'Venid y ved'

(Primera y última reflexión de la oración de la mañana en el Campo de Trabajo Juventud Carmelita de 2025.) Somos enviados. ¿Somos conscientes de ello? Ser enviado a una misión lleva consigo la responsabilidad de hacerla verdad, la tarea diaria del compromiso, conocer bien al que nos envía. Tener una misión supone saber cuál es, conocer bien dónde vivo y cómo vivo para hacerla posible, ser conscientes de mis limitaciones y mis dones para poder llevarla a cabo. La misión a la que hemos sido enviados por Él, es un anuncio creíble y responsable del mensaje del Evangelio. Puede parecer sencillo pero no lo es, ya que para que sea creíble tiene que ir acompañado de un testimonio de vida, de una coherencia de vida, de un proyecto de vida, el mío, que lo avale, que le dé fuerza y lo llene de verdad. No estamos solos en esta misión, el Señor nos envía de dos en dos, somos testigos con otros. El otro me ayuda, me apoya, me anima, me levanta… Yo tengo la misma respons...