Quita las losas
La vida que Tú me das me sabe a poco porque te alejo de ella. La recibo, te olvido; la quiero pero sin Ti; la utilizo pero te dejo fuera... y llega el cansancio, el sinsentido, la desgana y el fracaso. Quita de mí, Señor, esta ‘losa’ de egoísmo, de pensar sólo en mí. Quiero que Tú ocupes el centro de mi vida y comience a andar contigo, que no busque proyectos sin Ti. Que sea contigo el vivir, que sea a tu lado el caminar, que los sueños sean realidad junto a Ti, que sepa agradecer la vida que Tú me das como un regalo, sin preguntarme, sin condiciones, con gratuidad y generosidad... Sé que me conoces, me amas, me acompañas, me llevas de la mano. Tu vida hace desaparecer en mí ‘las muertes’ de cada día, las tumbas donde a veces me muevo y entierro. Que sean vida los encuentros, los dolores, los miedos, y no desesperanza. Sé que sólo es posible contigo. (Domingo V de cuaresma A. 22 marzo 2027)