jueves, 29 de enero de 2015

Nuevo

'...salió' de él y se lleno de novedad y sonrisa



Marcos 1,21-28
En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos entraron en Cafarnaún, y cuando el sábado siguiente fue a la sinagoga a enseñar, se quedaron asombrados de su doctrina, porque no enseñaba como los escribas, sino con autoridad. Estaba precisamente en la sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo, y se puso a gritar: "¿Qué quieres de nosotros, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios." Jesús le increpó: "Cállate y sal de él." El espíritu inmundo lo retorció y, dando un grito muy fuerte, salió. Todos se preguntaron estupefactos: "¿Qué es esto? Este enseñar con autoridad es nuevo. Hasta a los espíritus inmundos les manda y le obedecen." Su fama se extendió en seguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

UN ENSEÑAR NUEVO

El episodio es sorprendente y sobrecogedor. Todo ocurre en la «sinagoga», el lugar donde se enseña oficialmente la Ley, tal como es interpretada por los maestros autorizados. Sucede en «sábado», el día en que los judíos observantes se reúnen para escuchar el comentario de sus dirigentes. Es en este marco donde Jesús comienza por vez primera a «enseñar».
Nada se dice del contenido de sus palabras. No es eso lo que aquí interesa, sino el impacto que produce su intervención. Jesús provoca asombro y admiración. La gente capta en él algo especial que no encuentra en sus maestros religiosos: Jesús «no enseña como los escribas, sino con autoridad».
Los letrados enseñan en nombre de la institución. Se atienen a las tradiciones. Citan una y otra vez a maestros ilustres del pasado. Su autoridad proviene de su función de interpretar oficialmente la Ley. La autoridad de Jesús es diferente. No viene de la institución. No se basa en la tradición. Tiene otra fuente. Está lleno del Espíritu vivificador de Dios.
Lo van a poder comprobar enseguida. De forma inesperada, un poseído interrumpe a gritos su enseñanza. No la puede soportar. Está aterrorizado: «¿Has venido a acabar con nosotros?» Aquel hombre se sentía bien al escuchar la enseñanza de los escribas. ¿Por qué se siente ahora amenazado

Jesús no viene a destruir a nadie. Precisamente su «autoridad» está en dar vida a las personas. Su enseñanza humaniza y libera de esclavitudes. Sus palabras invitan a confiar en Dios. Su mensaje es la mejor noticia que puede escuchar aquel hombre atormentado interiormente. Cuando Jesús lo cura, la gente exclama: «este enseñar con autoridad es nuevo».
Los sondeos indican que la palabra de la Iglesia está perdiendo autoridad y credibilidad. No basta hablar de manera autoritaria para anunciar la Buena Noticia de Dios. No es suficiente transmitir correctamente la tradición para abrir los corazones a la alegría de la fe. Lo que necesitamos urgentemente es un enseñar nuevo.
No somos «escribas», sino discípulos de Jesús. Hemos de comunicar su mensaje, no nuestras tradiciones. Hemos de enseñar curando la vida, no adoctrinando las mentes. Hemos de anunciar su Espíritu, no nuestras teologías.


José Antonio Pagola

SORPRESA Y ADMIRACIÓN

En este tiempo que nos toca vivir,
en el que todo se programa,
se sopesa, cuenta y mide,
no hay espacio para la sorpresa
ni para admirar tu presencia
junto a nosotros,
en la intimidad más íntima
o en la plaza pública.

Y, sin embargo, yo quiero ser tocado,
conquistado,
embelesado,
fascinado,
ilusionado,
hechizado,
seducido,
enamorado
por tu presencia,
por tus gestos y palabras,
por tus hechos y buena nueva.

Y quiero que me envuelva
tu aliento,
tu autoridad,
tu sonrisa,
tu ternura y fortaleza,
tu fuego y paz,
tu chispa y bondad;
que me atrape tu Espíritu,
me desconcierte tu esperanza
y me extrañe tu ausencia.

Y, ojalá, me admire mi fe,
me sobrecoja tu toque y mi curación
y me maraville de lo que soy para Ti.

