domingo, 24 de noviembre de 2013

Encuentros con el Rey

Tapiz formado el el II Campo de Trabajo
'Muchachos..' 
Uno de las experiencias más gratificantes en las que he participado estos últimos años de mi vida ha sido el poder formar parte del Campo de Trabajo JuCar Región Ibérica que se realiza en la Obra Social de la parroquia del Carmen de Zaragoza. Es una manera de abrir lo carmelita, la espiritualidad de la Orden que acompaña mi seguimiento de Jesucristo, a los jóvenes que desean experimentar la búsqueda de Dios de otra manera. Ellos lo expresan de una manera excepcional cuando pasan por él, han sentido algo que no sentían, ven algo que les costaba ver, ha cambiado mi vida…

Os dejo un artículo que he escrito con Francisco Javier Bernabeu que ha acompañado casi todos los Campos de Trabajo que he vivido. Lo público hoy por ser un día especial, al final de la semana de Nadie sin hogar-Nadie sin salud, cuando se proclama en la liturgia de la Iglesia que Cristo es Rey… ¿Trono? La cruz. ¿Propuesta? La entrega generosa. ¿Presencia? El pobre, el último. ¿Tarea? Darse, amar, servir… Un rey tan diferente que no antes de pedir la vida de sus ‘súbditos’, la los que llama amigos, la da, la entrega, la reparte, la da a ‘comulgar’ para que tengamos vida eterna… es decir, ser felices. 

'El Carmen'

Hace siete años que comenzamos el Campo de Trabajo JuCar durante el mes de agosto. Quiero escribir algo sobre ello para la conmemoración de los 25 años de JuCar, para que quede constancia de este ‘hijo pequeño’ de la Familia Carmelita Joven que es JuCar.
Compartir, la tarde, la Palabra, el Encuentro...
En primer lugar es una experiencia de vida carmelita. Durante quince días de agosto un grupo de jóvenes vinculados a JuCar formamos parte de una pequeña comunidad de vida donde se intenta descubrir la presencia de Dios. Todos los que durante estos siete años han pasado por la casa de Miralbueno, Aires Nuevos, en Zaragoza han venido como buscadores de Dios, auténticos aventureros del Carmelo. Hombres y mujeres que desde JuCar quieren encontrarse con Dios y deciden vivir intensamente durante quince días para poder vivir esa experiencia trasformadora en su vida.
El Campo de Trabajo les ofrece tres herramientas fundamentales. La primera vivir juntos, compartir y sentirse hermanos. La responsabilidad de hacer para, vivir con, sentir en… con otros como ellos pero diferentes en caminos, tiempos y propuestas, convierte a los participantes en auténticos hermanos. Hay que hacer la cena, limpiar los baños, escuchar las propuestas, aguantar los ronquidos, planificar el horario, fregar voluntariamente… en definitiva llenar de vida fraterna el tiempo que se comparte en un espacio común para intentar descubrir en el rostro del otro, que es como yo, el rostro de Dios y hacerlo sirviendo y dándose. Es el pilar y la herramienta de la fraternidad como cauce que facilite el encuentro con Cristo.

