Saludar

... es gratis y enriquece al otro. Siempre me he preguntado cuánto cuesta ser educado. Mis padres siempre me decían que poco, que era fácil. No sé cuantas veces he podido escuchar aquello de ‘no cuesta nada saludar’. La palabra costar seguramente tendrá varias acepciones, en esta frase creo que se pueden aplicar dos. Una es la relacionada con lo económico. Es algo que lleva un determinado desembolso, aquello para lo que puedo tener o no tener dinero suficiente para comprarlo y por eso le pregunto al dependiente el precio de las cosas antes de manifestar mi interés. La educación, el saludo, la amabilidad, la cordialidad, una palabra amable no cuestan dinero, es algo gratuito. Lo das y el que lo recibe se ‘enriquece’ con aquello que le hace sentirse acogido, querido, aceptado. Alguno podrá pensar que ‘hacerse rico a mi costa, ni pensarlo’. Por lo tanto esta acepción no es a la que se refiere el dicho de ‘cuesta poco saludar’ en la que insistían tanto mis padres. La segu...