Aventura,
sorpresa,
novedad,
curación,
vida vida nueva
Contigo.

¡Y a seguir manteniendo
puertas y ventanas
abiertas!

F. Ulibarri

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Editorial Verbo Divino -EVD

FANO 
Expulsa el mal que contamina

‘Cállate y sal de él’ Jesús se dirige al mal que habita en el corazón del hombre con autoridad, con energía, para liberarle. Es el objeto de su presencia en la sinagoga aquel día, es la misión de sus seguidores en el mundo hoy. Una nueva manera de entender el testimonio como seguidores suyos que somos, liberar. La autoridad no viene de la tradición o del mucho estudio, la autoridad de Jesús viene de la opción por el hombre, por su liberación. Él ha venido a salvar al hombre, a valorarlo en su dignidad, a proponer todo aquello que le hace ser quien es. Echar de la condición humana lo que la reduce, aprisiona y ata es su enseñanza y es nuestra misión. Su presencia transforma, su palabra es directa, su acción es liberadora… también para ti. Déjate tocar por su autoridad.


sábado, 24 de enero de 2015

Bendita locura



No tienes rostro... tienes sólo nuestro rostro

En aquel tiempo, Jesús fue a casa con sus discípulos y se juntó de nuevo tanta gente que no los dejaban ni comer. Al enterarse su familia, vinieron a llevárselo, porque decían que no estaba en sus cabales. (Marcos 3,20-21)

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‘...decían que se había vuelto loco’. La familia desconfía de Él. La gente le busca para curarse. Sus amigos se sientan con Él en la mesa. Su vida y su propuesta generan ‘locura’. No podemos permanecer indiferentes ante lo que Él es. Una locura basada en expulsar el mal, anunciar Buena Noticia, abrir las puertas de su casa, llamar a personas sencillas, comer con todos, caminar y pararse a escuchar, bautizarse con los que buscan conversión… Una locura de AMOR, de gratuidad, de generosidad. Una locura donde la persona es lo primero. La locura de Dios hecho hombre, cercanía para siempre. ¡¡Bendita locura!! 

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jueves, 22 de enero de 2015

Se marcharon con Él

'Venid conmigo...'



Marcos 1,14-20
Cuando arrestaron a Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios. Decía: "Se ha cumplido el plazo, está cerca el reino de Dios: convertíos y creed en el Evangelio."
Pasando junto al lago de Galilea, vio a Simón y a su hermano Andrés, que eran pescadores y estaban echando el copo en el lago. Jesús les dijo: "Venid conmigo y os haré pescadores de hombres." Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron. Un poco más adelante vio a Santiago, hijo de Zebedeo, y a su hermano Juan, que estaban en la barca repasando las redes. Los llamó, dejaron a su padre Zebedeo en la barca con los jornaleros y se marcharon con él.


Cuando el Bautista fue detenido, Jesús vino a Galilea y comenzó a «proclamar la Buena Noticia de Dios». Según Marcos, no enseña propiamente una doctrina para que sus discípulos la aprendan y difundan correctamente. Jesús anuncia un acontecimiento que está ya ocurriendo. Él lo está ya viviendo y quiere compartir su experiencia con todos.

Marcos resume así su mensaje: «Se ha cumplido el plazo»: ya no hay que mirar hacia atrás. «Está cerca el reino de Dios»: pues quiere construir un mundo más humano. «Convertíos»: no podéis seguir como si nada estuviera ocurriendo; cambiad vuestra manera de pensar y de actuar. «Creed en esta Buena Noticia». Este proyecto de Dios es la mejor noticia que podéis escuchar.

Después de este solemne resumen, la primera actuación de Jesús es buscar colaboradores para llevar adelante su proyecto. Jesús va «pasando junto al lago de Galilea». Ha comenzado su camino. Es un profeta itinerante que busca seguidores para hacer con ellos un recorrido apasionante: vivir abriendo caminos al reino de Dios. No es un rabino sentado en su cátedra, que busca alumnos para formar una escuela religiosa. Ser cristiano no es aprender doctrinas, sino seguirle a Jesús en su proyecto de vida.