Cinco minutos y abrimos... 'Padre nuestro...'
El segundo de lo pilares de búsqueda o herramienta de búsqueda es el servicio. Es la que les ha convocado a la mayoría de ellos estos siete años. Ha sido la que ha atraído hasta la Obra Social de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen a más de cien jóvenes. Siete grupos que han adquirido el compromiso de abrir el Comedor social de dicha Obra. Más de cien personas cada día se acercan para comer un plato de comida caliente. Personas como tú y como yo, como los jóvenes que del 1 al 15 de agosto han preparado la mesa, cocinado, arreglado, sonreído, acogido, servido… comida caliente para todos ellos. Este compromiso, adquirido por JuCar, ha posibilitado abrir el comedor. Servir a los demás, estar con ellos, sonreír, llamar por su nombre, ser generosos en el servir, fregar cacharros con cariño, poner la mesa con delicadeza, preguntar por la salud… han sido los detalles que han posibilitado en muchas ocasiones percibir pequeños rayos de luz, pequeñas huellas de la presencia del Deseado… Esta herramienta del servicio se ha completado con pequeñas experiencias en Casa Abierta, en el Centro de rehabilitación de alcohol, en el trabajo con niños acogidos en los pisos para familias necesitadas o en los centros de mujer con necesidad de techo y cobijo. Momentos de tensión, de sudor, de dudas, de incomprensiones, de certezas, de radicalidad, de risas, de bailes, de abrazos… que esponjan el corazón para que sea Él, y sólo Él, el que pellizque, el que se haga presente, el que te encuentre… ‘¡¡que ilusos!! pensábamos que éramos nosotros los que le íbamos a encontrar’ El servicio desinteresado, generoso y sin distinción de personas ha hecho posible en muchos casos que algo se mueva por dentro y que se comience a mirar con los ojos de Dios lo que nos rodea y a sentirse mirados por los ojos de Dios en la ternura o agradecimiento de la mirada de otros, iguales a nosotros, pero que buscan un plato de comida caliente y una sonrisa que les quite el polvo de la dignidad escondida o ensuciada por la injusticia de este mundo.
Preparados para acoger, tomar un café y compartir la vida
La oración es el tercer pilar o herramienta para llevar en profundidad esa búsqueda deseada. Sin intimidad con Él, sin escucha de su Palabra, sin celebración de la fe, sin la profundidad de lo simbólico, sin el silencio de la mañana o de la tarde debajo de un manzano o sentado en el césped contemplando el atardecer es muy difícil que el encuentro buscado y deseado se produzca. La experiencia de la fraternidad o del servicio sin el barniz de la oración es menos. Es a Él a quien deben dirigirse las preguntas, dónde buscar las respuestas, con quien sentir el deseo de transformación interior que nos llevará a ser hombres nuevos. Así durante estos siete años ha sido su Palabra la que nos ha convocado y ha resonado en el corazón de los que hemos participado en el Campo de Trabajo. ‘Dadles vosotros de comer’, ¿Dónde te vimos, Señor? ‘El pan cotidiano danósle hoy’. ‘Muchachos, ¿tenéis pescado?’.‘En Ti el huérfano encuentra compasión’ ‘y vosotros, ¿quién decís que soy yo?’‘¿Quién es mi prójimo?’ … Auténticos versículos que mueven corazones, que exigen compromisos, que no dejan indiferentes, que motivan respuesta. No es ante los otros, ni ante uno mismo mirándose al espejo, es ante Él ante quien hay que responder la pregunta ineludible: ¿A quién buscáis? Encuentro personal en Cristo, cara a cara con Jesús de Nazaret que transforma.
La Eucaristía... Comensalidad, mesa de Vida
Durante estos años hemos tenido muchas respuestas a esa transformación en Cristo que los que hemos participado en el Campo de Trabajo hemos tenido la suerte de vivir, pero queremos compartir con todos vosotros una de ellas. Uno de los que participaron en él nos dijo al volver a su ciudad que los veía, ‘los veo, David, estaban ahí y no los veía. Ahora los veo todos los días, los veo, me paro si puedo, les sonrío… están en los bancos, en los parques, en las esquinas. Estaban antes también, ahora los veo’.
Podíamos haberlo resumido en algo muy sencillo… ‘Cuando a uno de estos mis pequeños… a mi me lo hicisteis’

Francisco J. Bernabeu.
David Oliver. 

domingo, 17 de noviembre de 2013

Celebración (1)


Estamos de celebración en el colegio.
Son cincuenta años, desde 1963
Os dejo un artículo para la prensa del pueblo que hemos publicado con Susana Ramos, amiga y directora pedagógica del centro. Damos gracias a Dios...

La vida es una caja de sorpresas, alguien dice que solo se trata de estar en el lugar y en el momento adecuado. Muchos otros creemos que no existen las casualidades y que es la providencia de Dios lo que va marcando el suceder y acontecer de las personas. Voluntad de Dios y libertad personal que van jalonando el proyecto de vida. Tenemos la suerte de vivir muy activamente los cincuenta años del colegio Virgen del Carmen de Onda. La voluntad de Dios ha hecho posible que durante un curso entero pueda celebrar un gran cumpleaños.
Lo comenzamos a celebrar el día 1 de octubre haciéndolo coincidir con el día carmelita del colegio, la fiesta más importante de todo el año en el centro. Es una jornada de identidad, de sentirnos parte de un proyecto mucho más amplio que la clase, el ciclo o la etapa. Las puertas y ventanas de la cabeza y el corazón se abren a una dimensión universal en la presencia de la Familia Carmelita en el mundo y descubrir que somos parte de una historia de seguimiento de Jesucristo que continúa con y en nosotros.
El lema que ha motivado las actividades que vamos a ir desarrollando a lo largo del curso, sencillas y familiares la gran mayoría de ellas, es suficientemente explicativo para descubrir qué es lo que celebramos, 50 años educando en medio del pueblo.
Es mucho tiempo cincuenta años, es tiempo de varias generaciones. Es tiempo de alcanzar una madurez, de convertirse en una referencia, de poder explicar un itinerario y una historia. Muchos momentos inolvidables jalonan los cincuenta años de una persona y de una institución. Momentos que seguro tendremos tiempo de recordar y celebrar este curso con muchos de los que han sido protagonistas del mismo: alumnos, profesores, familias, empleados de la casa… y frailes, muchos frailes que han dejado su vida generosamente viviendo en obsequio de Jesucristo. El tiempo pasa y somos cada uno de nosotros los que lo llenamos o lo vaciamos, los que lo vivimos con intensidad.
La pretensión de estos cincuenta años ha sido y seguirá siendo educar. Proponer y acompañar procesos de aprendizaje y hacer crecer en todas las dimensiones a niños y jóvenes que han llegado a nuestra puerta. Nuestro colegio, que nació en las escuelas del Castillo, sigue abriendo las puertas a los niños y jóvenes para que descubran el protagonismo que tienen en la construcción de un mundo más justo. Hoy con una propuesta educativa innovadora basada en las inteligencias múltiples para formar en competencias básicas que cada uno de los alumnos debe desarrollar, con una opción clara por el inglés con proyectos educativos que facilitan su aprendizaje. La formación en valores del Evangelio está ampliamente desarrollada y fundamentada en el proyecto educativo pastoral del colegio con actividades que lo hacen vivo cada día y en cada actividad. La dimensiones de la identidad carmelita siguen vivas y actualizadas proponiendo a los alumnos que se atrevan a ser buscadores de Dios en medio del mundo siendo hombres y mujeres de oración que viven y construyen fraternidad con un compromiso de servicio a los más necesitados.
Muchos hombres y mujeres ondenses han llenado de vida durante estos cincuenta años los pasillos, aulas y patios de nuestro centro. Muchos de ellos han confiado a sus hijos a la Orden Carmelita para que les acompañe en sus años de escolarización. Es una gran responsabilidad que hemos asumido y queremos seguir asumiendo. Durante cincuenta años se ha propuesto una manera de entender la vida, de enfrentarse a las crisis, de celebrar las alegrías… Cincuenta años es mucho tiempo compartido con la sociedad, con las familias de nuestro pueblo. El colegio y todo lo que significa, todas personas que hemos formado parte del mismo durante estos años hemos recibido más de lo que hemos dado. El colegio Virgen del Carmen se ha ido formando por todo lo que cada alumno, cada familia, cada profesor, cada trabajador, cada carmelita ha ido dando y aportando… desde silencios, a juegos pasando por esfuerzo y sacrificio en el estudio. Por esta razón es necesario dar gracias, dar una pequeña mirada al pasado y al presente para agradecer todo aquello que lo ha ido llenando de vida. Este agradecimiento camina parejo al lado de la mirada a un horizonte de posibilidades y de futuro. La educación, seguimos creyendo en ello, es la mejor ‘arma’ para cambiar el mundo, el punto de apoyo para moverlo y transformarlo, la posibilidad de hacer realidad el proyecto de Dios: la fraternidad.
Desde aquí queremos invitaros a las actividades que vayamos proponiendo. Nos queremos despedir recordando el lema que este año nos convoca para distintas actividades, TOTS som COLE. Tú también si has estado vinculado al mismo de alguna manera durante estos cincuenta años.

