo enfado con otras palabras, a la misma rutina con otra mirada fresca, a las mismas personas con sorprendentes detalles...

Porque la libertad no se acumula pasivamente: si no la construimos y cuidamos con atención, desenmascarando ataduras y autoengaños, se pierde. ¿Te imaginas un camino por el cual dejar de ser hombres-masa, maniatados por publicidades escondidas, y lograr decidir por nosotros mismos?
¿Qué es esto, si no un sueño de Dios? Que en lugar de consumir la libertad recibida, acercándola a Jesús, lleguemos a crearla.

Un twitter de Olaizola:
Un día dejas de preocuparte por las tonterías. (y ahí radica la libertad)

Varias pistas para conseguirlo en el blog de educación Justifica tu respuesta.  

lunes, 8 de diciembre de 2014

Oportunidades




El pasado día 6 de diciembre alguien escribió que comenzaba un mes lleno de fiestas, el mes que más fiestas tiene en el año. Es posible, entre vísperas y fiestas hasta el seis de enero hay muchos días de encuentro, de alegría, de compartir, de calle, de novedad, de regalos, de gozo, de familia, de mesa…
Os deseo un mes lleno de encuentros de verdad, de los que transforman la vida porque el otro/Otro puede dejar su huella en forma de caricia y mirada. No puede ser perfecto mi deseo sin la alegría, pero no de la pasajera que da una buena botella de cava o un dulce casero que rememora sabores perdidos y recuperados solo estos días, o de la música que nos hace bailar y bailar para llenar las madrugadas de pasos armoniosos cuando no existe el equilibrio necesario que se perdió entre cristales y hielos. Quiero para todos una alegría de la que perdura, la que permanece, la que procede de una palabra sincera que sale del corazón del otro/Otro y siembra en el mío los deseos de un abrazo interminable que da vida, que deja sin defensas para que el otro/Otro pueda moldear el corazón con sus caricias, miradas o necesidades.
Es tiempo de frío, tiempo de abrigos. Deseo un abrigo compartido para vencer los fríos del alma. Abrigo de lana entrelazada por las fraternidades y amistades reconstruidas por mil perdones, mil deseos de paz, mil sitios dejados en los bancos del parque de nuestro corazón al herido, al echado fuera de nuestra vida. Que los fríos de las ausencias, y de los miedos se conviertan en fuegos encendidos por abrazos sinceros, de acogidas verdaderas donde la llave no se pida al salir, donde la noche de mesa de estos días pueda durar trescientos sesenta y cinco días, y sea la noche más larga del año, la noche donde pueda lanzarse una grito compartido y sentido: Gloria, alegría, paz… nos ha nacido un Salvador, a ti, a mi, al otro… y nos convoca a estar juntos.
Un mes marcado por los afectos, por las invitaciones, las tarjetas, los regalos y también por las ausencias... Este diciembre y parte de enero es mes de invierno en el que buscamos el calor de los que nos quieren, un calor del que yo soy el encargado de mantener encendido, de avivar las brasas candentes que aunque parezcan apagadas pueden ser fuego ardiente, calor compartido y lumbre para recuperar la confianza. No dejes que otros las mantengan tapadas por la ceniza, eres tú, el que puede soplar y hacer que prenda el fuego del verdadero encuentro.

Deseo que todos encontremos ese calor, esa compañía, esa presencia que nos haga sentirnos queridos, acompañados. Tenemos delante de nosotros el mes más cargado de oportunidades para vivirlo así. No dejes pasar de nuevo esta oportunidad… haz sitio al otro/Otro en tu vida para bailar, cantar, reír, charlar… ábrele el corazón. 