El que toma la iniciativa es siempre Jesús. Se acerca, fija su mirada en aquellos cuatro pescadores y los llama a dar una orientación nueva a sus vidas. Sin su intervención, no nace nunca un verdadero cristiano. Los creyentes hemos de vivir con más fe la presencia viva de Cristo y su mirada sobre cada uno de nosotros. Si no es él, ¿quién puede dar una nueva orientación a nuestras vidas?

Pero lo más decisivo es escuchar desde dentro su llamada: «Venid detrás de mí». No es tarea de un día. Escuchar esta llamada significa despertar la confianza en Jesús, reavivar nuestra adhesión personal a él, tener fe en su proyecto, identificarnos con su programa, reproducir en nosotros sus actitudes… y, de esta manera, ganar más personas para su proyecto.

Este podría ser hoy un buen lema para una comunidad cristiana: Ir detrás de Jesús. Ponerlo al frente de todos. Recordarlo cada domingo como el líder que va por delante de nosotros. Generar una nueva dinámica. Centrarlo todo en seguir más de cerca a Jesucristo. Nuestras comunidades cristianas se transformarían. La Iglesia sería diferente.

José Antonio Pagola



Paseando por la orilla del lago,
o recorriendo pueblos y ciudades,
o adentrándote en el silencio del desierto,
o deteniéndote en las plazas públicas,
o contemplando las muchedumbres derrengadas,
o invitándote a comer en nuestra casa,
o haciéndote presente en las sendas y encrucijadas
que frecuentamos, y en las que nos perdemos...
nos ves tan atrapados
en las redes del ayer y del presente
-en el trabajo, en la familia,
en el ocio o en el negocio,
en el paro o en el confort,
en el fracaso y en la desilusión,
en los viajes y en las soledades,
en internet y facebook,
en los msn, twitter y skype,
en las drogas con nombre o sin él,
en las migajas de placer....

Pero Tú nos invitas y llamas a seguirte,
dejando lo que nos ata libremente,
y ofreciéndonos un nuevo horizonte
si creemos y acogemos el reino que traes.

Y nosotros te escuchamos,
y dejando todas las redes,
nos convertimos
y nos vamos contigo,
y gustamos tu buena noticia al instante.

Más al poco tiempo,
como casi siempre,
viene la crisis,
se nos nubla el horizonte,
nos hacemos reticentes
y nos olvidamos de que nos enamoraste.

Pero Tú, que eres fiel,
vuelves a llamarnos por nuestro nombre
y a susurrarnos tus quereres
invitándonos a ser tus seguidores
para que vivamos felices.


F. Ulibarri

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Editorial Verbo Divino -EVD


‘Venid’. Pasa a nuestro lado y llama. La iniciativa siempre es suya. Es en nuestra vida cotidiana por donde pasa. En ‘las redes’ donde estamos metidos, en las tareas de cada día. Su llamada es directa, nos conoce. Disponibilidad, cambio de la manera de ser y estar son las respuestas que Él pide. Hay que caminar, dejar ataduras que nos envuelven y distancian de Él y de los otros y seguirle. Comenzar a andar, buscar sus huellas, seguir a su lado. Ya nada será igual en lo que hacemos y somos. Confiar en el Guía y Maestro para hacer y ser camino con Él. Llamados a romper redes que atan y construir redes de fraternidad y de amor, los verdaderos pilares del Reino que anuncia y en el que somos cooperadores. Una llamada, un cambio… una vida de discípulos. Haz camino con Él. 

domingo, 18 de enero de 2015

El arriesgado viaje de la esperanza



Hoy día 18 de enero se celebra la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado. El Papa Francisco utiliza la expresión que da título a este pequeño apunte en el documento elaborado por él para dicha Jornada.  El Papa propone una reflexión sobre la Iglesia madre de todos. No habría mucho más que explicar y decir. Lugar de acogida, de puertas abiertas, de un puñado de algo para compartir, para dar al que no tiene...
Después de un análisis de la emigración se añaden, casi al final del documento, dos párrafos que deseo transcribir:

