Manos y corazones
Mesa compartida Han sido unos días intensos. Unos días de encuentro, de amistad y de vida. El Campo de Trabajo JuCar siempre es una posibilidad de buscar a Dios con las herramientas que el carisma carmelita nos ofrece: fraternidad, oración y servicio. Nos convoca el servicio y nosotros le ponemos mucho de oración, de fraternidad y de voluntad de pasar unos días inolvidables en lo afectivo, en la experiencia y en la fe. Este año un versículo de Deuteronomio nos convocaba: ‘no endurecerás tu corazón ni cerrarás tu mano la hermano pobre’. Manos y corazones abiertos para atender, acoger y acompañar a los otros, los que viven a mi lado, los que vienen a buscar un plato de comida, los que viven acogidos en una casa que no es suya, los que quieren romper las cadenas que les atan y no les dejan ser lo que son. Corazones que se encuentran Pero el gran lugar de experiencia de este año ha sido la comunidad, la vida en la casa, la vida juntos… Manos a la hora para fregar, para co...