jueves, 4 de diciembre de 2014

En lo llano y sencillo


Estamos en camino y escuchamos una voz, un profeta que va delante, Juan el Bautista. Su palabra hoy es allanad. Nada de poner trabas, cuestas, dificultades al encuentro con el que viene. Para hacer camino debemos allanad. Para encontrar al que buscamos, allanad. Para hacerle presente, allanad. La tarea es conversión, mirar el camino de nuestra vida y desechar todo aquello que dificulta y complica el encuentro con el que viene, lo que nos pesa y no es necesario para seguir al que buscamos y nos busca. Pararse, hacer desierto, mirar bien en la mochila lo que no es propio de un caminante, después desecharlo… con menos peso se hace mejor camino. Mira, discierne, quita… déjale sitio para que el nazca en lo sencillo, en tu vida llana, sin recovecos ni escondrijos. 

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lunes, 1 de diciembre de 2014

Valientes


Solos, muy solos… pero sin dejar de empujar, programar, proponer, arrimar el hombro, buscando formas y maneras de anunciar… Aquellos que siguen un camino, que tienen un horizonte, que siguen perseverando en lo que creen son los que triunfan… Dicen que no son los mejores, que podrían hacer o decir otras cosas, que siempre es lo mismo… pero están ahí al píe de los caballos, al comienzo de curso, cuando todo el mundo estamos acomodados. Unos se van, otros vuelven, y lo intentan de nuevo los que quedan, de nuevo anunciando, de nuevo apuntando, de nuevo convivencia, excursión, taller, fiesta… Animar cada día y no desfallecer en miles de intentos ante las tormentas inesperadas… Promesas que no se cumplen, sugerencias que nunca llegarán a término, anuncios de posibilidades que quedarán en sueños olvidados en los rincones más escondidos de las mentes pensantes… Pero ellos valientes, ahora veinte, luego cincuenta, más adelante… los que Dios quiera. ‘Nosotros seguimos, es nuestra ilusión, es nuestra vida…’
Así es la vida… del valiente.

Gracias

jueves, 27 de noviembre de 2014

Despierta


Comenzamos el Adviento. Suena un despertador, el de la vida. ¡¡Arriba!! No podemos permanecer dormidos. Está cerca, vive a tu lado, está próximo. Nada de darse la vuelta. Hay que mirar bien, ojos abiertos, sentidos preparados para su llegada… la puerta abierta, la casa preparada. ¡¡Velad!! Con la inquietud del que espera un nacimiento, de una excelente noticia, de la salida del maratón de deseado, de la nota del último examen… ¡¡Alerta!! con ansia de encuentro, con deseos de transformación. El sueño es para otro momento, ahora no. ¡¡Despierta!! Repaso mi vida, coloco mis cosas, preparo el mejor de los sitios… me visto para la ocasión, estoy ya despierto, comienzo la espera, está cerca, no puede tardar mucho, me mirará a los ojos, es su casa, se sentará conmigo… ¿Cuánto falta? Nada, puede ser ahora, no te duermas. La Iglesia necesita de nuestra ansia de Jesús, de nuestro deseo de encuentro, de nuestra ilusión por su venida. 

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martes, 25 de noviembre de 2014

Aunque... Siempre



Aunque la higuera no echa yemas
y las cepas no dan fruto,
aunque el olivo se niega a su tarea
y los campos no dan cosechas,
aunque se acaban las ovejas del redil
y no quedan vacas en el establo,
yo festejaré al Señor gozando con mi Dios salvador:
el Señor es mi fuerza, me da piernas de gacela,
me encamina por las alturas.
(Hab 3, 17-19)