A la globalización del fenómeno migratorio hay que responder con la globalización de la caridad y de la cooperación, para que se humanicen las condiciones de los emigrantes. Al mismo tiempo, es necesario intensificar los esfuerzos para crear las condiciones adecuadas para garantizar una progresiva disminución de las razones que llevan a pueblos enteros a dejar su patria a causa de guerras y carestías, que a menudo se concatenan unas a otras.
A la solidaridad con los emigrantes y los refugiados es preciso añadir la voluntad y la creatividad necesarias para desarrollar mundialmente un orden económico-financiero más justo y equitativo, junto con un mayor compromiso por la paz, condición indispensable para un auténtico progreso.

No hay mucho más que decir.
Para la reflexión dejo un vídeo que hay que ver y escuchar muchas veces. La capacidad de cambio que puede producir el pobre y el necesitado…Lo que supone acoger y celebrar con el necesitado… Lo que lleva consigo abrir las puertas de nuestra casa...
 El obispo de Tanger, Santiago Agrelo, expresa muy bien que significa ser emigrante al otro lado de valla y vivir a su lado… 


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Me ha parecido maravillosa la campaña de la Conferencia Episcopal... También la dejo aquí para una reflexión tranquila. Es algo que todos podemos hacer, sonreír, acoger, dejar sitio, normalidad, invitar, felicitar...dar igualdad.


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Una amiga (Bea) de Facebook escribía esto con lo que estoy completamente de acuerdo….
Nunca he sido capaz de entender bien toda esta historia de fronteras y nacionalidades. No sé a quien pueden beneficiar esas leyes crueles con el genero humano. Yo tengo la ''suerte'' de haber nacido a este lado, ser de raza blanca y europea, por lo que no hay muchas fronteras que se me resistan. Pero cada vez que veo, leo, historias como las muertes por cruzar el Estrecho, los intentos de saltar las vallas, se me revuelve algo muy dentro, y la rabia y la impotencia se apoderan de mi. Y es que no puedo entender como se pueden permitir estas barbaridades, como no nos afectan. Ellos-as, son personas que sólo intentan buscar un futuro mejor, salir de la pobreza, cumplir sus sueños y vivir, o mejor dicho sobrevivir. A diario son victimas de estafadores que les hacen pagar muy caros sus sueños, que los explotan y que ponen en peligro sus vidas. Y cuando llegan a la tierra prometida, al territorio español o italiano, los apaleamos, les metemos en centros, y los volvemos a echar al otro lado sin importarnos si están vivos o muertos, sin pensar en que son personas como nosotros. Eso me hace identificar bastante bien a quienes nos gobiernan, que son expertos en arrancar sueños de raíz.

En un pequeño comentario completaba yo con esto:

La clave es el punto de partida. Este debate hay que llevarlo a la dignidad, a lo que somos... es ahí donde hay que plantearlo, incluso un centímetro más allá de los derechos. La condición, el ser, lo que nos iguala, lo que nos hace ser hombres y mujeres. Soy creyente, esto condiciona mis preguntas fundamentales y mis respuestas... El relato de la creación, etiología de lo que somos, explica la igualdad en el origen, en el ser... siempre pensamos que es un relato para explicar la igualdad del hombre y mujer, pero es mucho más, es la propuesta de un mismo origen para todos. Aquí es donde hay que situar el debate sobre el trato al semejante y donde se descubre que no hay otra respuesta que el amor, es igual que yo, hermano.

sábado, 17 de enero de 2015

Una imagen vale más que mil palabras


Con los otros
entre los otros
como los otros

Sintiendo.
De carne y hueso.
mojándose y dejándose mojar.
Uno más.
Sirviendo más.
Amando más.
Cansado.

Con los otros
entre los otros
como los otros

Con ganas de tocar al que sufre.
Intentando sanar.
Anunciando el Evangelio.
'Los pobres reciben la Buena Noticia'
Gestos que la susurran.
Miradas que abrazan.
Manos extendidas para el de al lado.

Con los otros
entre los otros
como los otros

Gestos que hablan del Maestro.
Propuestas que le hacen presente.
Detalles que realizan memoria.
Mesas de memorial verdadero.

