Alfarero incansable
Fuego y cenizas (c) Vicent Tena Señor, gracias. Un nuevo día para nosotros, una propuesta tuya para darnos, un empujón para ser, una vida para desgastarla, una mirada para llenarnos de luz... No nos dejas nunca de la mano, gracias. Un aliento que nos llena de fuerza para amar más, lo queremos sentir de verdad. Gracias por ser Padre, alfarero incansable de barros muchas veces resecos, moldeador de corazones rotos por la dureza de la vida, por los imprevistos que no podemos controlar... Tu fidelidad e insistencia nos llenan de la esperanza del posible, del ‘se puede’, del ‘contigo nada hay imposible’, de la debilidad que nos hace fuertes a tu lado. Gracias, Señor.