P. David Oliver, Representante del Titular

D.ª Susana Ramos, Directora Pedagógica

viernes, 15 de noviembre de 2013

Buscar a Dios (2)

Viados, Campamento Virgen Blanca... Pirineos

A veces las cosas no se presentan solas. Parece que se pretende subrayar una y otra vez lo que estás haciendo, lo que estás viendo. Eso está pasando con mi necesidad de búsqueda permanente de Dios, la necesidad que tengo de hacerlo cada día y los deseos de conseguirlo en la cotidianidad.

Me cuesta saber dónde mirar, dónde sentir en el colegio esa presencia de Dios que anhelo, ese encuentro con Jesucristo vivo y resucitado que sé que va a cambiar mi vida. Hace un tiempo cayo en mis manos este vídeo que comparto. Entre los 0:40 segundos y 1:20, en menos de cuarenta segundos, he recibido dos pistas para poder seguir buscando, seguir abriendo cada poro de mi cuerpo, cada sentido y esponjando mi corazón para encontrarme con Él. Varios lugares, unas acciones, una manera de estar y ser en mi lugar de trabajo, unas personas… ¿Quién me puede ayudar a mirar? ¿Quién puede ayudarme a sentir? La propuesta es arriesgada pero hay que intentarlo una vez más. 

martes, 12 de noviembre de 2013

Karit, un poco para un MUCHO







Karit-solidarios por la paz es un poco de la Familia Carmelita en la Región Ibérica. Es una parte importante en la vivencia del carisma carmelita y todo lo que lleva consigo de 'vivir en medio del pueblo' escuchando los gritos de los últimos que mueven el corazón para construir un 'otro mundo posible'.
Os dejo un pequeño vídeo donde se resumen en imágenes algo de los MUCHO que se puede hacer si compartimos nuestro poco.
No dejes de difundirlo, de darlo a conocer, de compartir este apunte, de enviarlo a tus amigos... para colaborar en pintar un pequeño sol en medio de las tormentas de lo cotidiano.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Buscar a Dios


La educación es, tal vez, la forma más alta de buscar a Dios
(Gabriela Mistral)

En ello estoy. La voluntad de Dios me ha traído a una colegio desde hace seis años para seguir buscando. Toda mi vida explicando a los que me rodean que soy un buscador de Dios, que mi fe es pequeña, que quiero encontrarme con Él, que quiero sentirlo al lado, que elegí esta vida para dejar que se encontrará conmigo... Me quejo de lo mucho que me cuesta descubrirlo, de lo fatigoso que es la tarea, de lo mucho que cuesta verle en los que encuentro cada día en esta casa (sin adjetivos)... Esta mañana me encontré con esta frase. Pensé: no querías caldo... toma dos tazas.