Patinar y profundizar
No tengo ni idea de submarinismo, tranquilos. No voy a dar ningún sermón sobre esto. Hoy he ido al mar y no he tocado ni el agua. Había un joven que estaba montando su tabla con una especie de paracaídas al cual se agarra y es deslizado por el viento sobre el agua, dan saltos tremendos. Me fui antes que comenzará. Le pregunté y me dijo que estaba bien el viento para practicar ese deporte que tanto le gustaba. El mar es precioso siempre, también en el otoño… Quiero hablar de la vida. Estoy pasando por la vida patinando. Muy por encima, demasiado deprisa, corriendo, sin detenerme. Alguien dijo una vez que esta generación vivimos tres vidas de nuestros antepasados. En las grandes superficies (no hace falta poner adjetivos ya que todo el mundo sabe que son los templos del consumo) los empleados que hacen los recados patinan. Van de un sitio a otro, sin detenerse. Atentos a lo urgente: una cambio de artículo, una emergencia, un problema de monedas en una caja… En la playa, mejo dicho,...