Con los otros
entre los otros
como los otros

jueves, 15 de enero de 2015

¿Dónde vives?

'Venid y lo veréis'

BUENA NOTICIA

Juan 1,35-42
En aquel tiempo, estaba Juan con dos de sus discípulos y, fijándose en Jesús que pasaba, dice: "Éste es el Cordero de Dios." Los dos discípulos oyeron sus palabras y siguieron a Jesús. Jesús se volvió y, al ver que lo seguían, les pregunta: "¿Qué buscáis?" Ellos le contestaron: "Rabí (que significa Maestro), ¿dónde vives?" Él les dijo: "Venid y lo veréis." Entonces fueron, y vivieron dónde vivía y se quedaron con él aquel día; serían las cuatro de la tarde. Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús; encuentra primero a su hermano Simón y le dice: "Hemos encontrado al Mesías (que significa Cristo)." Y lo llevó a Jesús. Jesús se le quedó mirando y le dijo: "Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas (que se traduce Pedro)."

APRENDER A VIVIR

El evangelista Juan ha puesto un interés especial en indicar a sus lectores cómo se inició el pequeño grupo de seguidores de Jesús. Todo parece casual. El Bautista se fija en Jesús que pasaba por allí y les dice a los discípulos que lo acompañan: «Este es el Cordero de Dios».
Probablemente, los discípulos no le han entendido gran cosa, pero comienzan a «seguir a Jesús». Durante un tiempo, caminan en silencio. No ha habido todavía un verdadero contacto con él. Están siguiendo a un desconocido y no saben exactamente por qué ni para qué.
Jesús rompe el silencio con una pregunta: «¿Qué buscáis?» ¿Qué esperáis de mí? ¿Queréis orientar vuestra vida en la dirección que llevo yo? Son cosas que es necesario aclarar bien. Los discípulos le dicen: «Maestro, ¿dónde vives?» ¿Cuál es el secreto de tu vida? ¿Qué es vivir para ti? Al parecer, no buscan conocer nuevas doctrinas. Quieren aprender de Jesús un modo diferente de vivir. Quieren vivir como él.
Jesús les responde directamente: «Venid y lo veréis». Haced vosotros mismos la experiencia. No busquéis información de fuera. Venid a vivir conmigo y descubriréis cómo vivo yo, desde dónde oriento mi vida, a quiénes me dedico, por qué vivo así.
Este es el paso decisivo que necesitamos dar hoy para inaugurar una fase nueva en la historia del cristianismo. Millones de personas se dicen cristianas, pero no han experimentado un verdadero contacto con Jesús. No saben cómo vivió, ignoran su proyecto. No aprenden nada especial de él.
Mientras tanto, en nuestras iglesias no tenemos capacidad para engendrar nuevos creyentes. Nuestra palabra ya no resulta atractiva ni creíble. Al parecer, el cristianismo, tal como nosotros lo entendemos y vivimos, interesa cada vez menos. Si alguien se nos acercara a preguntarnos: «dónde vivís», «qué hay de interesante en vuestras vidas», ¿cómo responderíamos?
Es urgente que los cristianos se reúnan en pequeños grupos para aprender a vivir al estilo de Jesús escuchando juntos el evangelio. Él es más atractivo y creíble que todos nosotros. Puede engendrar nuevos seguidores, pues enseña a vivir de manera diferente e interesante.
José Antonio Pagola



Todo comenzó con un encuentro fortuito
un día cualquiera
a eso de las cuatro de la tarde,
una hora sin programaciones.

Tú pasaste cerca
y alguien les dijo quién eras;
ellos te siguieron sin decir nada,
e, intrigado, les preguntaste:
¿Qué buscáis?;
y te respondieron al estilo gallego:
¿Dónde vives, Rabbí?
Tú seguiste el diálogo diciéndoles:
Venid y lo veréis.
Y en un solo día se enamoraron de ti.

Así comenzó a tejerse el tapiz de tus sueños,
y el de ellos,
y el nuestro,
y el de otros que no sabemos...

