sábado, 15 de marzo de 2014

Brecha



Vivimos en un mundo donde solo miramos nuestro ombligo. 'Ande yo caliente y ríase la gente'. 
Esta viñeta de Forges en El País del 14 marzo de 2014 es todo un reflejo de lo poco que nos importa la brecha si yo estoy en el lugar adecuado para agarrarme. ¿Y los otros?
Tres criterios para poder discernir cómo hacer más pequeña la brecha.
1. El otro, sea quien sea, venga de donde venga, vista como vista, sea del color que sea, profese la religión que profese... es hijo de Dios. Esto lo llena de una dignidad igual a la mía en cuanto hijos. De aquí se desprenden mil decisiones, mil gestos, mis propuestas... nunca disparar, nunca robar, nunca echar fuera.
2. La clave para entender al otro es la proximidad (projimidad). No podemos juzgar, cuestionar, mirar, sentir... desde la lejanía, desde la indiferencia, desde la distancia. La mejor manera de 'juzgar' es ponerse en los zapatos del otro... el punto de vista cambia.
3. Devolver todo aquello que es suyo. Quizá una clave para entender al inmigrante que viene es pensar que quiere que le devolvamos lo que es suyo: recursos, bienes, materias primas, cultura... que le hemos 'malpagado' y en algunos casos robado.

Una propuesta: con poco... mucho. No dejemos pasar la posibilidad de un poco de cambio, de un poco de proximidad (projimidad), de un poco de devolver... para recuperar el mucho de la dignidad de hijos de Dios.


(Publicado en Karit-solidarios por la paz, página de Facebook)

martes, 11 de marzo de 2014

Padrenuestro

Cuando reces que sea en la intimidad, en lo escondido, que sea algo entre Dios y tu. No para escapar de la realidad, donde vives, sientes y eres, sino para transformarla.

El Padrenuestro es todo un planteamiento de vida, no sólo la manifestación de la manera de relacionarme con Dios, la manera de encontrarme con Él personalmente. Así, esta oración aprendida de memoria, se convierte en el proyecto de vida que cambia lo que soy.
Él es Padre nuestro. Padre de todos y por lo tanto los hombres y mujeres de este mundo se convierten en mis hermanos. Aquellos que viven conmigo, a mi lado o lejos, aquí o allá, conocidos o no, de mi credo o de otro, son con los que vivo, o debo vivir, la fraternidad.
Su voluntad y no la mía es la guía de lo que soy y hago, el proyecto que busco y el horizonte que me convoca al final de la tarde sentado a la puerta de mi casa cuando se retira el sol que me ha alumbrado para buscarle. La que repaso después de salir a sembrar y volver a mi hogar.
Compromiso aquí en la tierra. El Reino no es allá arriba, es aquí. Tiene olor de tierra y barro. Bajar de los montes, salir de los silencios, pisar las calles, pringarse las manos… dejarse el corazón ‘en la tierra como el cielo’.
El pan es algo más que alimento cotidiano. El pan que pedimos al Señor es el pan de la justicia. Justicia para todos. Pan que habla de la dignidad del hombre que hay que defender y respetar. El pan que necesitan aquellos que no tienen lo necesario para vivir dignamente.
El perdón y la misericordia de las deudas para liberar de falsos señores que nos tienen esclavizados. A veces somos nosotros los que nos convertimos en ‘señores’ de otros al tener apuntadas las deudas que tienen con nosotros y sobre las cuales generamos relaciones viciadas que no son propias de nuestra condición al privar al otro de su libertad, al esclavizarle.

En resumen, el rezar el Padrenuestro es la renovación de un proyecto de vida: confianza en Él y compromiso con ellos. ‘Amar a Dios sobre  todas las cosas y al prójimo como a ti mismo’ también a los enemigos. 

miércoles, 5 de marzo de 2014

Ceniza



Hoy es miércoles de ceniza. Limosna, oración, ayuno actitudes de encuentro con Dios en la intimidad.Ejercicios para facilitar en el Encuentro. Él y yo. 
Cuarenta días para que Él te mire con amor, pueda penetrar tu corazón para que sea el que lo amase, lo reconstruya, lo haga nuevo. Su mirada nos vaciará de lo superfluo, de lo que nos sobra y no deja sitio para Él (ayuno), nos empujará a darnos al otro sin reservas, mucho más que lo que nos sobra, mucho más que lo que imaginamos (limosna), nos abrazará íntimamente como hijos a los que ama sin reservas, sentiremos con Él, comentaremos con Él (encuentro-oración). 
Cubrirnos de ceniza para darnos cuenta que no estamos tan límpios como creemos y ver que necesitamos la ayuda de otro (Otro) para limpiarnos, para descubrir que podemos ayudar a los demás a quitarse de encima su ceniza.

sábado, 1 de marzo de 2014

Te espera


Marcos 10,13-16
En aquel tiempo, le acercaban a Jesús niños para que los tocara, pero los discípulos les regañaban. Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo: "Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el reino de Dios. Os aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él." Y los abrazaba y los bendecía imponiéndoles las manos.

Los que no tienen nada, los que sólo son. Los que no esconden nada, los que son limpios. Los que ríen sin falsedad, los auténticos. Los que necesitan mucho amor, los que acarician. Los que cogen de la mano, les gusta la compañía. Los que siempre dejan sitio para los otros, y los quieren. Los que son vulnerables, los que deben ser cuidados. Los que son plena y solo humanidad, los hombres y mujeres de este mundo. Te espera, acércate.