lunes, 30 de agosto de 2010

Dios

Le dije al almendro: '¡Hermano, háblame de Dios!'
Y el almendro se cubrió de flores.

(Nikos Kazantzakis)


Mi hermano, cada día, me pregunta por TI.
Cada día intento florecer para enseñarte.
Mis flores se marchitan antes que él las descubra.
Te sigue buscando, me sigue preguntando...
¿Por qué no ser yo mismo para mostrarte?