Los primeros hilos fueron dos amigos y vecinos
que compartían inquietudes y maestro,
Andrés y Juan Zebedeo;
después, el hermano de uno de ellos, Simón Pedro;
y a continuación, Felipe,
un vecino de todos conocido e inquieto,
que se lo contó a su amigo de siempre,
Natanael, que era recto y bueno
y un poco escéptico,
al cual tú ya le habías echado el ojo
viéndolo ocioso.

Así, con muchos hilos finos y gruesos,
y de colores muy diversos...
hasta llegar a nosotros.

Y gracias a este tejer, en red y gratis,
tu nombre y buena noticia resuenan todavía
en nuestro mundo e historia
como algo que merece la pena y da alegría.

Y nosotros
vamos aprendiendo a ser discípulos tuyos
en esta tierra, día a día, Señor.

F. Ulibarri

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Editorial Verbo Divino - EVD


¿Estás buscando a Jesús? ¿Le sigues los pasos? Él tiene una pregunta para ti: ‘¿Qué buscas?’ Atrévete a preguntarle dónde vive y te invitará a su casa. En la distancia no hay encuentro. Él se para delante de ti, te mira a los ojos, necesita saber si quieres vivir con Él. Si te atreves a aceptar su invitación comienza la rueda del anuncio, del testimonio, de vivir de otra manera, de proclamar que le has conocido, que ha cambiado tu corazón. Tenemos que romper las distancias y solo mirarle de lejos y a ratitos. La clave está en la intimidad, en entrar en su casa y abrir la nuestra, donde Él se hace presente y se produce el encuentro que transforma: el corazón del hombre, el del hermano que sufre, el del que tenemos al lado. No cierres tampoco el tuyo, quizá sea el quien te llame, ábrele. La iniciativa siempre es suya, no te cierres. Buen domingo.


viernes, 9 de enero de 2015

ÉL



Marcos 1,7-11
En aquel tiempo, proclamaba Juan: "Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo." Por entonces llegó Jesús desde Nazaret de Galilea a que Juan lo bautizara en el Jordán. Apenas salió del agua, vio rasgarse el cielo y al Espíritu bajar hacia él como una paloma. Se oyó una voz del cielo: "Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto."


ESCUCHAR LO QUEDICE EL ESPÍRITU

«Yo os he bautizado con agua, pero él (Jesús) os bautizará con Espíritu Santo».
Vivir guiados, sostenidos y fortalecidos por su Espíritu.
La mutación cultural sin precedentes que estamos viviendo, nos está pidiendo hoy a los cristianos una fidelidad sin precedentes al Espíritu de Jesús. Hemos de preguntarnos cómo estamos acogiendo nosotros el Espíritu de Jesús.
En vez de lamentarnos una y otra vez de la secularización creciente, hemos de preguntarnos qué caminos nuevos anda buscando hoy Dios para encontrarse con los hombres y mujeres de nuestro tiempo; cómo hemos de renovar nuestra manera de pensar, de decir y de vivir la fe para que su Palabra pueda llegar hasta los interrogantes, las dudas y los miedos que brotan en su corazón.
Antes de elaborar proyectos pensados hasta sus últimos detalles, necesitamos transformar nuestra mirada, nuestra actitud y nuestra relación con el mundo de hoy. Necesitamos parecernos más a Jesús. Dejarnos trabajar por su Espíritu. Solo Jesús puede darle a la Iglesia un rostro nuevo.
El Espíritu de Jesús sigue vivo y operante también hoy en el corazón de las personas. Ha llegado el momento de aprender a ser la «Iglesia de Jesús» para todos, y esto solo él nos lo puede enseñar.
Se están creando unas condiciones en las que lo esencial del evangelio puede resonar de manera nueva. Una Iglesia más frágil, débil y humilde puede hacer que el Espíritu de Jesús sea entendido y acogido con más verdad.
José Antonio Pagola



Tú, que no quieres, en modo alguno,
ser amado contra lo creado,
sino glorificado a través de la creación entera,
danos, hoy y cada día:

La atención a lo real en su riqueza
y en su compleja diversidad.