Aunque nos falten las fuerzas… Tú, siempre.
Aunque sigamos perdidos… Tú, siempre.
Aunque miremos para otro lado… Tú, siempre.
Aunque las tormentas nos envuelvan… Tú, siempre.
Aunque el dolor nos retuerza… Tú, siempre.
Aunque no consigamos sentirte… Tú, siempre.
Aunque gastemos tu herencia… Tú, siempre.
Aunque el sentido nos deje… Tú, siempre.
Aunque bebamos en otras fuentes… Tú, siempre.
Aunque queramos pararnos… Tú, siempre.
Aunque la luz nos ciegue… Tú, siempre.
Aunque los miedos nos encojan… Tú, siempre.
Aunque lloremos de rabia… Tú, siempre.
Aunque no nos consuele un abrazo… Tú, siempre.
Aunque nunca estemos conformes… Tú, siempre.
Aunque nos sintamos raros… Tú, siempre.
Aunque no tengamos sitio… Tú, siempre.
Aunque la soledad nos aturda… Tú, siempre.
Aunque el otro pase de largo… Tú, siempre.
Aunque las dudas nos paren… Tú, siempre.
Aunque se acabe la vida… Tú, siempre.

Tú, siempre a mi lado, siempre conmigo.
Tú, siempre fiel, siempre buscando el encuentro.
Siempre esperando. 

jueves, 20 de noviembre de 2014

A mi me lo hicisteis



Cristo Rey. Ante todos los hombres y mujeres de la tierra se anuncia un juicio, un encuentro con Él. El trato es personal, de reconocimiento. ‘¿Te acuerdas de mi? Nos conocimos en… Era aquel que… Cuando coincidimos en…’ Es ahora, aquí, en el hoy y el ahora cuando nos estamos acercando a Él, viviendo con Él, sintiéndole, sirviéndole… Es el juicio adelantado y vivido, hecho realidad ya en la manera como estoy y soy con el otro. Si abro mi corazón al otro también es a Él, si le visito también es a Él, si le acojo también es a Él… Identificarse con el que sufre es la manera elegida por Dios para hacerse presente, mostrarse y relacionarse conmigo. Miremos a los otros y descubrámosle a Él. El juicio se convertirá en abrazo y misericordia, en quitar las legañas de los ojos que ahora nos lo esconden. Déjale sitio, está en el otro. 

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martes, 18 de noviembre de 2014

Zaqueo


Higuera del sicómoro

Lucas 19, 1-10
En aquel tiempo entró Jesús en Jericó y atravesaba la ciudad. Un hombre llamado Zaqueo, jefe de publicanos y rico, trataba de distinguir quién era Jesús, pero la gente se lo impedía, porque era bajo de estatura. Corrió más adelante y se subió en una higuera para verlo, porque tenía que pasar por allí. Jesús, al llegar a aquel sitio, levantó los ojos y dijo: "Zaqueo, baja en seguida, porque hoy tengo que alojarme en tu casa".
El bajó en seguida, y lo recibió muy contento. Al ver esto, todos murmuraban diciendo: "Ha entrado ha hospedarse en casa de un pecador". Pero Zaqueo se puso en pie, y dijo al Señor: "Mira, la mitad de mis bienes, Señor, se la doy a los pobres; y si de alguno me he aprovechado, le restituiré cuatro veces más". Jesús le contestó: "Hoy ha sido la salvación de esta casa; también éste es hijo de Abrahán. Porque el Hijo del hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido".

