Parar el genocidio
No es una guerra, es una matanza. Empezó con una matanza y ahora se ha convertido una gran matanza. No se puede responder así, no se puede exterminar a un pueblo. Los Derechos Humanos están pisoteados en Gaza, silenciados vergonzosamente en el resto del mundo, sobre todo en las instituciones y en los gobiernos. La dignidad de la persona está borrada de ese territorio al que algunos llamamos santo. Una santidad manchada de sangre para siempre. Siguen los llantos en Ramá como hace más de dos mil años. Los niños se mueren de hambre, se bombardean hospitales, se arrasan ciudades, se bloquean recursos para que sufran las personas... Hay que parar esta genocidio, no puede seguir. No es la manera de recuperar a los rehenes que Hamas tiene todavía secuestrados, sin derechos, sin vida propia, sin dignidad... La respuesta no puede ser más violencia. Un segundo lugar donde mirar es a los que estamos callados, a los que no decimos nada. Algunos incluso apoyan con dinero, armamento... y...