El convento
Un convento es una ‘casa en que viven religiosos o religiosas bajo las reglas de su instituto’. Nuestro convento de Vila-real se ha convertido en un lugar abierto, donde muchos más que religiosos carmelitas viven y dejan su vida para que ese espacio emblemático de nuestro pueblo siga lleno de actividades y vida. Me gusta que todo lo que llena de vida nuestra casa, ese espacio que cada día abre sus puertas, tenga la referencia de ‘convento carmelitas’. Quiero aprovechar este espacio de la Hoja de la Tercera Orden del Carmen para enumerar brevemente algunas de las actividades que se realizan en el mismo que lo convierten, sin habitar religiosos, en un lugar de vida y lleno de espiritualidad carmelita.
El colegio Virgen del Carmen. Niños y niñas, jóvenes, familias, profesores, personal de servicios… Una comunidad educativa viva que desde un proyecto educativo innovador y carmelita intenta que los alumnos y alumnas aprendan, crezcan, maduren y vivan en un mundo que cambia a mucha velocidad. La fraternidad, la oración y el servicio marcan la vida cotidiana de su actividad para que aquellos que formamos parte de él vivamos ‘en obsequio de Jesucristo’.
La Tercera Orden del Carmen. Un grupo numeroso y activo de laicos, comprometidos con la sociedad, que viven en sus hogares y trabajos la espiritualidad carmelita. Hombres y mujeres que cada día se ‘visten’ el Escapulario para servir y manifestar en medio del pueblo que vivir el Evangelio es posible, que vivir como carmelitas les llena de felicidad. Sus actividades dinamizan la vida no sólo del convento sino también del pueblo, estando plenamente integrados en la vida religiosa y social de la ciudad. Novena y fiesta de la Virgen del Carmen, ‘La dominica’ mensual, compasión y contemplación, esta misma hoja… Muchas actividades.
Juventud Carmelita (JuCar). El grupo de jóvenes y niños que semanalmente ofrecen una manera de vivir el tiempo libre desde la fe, desde el seguimiento de Jesucristo en libertad y como propuesta de profundización en la fe. Un grupo con multitud de propuestas creativas para vivir la fraternidad (amistad), la oración (relación de amistad con Dios) y el servicio (la solidaridad). Convivencias, campamentos, talleres… en definitiva estar juntos y en medio Jesús de Nazaret. Es un itinerario o proceso de profundización en la espiritualidad de la Orden.
Delegación de Karit Solidarios por la Paz. Nuestra ONGD tiene una delegación en el convento. Es una delegación activa, que motiva y anima distintas propuestas de sensibilización sobre los proyectos de Karit Solidarios por la Paz. Reuniones periódicas de profundización, de planificación de actividades, de propuestas para aumentar la presencia de Karit en nuestra sociedad. ‘El servicio en medio del pueblo a los más necesitados’ es motor de todo lo que hacen y proponen.
Cofradía de la Tercera Orden del Carmen. Profundamente integrada en la Semana Santa del pueblo con el grupo de bombos y tambores y el resto de cofrades. Niños, jóvenes, adultos, que participan en la Semana Santa con devoción. Es una manera extraordinaria de expresar, en medio de la vida cristiana de nuestro pueblo, la oración y el silencio, la devoción mariana, propia de nuestra espiritualidad.
La comunidad que celebra la fe. La Eucaristía dominical, (sábado por la tarde y domingo por la mañana) es lugar de encuentro y celebración. Una pequeña comunidad que se reúne para celebrar la fe. Compartir el Pan y la Palabra. Generar lazos de fraternidad, momentos de compartir la vida alrededor del altar. Es una comunidad de puertas abiertas, de encuentro fraterno, de oración y silencio, de creatividad simbólica. Nos une Jesucristo. Cada uno es diferente y vivimos la diversidad con gozo. El Evangelio es parte importante de nuestro encuentro. La comunión nos une, genera comunidad.
Encuentros en el claustro. Quiere ser un espacio de compartir experiencias y fe, vida cotidiana y seguimiento de Jesucristo, creatividad y compromiso social, aprendizaje y preguntas que provocan cambios y conversión. Se invita a otros para que compartan lo que son y hacen, lo que piensan y proponen. Es abrir la puerta y dejar que alguien nos ayude a encontrarnos desde su singularidad. Se hace alrededor de la imagen de la Virgen que preside nuestro claustro, pero que deja el centro del mismo para que otros puedan compartir vida y sus experiencias o propuestas.
Amigos del convento. Son muchos. No tienen una actividad concreta pero estan en muchas. Personas que han pasado por aquí siendo alumnos, vecinos, conocidos, amigos de la casa, conocidos, interesados por lo que se vive, propone y celebra… y que participan o no en lo que se ofrece. Algunos llaman a la puerta para quedarse, otros para pedir ayuda, consejo, acompañamiento o simplemente un ratito de oración y silencio, una confesión o celebrar juntos una boda… Este grupo no está muy organizado pero está lleno de libertad, de vida.
No es mucho o sí. Pero es vida. El convento con todo esto que son personas, se llena de aquello que le da sentido, vida y profundidad. Gracias a todos los que formáis parte de esta gran familia, la Familia Carmelita del Convento Carmelitas de Vila-real. Somos una gran Familia donde otros muchos tienen también sitio. La hospitalidad forma parte de la identidad del Carmelo.
(Publicado en la Hoja de la TOC de Vila-real el 11 enero 2026)

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