Es uno de los Evangelios de mi vida. Hoy lo hemos leído en la liturgia, es un gozo proclamarlo en la Eucaristía, en él me veo reflejado constantemente. Una veces pequeño, otras veces ladrón, otras veces valiente subiéndome en las atalayas de mi entorno para verle, siempre buscador y deseoso del encuentro, con ganas de recibirle en mi casa, necesitado de dar a los pobres no la mitad de lo que tengo sino todo, mirado por Él cada día, también cuando no le respondo a su mirada de cariño y de propuesta, ladrón de mil confianzas que otros ponen en mi y que despilfarro, hombre nuevo cuando dejo que se siente en mi mesa y se queda, atrevido cuando sé que va a pasar por cualquier rincón de mi vida, escondido entre la gente y los ruidos para tener una excusa, anfitrión cuando sé que su presencia me llenará de confianza ante las mil dudas del hoy…
Zaqueo se presenta como espejo de lo cotidiano en mi y como referente de mi relación con el Señor. No tengo dudas del encuentro, no tengo dudas sobre su palabra: baja, prepara, abre… Sé que me busca y que tengo que dejar que me encuentre. También sé que con Él mi vida se llena de alegría, de fiesta, de sosiego… Pero sigo cobrando mis impuestos y pensando más en mi saco, en llenar mis cofres que en repartir y dar.
La clave del texto es lo que no está escrito y todos suponemos que paso. No volvió a robar, le siguió, fue un hombre distinto, la alegría nunca abandono su casa… Es la perseverancia y la novedad de vida después del encuentro, después de bajar del árbol, de abrir las puertas de la casa para que Él tocara el corazón. No llego nunca a esa parte sabida y dejada sin contar en el texto. Hay experiencias, hay higueras, hay palabra, hay conversión… pero llega la vida y sigo pequeño, escondido entre la gente, falto de verdad y de sinceridad en lo que hago y soy. Doy la mitad de lo que tengo y reparto entre los que me rodean pero al momento estoy de nuevo acumulando, cayendo en lo mismo…

Os dejo varias reflexiones de hoy que me han ayudado con el texto.

  1. Mi reflexión para el WhatsApp de Buena Noticia
Zaqueo, ‘con alegría recibió a Jesús’. No hay otra manera de recibirle porque viene a salvar. La alegría de encontrarse, quererse, reconocerse, abrirse, amarse. Es la alegría compartida. Signo de cambio, de novedad, de sentido de la vida. Alegría de sabernos queridos por Él. Alegría que nos lleva a iluminar nuestra vida y cambiar. Alegría que se contagia. Abramos la puerta, acojámosle, preparemos la mesa. Que la multitud de cosas, personas, proyectos, prisas, quehaceres… no nos impidan recibirle en nuestra casa para vivir la novedad del encuentro. Buenos días.

  1. Un texto de rezandovoy
  2. Una pequeña reflexión para Encuentros (el grupo de jóvenes que me acoge).
¿Dónde subirme para verle?
Se qué pasa ¿qué me lo esconde?

  1. La oración de rezandovoy.

Un poco...



¡¡ATRÉVETE A PINCHAR EN EL LOGO!!

sábado, 15 de noviembre de 2014

Perseverar


‘…enseñarles que debían orar siempre y no desanimarse’. Una propuesta de perseverancia, de no bajar los brazos, de no cansarse en la relación con Dios. Él siempre es fiel, está ahí, vive contigo, camina a tu lado. ¿No lo notas? ¿No lo sientes? Recuerda que sus tiempos y momentos no son los nuestros. No abandones, háblale, pídele, cuéntale, dale gracias, no pierdas la fe en descubrirle, verle y sentirle a tu lado. Desea su voluntad. No pierdas la fe, vive con esperanza, ama.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Siempre innovar



¿Conservar o innovar? Tenemos unos dones que son un tesoro, son de Él, un regalo para nosotros. Él nos ha enseñado a ‘morir para dar vida’. De Él hemos aprendido a vivir como hombres nuevos, con propuestas nuevas, con un sentido nuevo la relación con Dios. Con Él vivimos una amistad de plena confianza, de fidelidad y de entrega generosa y total. Hemos escuchado su llamada y le buscamos cada día. ¿Qué hacer con esos dones que nos dio nuestro Amigo? Lo que Él nos ha enseñado: nada de guardar, dar. Nada de conservar, multiplicar. Nada de abrillantar, embarrarse con el mundo. Nada de miedo, confianza. Nada de pasado, futuro. Nada de ‘lo de siempre’, innovar. Mirar a nuestro alrededor y descubrir donde entregarlos y morir con ellos para que den más fruto, se multipliquen en los corazones de los que sufren.  


