De visita
No me gusta mucho ir de visita a las casas, no lo hago habitualmente. También es verdad que cuando voy suelo repetir ya que he dado el salto de romper aquello que me aleja, me separa o me da un poco de reparo… Me encanta cuando llega un momento en que me siento ‘en mi casa’ en alguna de ellas, algunas incluso las he convertido en pequeños hostales en mis viajes, otras son lugar de encuentro de amigos, de confidencias. En estas últimas la sensación deja de ser de visita y se convierte en estar en mi familia. En las casas de mi familia, que visito poco es verdad, menos de lo que debería, en las cuales estoy mucho más que a gusto, estoy en zapatillas si me permitís la metáfora. Hoy he ido de visita. Son dos hombres, la verdad es que viven tres, al tercero no lo conozco y además no estaba. Habíamos quedado, creo que no se puede llegar de improviso la primera vez. Estábamos cuatro, ellos dos, una educadora social y yo. Una acogida excepcional, me estaban esperando, llegaba un poco ta...