El coraje humilde para decidir y actuar
sin tener garantizado el acierto
y, menos aún, el éxito.

La paciencia para lo que sólo germina a largo plazo,
y que no está en nuestras manos acelerar.

Un vivir reconciliado con nuestro cuerpo y espíritu
imprevisibles, vulnerables, amables.

El trabajo, con su gozo y su fatiga,
y el sufrimiento por quienes no pueden trabajar.

Una apertura sin defensas
a la presencia de los otros,
que nos visitan y cambian
si dejamos que entren con su novedad.

Y si es necesario, desplázanos, Señor,
de nuestros caminos y seguridades
y llévanos por los que Tú conoces y quieres,
para poder escuchar tu voz de Padre.

Sólo así entenderemos tu encarnación.
Sólo así seremos bautizados.
Sólo así sentiremos que el cielo se abre.
Sólo así nos llenaremos de Espíritu Santo.
Sólo así podremos vivir como hijos amados.

F. Ulibarri

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Editorial Verbo Divino - EVD

Él ‘os bautizará con Espíritu Santo’. La propuesta es clara: no es suficiente una limpieza de cara para seguir a Jesús. Encontrarse con Él, hacer de Él el sentido de la vida lleva una transformación interior, un espíritu nuevo, una manera nueva de vivir. Esa novedad es vivir con su Espíritu siendo anunciadores con de un espíritu nuevo en y para nuestro mundo. Somos portadores de la fuerza de Él, Hijo predilecto de Dios, para transformar el mundo. Desde nuestra pequeñez pero con su fuerza. Acercarse a su Bautismo supone dejarse hacer por Él, ser y vivir como hombres nuevos, llenos del Espíritu de Dios, hijos que anuncian con lo que son y viven el Amor del Padre que les ha transformado. Sin verdadera transformación por Él y su Espíritu Santo no hay novedad en nuestra vida.  

sábado, 3 de enero de 2015

Luz para siempre




Basta de miedos
LUZ para siempre
Regalada.
Que transforma.

Dejaré de buscar...
Me llenaré de ella...
Abriré los ojos...
Calentaré mi corazón a su lado...
Seguiré caminando...
Saldrá a mi encuentro...
Me dejaré iluminar...
Abriré mis sentidos...
Que se ericen mis cabellos...
Le diré que sí...

Sea donde sea,
como sea, aquí o allí,
pero con esta LUZ 
que no ciega sino que transforma.


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jueves, 1 de enero de 2015

Transforma


BUENA NOTICIA


Juan 1,1-18

En principio ya existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. La Palabra en el principio estaba junto a Dios. Por medio de la Palabra se hizo todo, y sin ella no se hizo nada de lo que se ha hecho. En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres. La luz brilla en la tiniebla, y la tiniebla no la recibió. [Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la luz, sino testigo de la luz.] La Palabra era la luz verdadera, que alumbra a todo hombre. Al mundo vino, y en el mundo estaba; el mundo se hizo por medio de ella, y el mundo no la conoció. Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a cuantos la recibieron, les da poder para ser hijos de Dios, si creen en su nombre. Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.
Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad. Juan da testimonio de él y grita diciendo: "Éste es de quien dije: "El que viene detrás de mí pasa delante de mí, porque existía antes que yo."" Pues de su plenitud todos hemos recibido, gracia tras gracia. Porque la Ley se dio por medio de Moisés, la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo. A Dios nadie lo ha visto jamás: Dios Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer.


