Llamados a ser santos
Nos llamas bienaventurados, nos llenas de tu presencia, haces de nosotros un don preciado, te fijas en el corazón, no en las apariencias. Nos miras a los ojos, nos quieres. Confías en nosotros, nos esperas. Queremos seguirte, tu camino es de felicidad, dicha y bienaventuranza. Es un camino santo. Danos la fuerza para amar como Tú amas, perdonar como Tú perdonas. acompañar como Tú das la vida, dar la vida como Tú la entregas.