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XXXIII Tiempo ordinario
Vídeo Editorial Verbo Divino-EDV

domingo, 9 de noviembre de 2014

San Romero de América





No quiero añadir nada de mi cosecha... creo que tanto el anuncio de Sobrino sobre la beatificación como el poema de Casaldáliga lo dicen todo. 
Solo una palabra de agradecimiento a Dios sobre los profetas, los mártires de nuestra Iglesia que dejan huella en el corazón del mundo... propuestas de valentía, de posibilidad, de atrevimiento para vivir el Evangelio. Monseñor es alguien especial en el seguimiento radical, la posibilidad de cambio y conversión, el nacer de nuevo y hacerlo al lado de los pobres, en los pobres y por ellos. ¿Quien dice que no se puede? No le creáis, sin miedo...  
He tenido la suerte de estar en El Salvador, una semana inolvidable en mi vida, lugar de fe, lugar de lucha por la justicia... sé que Monseñor es un Santo ya para su pueblo, ahora será más conocido en todo el mundo, será propuesta de seguimiento para otros muchos que lo conocemos menos. 

06-11-2014 12:54:PM
 Jon Sobrino,
director del Centro Monseñor Romero.

Nos ha llegado la noticia de imprevisto. En la reunión del clero del 4 de noviembre, monseñor José Luis Escobar dijo que, en su estancia en Roma, el papa Francisco le comunicó que monseñor Óscar Romero será beatificado el año entrante. El arzobispo no dio detalles sobre la fecha y el lugar. Pero la noticia ya ha llenado de alegría.
Los dos papas anteriores, Juan Pablo II y Benedicto XVI, hablaron de ello, pero no con mucha convicción y decisión. Y se notaba el temor de incomodar a los poderosos: “Todavía no es el tiempo oportuno”. El lenguaje del Vaticano era ambiguo y poco entusiasmante.
Todo ha cambiado con el papa Francisco. Hace un año dijo que la causa de monseñor estaba estancada, pero que sin duda avanzaría. Más que estancada pienso que estaba bloqueada por muchos intereses que nada tienen que ver con Jesús de Nazaret.
Lo hemos dicho muchas veces: la alegría y el júbilo de la gente está asegurado. Pero he solido tener un pequeño temor y una duda: qué dirá el acta de canonización sobre monseñor Romero. Santo y virtuoso lo fue en grado sumo. Pero fue algo más, como lo puso en palabras Ignacio Ellacuría en la misa de funeral de la UCA, inmediatamente después del asesinato del arzobispo: “Con monseñor Romero, Dios pasó por El Salvador”. Por aquellos mismos días, don Pedro Casaldáliga escribió el poema San Romero de América, pastor y mártir nuestro. Y espontáneamente el pueblo lo llamó “santo”. El culto del pueblo, popular, ha sido masivo, aunque no está permitido durante el proceso de beatificación.
Esperamos, pues, al año entrante. En 2015 no habrá mundiales ni juegos olímpicos. No lucharán unos contra otros para ganar. Algo o mucho ganaremos todos, con excepción de algunos irredentos. No correrán millones de millones para esconder pobreza, violencia y angustias. Sí habrá pupusas y tamales.
En 2015 ganará la niñita de una champa de Zimbabue, quien, cuando le pregunté en 2007 qué conocía de El Salvador, me dijo al instante: “Un obispo”. Y días después, también en Zimbabue, saludé a Desmond Tutu. Le dije que venía de El Salvador y me contestó: “¡La tierra de Romero! ¡Cuánto le recordábamos en tiempos de guerra!”. Y así, muchas otras historias que no cabrían en todos los libros del mundo.
Ha desaparecido mi temor de que beatifiquen a un monseñor Romero aguado. Hoy es difícil manipularlo. Y una petición: “San Romero de América, ruega por todos los pobres del mundo. Y ruega por este pueblo salvadoreño, que es el tuyo”.


El ángel del Señor anunció en la víspera... 