EL ROSTRO HUMANO DE DIOS


El cuarto evangelio comienza con un prólogo muy especial. Es una especie de himno que, desde los primeros siglos, ayudó decisivamente a los cristianos a ahondar en el misterio encerrado en Jesús. Si lo escuchamos con fe sencilla, también hoy nos puede ayudar a creer en Jesús de manera más profunda. Solo nos detenemos en algunas afirmaciones centrales.
«La Palabra de Dios se ha hecho carne». Dios no es mudo. No ha permanecido callado, encerrado para siempre en su Misterio. Dios se nos ha querido comunicar. Ha querido hablarnos, decirnos su amor, explicarnos su proyecto. Jesús es sencillamente el Proyecto de Dios hecho carne. Dios no se nos ha comunicado por medio de conceptos y doctrinas sublimes que solo pueden entender los doctos. Su Palabra se ha encarnado en la vida entrañable de Jesús, para que lo puedan entender hasta los más sencillos, los que saben conmoverse ante la bondad, el amor y la verdad que se encierra en su vida.
Esta Palabra de Dios «ha acampado entre nosotros». Han desaparecido las distancias. Dios se ha hecho «carne». Habita entre nosotros. Para encontrarnos con él, no tenemos que salir fuera del mundo, sino acercarnos a Jesús. Para conocerlo, no hay que estudiar teología, sino sintonizar con Jesús, comulgar con él.
No lo hemos de olvidar. Solo Jesús nos ha contado cómo es Dios. Solo él es la fuente para acercarnos a su Misterio.
Cómo cambia todo cuando uno capta por fin que Jesús es el rostro humano de Dios. Todo se hace más simple y más claro. Ahora sabemos cómo nos mira Dios cuando sufrimos, cómo nos busca cuando nos perdemos, cómo nos entiende y perdona cuando lo negamos. En él se nos revela «la gracia y la verdad» de Dios.

Extracto de J. Págola


Hay que tener confianza en Dios, hermano/a,
pues Él ha confiado en nosotros.
Hay que tener fe en Dios,
pues Él ha creído en nosotros.
Hay que dar crédito a Dios,
que nos ha dado crédito a nosotros.
¡Y qué crédito! ¡Todo el crédito!
Hay que poner nuestra esperanza en Dios
puesto que Él la ha puesto en nosotros.

Singular misterio, el más misterioso:
¡Dios nos ha cogido la delantera!

Así es Él, hermano/a, así es Él.
Se le desborda la ternura por los poros,
nos alza hasta sus ojos, nos besa,
nos hace mimos, cosquillas y guiños,
y sueña utopías para nosotros
más que las madres más buenas y apasionadas.

Dios ha puesto su esperanza en nosotros.
Él comenzó, ya en los orígenes, y no se cansa.
Él espera que el más pecador de nosotros
trabaje, al menos un poco, por sus hermanos.
Él espera en nosotros más que nosotros mismos,
¿y nosotros no vamos a esperar en Él?

Dios nos dio su Palabra,
nos confió a su Hijo amado
que vino a nuestro mundo y casa;
nos confió su hacienda,
su Buena Noticia,
y aún su esperanza misma,
¿y no vamos a poner nosotros
nuestra esperanza en Él?

Hay que tener confianza en la vida
a pesar de lo mal que dicen que está todo.
Hay que tener esperanza en las personas, ¡en todas!
Sólo en algunas hasta los fariseos y necios la tienen...
Hay que confiar más en Dios
y echarnos en sus brazos y descansar en su regazo.

Hay que esperar en Dios.
Mejor: hay que esperar a Dios.
Y si todo esto ya lo hacemos,
una cosa nos falta todavía:
Hay que esperar con Dios
a que su Palabra se haga buena nueva
en nuestras entrañas,
en su casa, que es nuestra casa.


F. Ulibarri

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Editorial Vergo Divino - EDV


La Palabra estaba junto a Dios, es Vida, Luz y vivió entre nosotros lleno de amor y verdad. Esta Palabra es Jesús. Él es la Vida, con mayúsculas, la que da plenitud. Es la Luz que vence las tinieblas del miedo, de la soledad, del sinsentido. Se hizo hombre para decirnos a cada hombre y mujer de este mundo: ‘os quiero’. Es la gran verdad de la Navidad, Dios nos quiere y su Amor se hace realidad en medio de nosotros, es la Verdad sobre la construir nuestro proyecto de vida. Su opción por la humanidad, hacerse uno de nosotros, nos ha convertido en hijos. La pregunta ‘¿Dónde está tu hermano?’ tiene una respuesta clara para siempre: aquí al lado. Si sufre ayúdale, si está sin casa acógelo…