El corazón de El Salvador marcaba
24 de marzo y de agonía.
Tú ofrecías el Pan,
el Cuerpo Vivo
-el triturado cuerpo de tu Pueblo;
Su derramada Sangre victoriosa
-¡la sangre campesina de tu Pueblo en masacre
que ha de teñir en vinos de alegría la aurora conjurada!

El ángel del Señor anunció en la víspera,
y el Verbo se hizo muerte, otra vez, en tu muerte;
como se hace muerte, cada día, en la carne desnuda de tu Pueblo.

¡Y se hizo vida nueva
en nuestra vieja Iglesia!

Estamos otra vez en pie de testimonio,
¡San Romero de América, pastor y mártir nuestro!
Romero de la paz casi imposible en esta tierra en guerra.
Romero en flor morada de la esperanza incólume de todo el Continente.
Romero de la Pascua latinoamericana.
Pobre pastor glorioso, asesinado a sueldo, a dólar, a divisa.

Como Jesús, por orden del Imperio.
¡Pobre pastor glorioso,
abandonado
por tus propios hermanos de báculo y de Mesa...!
(Las curias no podían entenderte:
ninguna sinagoga bien montada puede entender a Cristo).

Tu pobrería sí te acompañaba,
en desespero fiel,
pasto y rebaño, a un tiempo, de tu misión profética.
El Pueblo te hizo santo.
La hora de tu Pueblo te consagró en el kairós.
Los pobres te enseñaron a leer el Evangelio.

Como un hermano herido por tanta muerte hermana,
tú sabías llorar, solo, en el Huerto.
Sabías tener miedo, como un hombre en combate.
¡Pero sabías dar a tu palabra, libre, su timbre de campana!

Y supiste beber el doble cáliz del Altar y del Pueblo,
con una sola mano consagrada al servicio.
América Latina ya te ha puesto en su gloria de Bernini
en la espuma-aureola de sus mares,
en el retablo antiguo de los Andes alertos,
en el dosel airado de todas sus florestas,
en la canción de todos sus caminos,
en el calvario nuevo de todas sus prisiones,
de todas sus trincheras,
de todos sus altares...
¡En el ara segura del corazón insomne de sus hijos!

San Romero de América, pastor y mártir nuestro:
¡nadie hará callar tu última homilía!

Pedro Casaldáliga

sábado, 8 de noviembre de 2014

Sonrisa



Es una de las cosas más maravillosas que podemos regalar, es gratis, fácil de hacer. Es única e irrepetible, podemos hacer miles y miles sin cansarnos y sin cansar. Transforman lo que 'tocan' y a quien se dirigen, incluso se pude personalizar para el momento o para el receptor, sea lo que sea siempre que sea de verdad deja una huella indeleble. Las hay falsas pero se distinguen bien aunque estén hechas de los mismos materiales. No hace falta aprendizaje, nacemos sabidos y con toda la carga competencial para realizarlas. No llevan ni código de barras ni pagan IVA. Su nivel transformador es muy alto y de unos efectos inmediatos. No necesitan envolverse para descubrir que son un regalo. No tienen edad ni para producirse, ni para recibirse, cualquier edad es buena para gozar con ellas. Muchas veces son la antesala de una amistad o algo mucho más profundo. Si te despiden con ella es menos despedida y una acogida con ella es sentirte en tu casa, con los que te quieren. Esconderla es perderla y esto produce la mayor parte de las ‘patas de gallo’ de los rostros. Es un lenguaje universal, todo el mundo lo entiende. Nada a su alrededor se marchita, todo es capaz florecer. Dicen algunos que producen luz, que iluminan. El nivel de contagio es elevadísimo, es difícil que si te dan una no devuelvas tú, esa más otra y quizá una tercera. Por más que se empeñen en modificar ‘el escenario’ o lo pinten en blanco y negro… siempre es posible que una lo vuelva a pintar de todos los colores… Sonríe, por favor, sé contagioso.